Tuesday, August 28, 2007

El Gasto Publico se dispara

Si, pero no, es la respuesta que ha dado el gobierno sobre el aumento del gasto publicos. Según notas de prensa de hoy, el aumento sería de Bs 2.555 millones de Bolivianos. Las autoridades económicas han justificado el incremento con un viejo pretexto, gasto mas porque tengo más plata. La disparada del gasto público preocupa por dos razones. Primero, porque la subida se dió en gastos corrientes, léase salarios y mas pegas en el Estado, segundo, porque este incremento se da en un contexto de saltos en la inflación y crecientes expectativas inflacionarias. Después no le hechen la culpa de la inflación a los analistas ?no?

Elogio a los vientos

Hace unos años, hubo un certamen mundial de ensayos con una doble pregunta que me ha perseguido en mis noches sin sueño. La doble pregunta del evento fue: “¿Liberar al futuro del pasado o liberar al pasado del futuro? Esta interrogante que me intrigó por mucho tiempo cobra sentido ahora que Bolivia vive un complejo momento de inflexión. Un pasado que se resiste a morir y un futuro que todavía no amanece. Existe una sobreposición de tiempos y actores, unos buscando detener la rueda de la historia, otros empujándola con desesperación y a veces sin rumbo. Vivimos momentos de profundos cambios o si me permiten una licencia poética, estamos a la merced de los vientos.

Me considero un experto en vientos. Pasé buena aparte de mi infancia en Villazón, conocida también como la ciudad de los vientos, donde se fabrican, clasifican y distribuyen los soplos, brisas, y hálitos al mundo entero. Yvetta Guerasimchuk autora de un trabajo titulado “El Diccionario de los Vientos” llama a este tipo de regiones de Vientogrado. “Son ejemplos de Vientogrado el Valle de los vientos, en el noroeste de la China, la cima del Everest – llamada Reina de los Vientos -, casi toda la Patagonia (el país de las tempestades) el fiordo del Principe Christian en Groenlandia, la capital de Namibia, Windhoek (comarca de los vientos)”

Cuando niño, elaboré mi propio diccionario de los vientos. Mi clasificación era primitiva. Huayna Huayra, viento joven, bueno para refrescar las ideas y curar males del alma. Viento adobe, tan lleno de tierra que se sentía en la práctica, el concepto de compacto y acartonado. Viento “Nina Nina”, suave pero muy molestoso, ayuda a cambiar de peinado a cada instante. Viento “lleva niños”, era el mas temido por mi padres, eran tan fuertes que cuando iba a la escuela pública Cornelio Saavedra mis progenitores colocaban pesos mi mochila y piedras en los bolsillos para no ser arrastrado por los vientos matutinos. Para muchos esto no pasaba de una fantasía, pero yo nunca quise desafiar la superstición sureña. Yvetta aporta de manera magistral con otros tipos de viento. El viento casado, que se produce en el lago Seliguer, que se calma por la noche, viento soltero, que también sopla en el mismo lago, pero que no se calma de noche, sino todo lo contrario.

El Diccionario de los Vientos también nos habla de la Torre de los vientos, construida, en Atenas en el siglo II antes de nuestra era, por Andronikos Kiser en honor de la diosa griega Archegestis, madre de las tempestades. La torre era el refugio de los adoradores de los vientos, conocidos también como los anemófilos. En Villazón venerábamos a los vientos en la estación de tren, que en realidad era el lugar de donde salían los vientos rumbo a diferentes lugares. Del otro lado de la historia, en las catacumbas de Conertitunpatus descubiertas por Platuneki habitan los militantes de la anemofobia, los odiadores del viento.



Las sociedades avanzan o retroceden como resultado del equilibrio o desequilibrio de los vientos. Según Yvetta: “La historia de la humanidad conoce miles de ejemplos de choques entre anemófilos y cronistas (nombre de guerra de la anemofobia)”

En la actualidad en nuestra comarca se libra una más de las batallas entre los amantes del viento y los guerreros de la quietud. Desde el Congreso y otras trincheras, la cofradía de los cronistas que idolatran la tranquilidad, que militan en el status quo, que ven el mundo de acuerdo a la pequeñez de sus ideas, le serruchan el piso al ciclo de la historia. Los Zombis de la política se resisten a morir, tiemblan frente al agua bendita de los votos. Del otro lado del rio, los militantes de los vientos, los anemófilos, se arrastran a duras penas para alcanzar la línea del horizonte.

El futuro ha llegado y los militantes del viento debemos perder el miedo ha desplazar definitivamente a la elite política, sindical y empresarial, de drecha e izquierda, que nos desgobierna desde hace años. Es tiempo de ponérseles al frente y decirles que el tiempo de los sátrapas de la política, los radicalaes de siempre, de aquellos que piensan desde sus obscuros bolsillos, o sus obscurar ideologias transnochdas se ha terminado.

Llegó el momento de pensar en grande, encontrar un norte - visión que nos unifique, que nos permita mirar mas allá de nuestros ombligos, regiones y las recetas. No es hora de la gente pequeña y de los guerreros que se alimenta del conflicto y la sangre ajena El país necesita un cambio radical en el disco duro, es la hora de recrear el sistema operativo desde una perspectiva social, cultural, ética, étnica y económica en democracia. Es hora de liberar al futuro de su peor pasado tanto de derecha como de izquierda y derrotar a los que odian los vientos de cambio.

Sunday, August 26, 2007

¿Triunfaron los guerreros?
Gonzalo Chávez A.*

Insisto en hablar sobre economía, pero la realidad tozuda de la política no me deja. Quisiera seguir discutiendo sobre cómo controlar la inflación, pero sobre todo cómo de una vez por todas comenzar la revolución de la producción y empleo, sin embargo la baja política de los pugilatos y los mutuos bloqueos no me dejan. Desearía analizar las formas de aprovechar el espectacular contexto de la economía internacional que estamos disfrutando, pero los neandertales de la política no me lo permiten. Siguen en la cancha, los guerreros de aracas que viven de las champa guerras, que siempre juegan con las consignas y se alimentan de la confrontación. Así que volvamos a la cantaleta de la crisis.

Mahatma Gandhi decía: “Si quisiéramos progresar, no debemos repetir la historia, sino hacer una historia nueva”. Cito a ese gran pacifista por razones obvias. Hace más de dos años, cuando todo parecía que nos llevaba a un enfrentamiento, los bolivianos junto a nuestros políticos decidimos dar un ejemplo al mundo y llamar a una Asamblea Constituyente. Los problemas de la democracia se los resuelve con más democracia, gritamos con convicción profunda a los cuatro vientos.

Así en julio del 2006, millones de manos y voluntades edificamos el templo de la política, la máxima manifestación de la voluntad popular, la casa del soberano, la Asamblea Constituyente. Este espacio político viajó, por nuestra voluntad, a Sucre, y en su seno debería reinar de manera absoluta la más noble de las actividades: la política, pero con letras gigantes; el arte del encuentro, la ingeniería del pacto, la construcción colectiva de la esperanza. En este templo se veneraría a la deliberación libre de ideas y confrontación noble de proyectos de sociedad, deberíamos ejercitar hasta el paroxismo el poder de la palabra, el verbo, el convencimiento y la seducción del debate. Pero ahora eso, al parecer, era un espejismo. La historia se repite. ¿Triunfaron los guerreros?

La Asamblea Constituyente era el antídoto democrático que habíamos encontrado para conjurar a los jinetes de la violencia y satanases del enfrentamiento. Habíamos conseguido exiliar, con base ráfagas de esperanza, a las balas, que esperaban desesperadas en los cañones de la intolerancia, para imponer su dictadura de sectarismo y sangre. A través de un acto colectivo exorcizábamos la guerra y nos proporcionamos la oportunidad para refundar la nación, para reinventar un nuevo pacto social. La Asamblea debería ser un acto de magia social y política y no un mero ejercicio de aritmética o cálculo político, mayoría absoluta o dos tercios. Como mucha gente, me ilusioné con la posibilidad de que la nueva Constitución sería un vigoroso edificio institucional y legal que garantice nuestras libertades y promueva la justicia, igualdad y solidaridad. Obviamente, no creo que una nueva Constitución haga milagros económicos o sociales, pero podía ser el alma institucional que nos permitiría cambiar los chips de la pobreza por los de la producción, prosperidad y solidaridad social. En términos tecnológicos estábamos por construir el hardware legal donde varios software políticos podrían correr y aumentar el stock de felicidad colectiva. Ahora, todo esto está por tirarse por la borda. ¿Vencieron los guerreros?

Joan Prats en un reciente artículo comenta: “En 1938, en plena guerra civil española, Georges Orwell escribió una pieza maestra del anarquismo romántico, Homenaje a Catalunya. Pasado el tiempo, su relato se ve tan emotivo y sentido como profundamente errado. Los aparentemente buenos no lo eran tanto, sus utopías resultaron quimeras, los malos eran mucho peores de lo imaginado, y los que mantenían posiciones sensatas fueron desoídos por unos y otros.

Resultado, una guerra civil desgraciada en la que se fusiló más de lo que se mató en el frente, 40 años de franquismo, mucho sufrimiento, dolor, atraso y tristeza, y desenganche de España del proceso europeo al que no se pudo volver sino en 1986, medio siglo más tarde del inicio de la guerra civil”. Bolivia está frente al desafío de aprender de la historia de otros países, como España. Debe elegir entre resolver sus problemas (pobreza, desigualdad o falta de producción) antes o después de los 2.000 muertos, porque estos desafíos serán los mismos. Países pobres como Bolivia nunca resolvieron sus problemas a través de enfrentamiento. Veámonos el espejo de Nicaragua o Guatemala.

Alguna vez oí la siguiente historia: Al principio de la humanidad Dios creó a los seres humanos dotados de una enorme sabiduría y sensatez. Al poco tiempo se dio cuenta de que los hombres y las mujeres no sabían administrar estas cualidades y decidió ocultarlas. Pensó colocarlas en el fondo de la tierra, en los planetas más distantes del universo, en las regiones más alejadas del mundo. Ninguno era un escondite confiable, hasta que descubrió que el lugar más difícil de llegar sería el propio ser humano. Así que ocultó la sabiduría y la sensatez en el fondo del alma humana.

Corresponde ahora a nuestros líderes recuperar cada una de estas virtudes que están dentro de ellos, y así retirar a los guerreros de la cancha y salvar la democracia propiciando un gran pacto nacional entre todas las fuerzas vivas en disputa.

*Gonzalo Chávez
es economista.

Saturday, August 25, 2007

Hola Cibermundo

Este blogg surge para hablar, bien, mal o regular, sobre economía y otras hierbas socio-políticas. Busca crear un espacio para un debate sano y critico. Confieso que aunque escribo una columna semanal sobre temas económicos en los periódicos La Razón y El Nuevo Día de Bolivia, escribir diariamente me atemoriza, pero también es cierto que tomarle el pulso a la realidad económica en dosis homeopáticas hace que las cosas parezcan menos patéticas. Bienvenidos y que tengamos una placentera jornada de ideas.

Análisis incremento salarial

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