Sunday, September 1, 2013

Sobre la Relaciones Bolivia y Brasil

Suspenso, intriga.. La novela está servida.
Gonzalo Chavez A.
La salida de la Embajada de Brasil en Bolivia, del senador Pinto ha causado un temblor diplomático. Este evento ha sido profusamente analizado desde una perspectiva normativa. Cumplimiento o no de tratados, violación de acuerdos internacionales, el derecho y la cobertura del asilo. Y una inmensidad de condenas, explicaciones y una aparatosa renuncia, con pinta de premio. La presidenta Dilma, muy enojada, envió al canciller Patriota a que sufra en Nueva York, como embajador ante las Naciones Unidas. ¿Donde lo hubiera enviado si no estaba irritada?
En este domingo sin Pinto, quería abordar el tema desde una óptica diferente. Adoptaré en el análisis dos focos analíticos, por una parte,  la teoría realista de las relaciones internacionales,  que sostiene que los países no tienen amigos sino intereses y el marco conceptual que sostiene que son los factores políticos internos y las disputas interburocráticas que determinan la política exterior de un país.
Por supuesto que a estas alturas de los acontecimientos uno solo puede moverse en el ámbito de la hipótesis de trabajo porque aún los hechos, que están detrás de la salida de Pinto, están cubiertos por la densa nube de la política, las pasiones, la coyuntura, los nacionalismos, y la falta de información. Es probable que solo la historia a futuro revele con más precisión las tendencias profundas de las acciones de las personas y los Estados comprometidos con el caso Pinto. Mientras tanto aquí van unas conjeturas que podrían guiar la escritura de una novela de suspenso e intriga internacional.
Desde una perspectiva brasilera, la salida de Pinto fue resultado de la acción del Embajador Eduardo Saboya que habría actuado solo, para algunos, como Quijote del Sur movido por sentimientos humanitarios, y para otros, como un rebelde que rompe la cadena de mando. El Estado Brasileño no sabía nada de la acción, por lo que la considera inadmisible, sujeta a una investigación y posterior punición ejemplificadora. Un hecho fortuito que obligó a Brasil ha entregar la cabeza de Patriota a Morales pero que no devolverá al retirado-huido senador Pinto. Pasada la tormenta, cada país deberá administrar los daños y logros provocados por el evento. Brasil intentando arreglar la tremenda abolladura que la salida de Pinto significa para la otrora inmaculada y profesional diplomacia del Itamaraty. Bolivia electoralizando la huida de los opositores, pero también en la incomoda tarea de explicar el daño que se hizo al honor de la soberanía nacional.

Una segunda hipótesis de trabajo tiene un carácter algo más rocambolesco y conspirativo. Esta fue una acción encubierta del Estado brasileño con participación inclusive de fusileros navales (marines), cuyo objetivo era mostrar el carácter y capacidad de la potencia emergente, que no solo usa el poder suave, sino también el poder duro. Con esta operación, Brasil estaría mostrando que tiene todas las condiciones para sentarse en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y puede actuar como cualquier potencia cuando sus intereses simbólicos y de prestigio se ven afectados. En esta conjetura, es probable que la Presidenta no fue comunicada de la acción para preservar su imagen. Además jamás se reconocerá que esta operación obedeció a razones de Estado. Muchos de los países que juegan en las ligas mayores del poder mundial también tienen esqueletos en sus roperos y ahora, Brasil tiene lo suyos.
Una tercera hipótesis es que la acción del rescate de Pinto, revela una pugna de poder al interior del Estado brasileño entre Itamaraty o parte de este, el grupo de asesoría en relaciones internacionales de la Presidencia (una especie de diplomacia paralela y sobre ideologizada que irrita al Itamaraty) y el ejercito o sectores de este. En esta teoría conspirativa uno de estos grupos habría impulsado el operativo. El objetivo sería doble, mandar un mensaje duro al vecino, una especie de devolución de favores por ofensas pasadas como la nacionalización Petrobras, el maltrato a OAS, la revisión de los aviones, entre otras y  al mismo tiempo, colocar en evidencia los extravíos y debilidades de la política exterior brasilera de la gestión del PT que da más importancia a la sintonía ideológica con otros países que a los verdaderos intereses del Brasil. En el caso del  canciller Patriota, para exponer su gestión considerada tibia y carente de decisiones. Una diplomacia encima del muro que ni siquiera pudo resolver el caso de Pinto. Estos serían los primeros embates, entre grupos burocráticos vinculados a las relaciones externas dentro del Estado, en el marco de la carrera electoral por la sucesión de la Presidenta Dilma.
El menú de hipótesis está servido. Cabe a Usted, amable lector adoptar la que más le satisfaga y seguramente de aquí a algunos años, algún estudioso de las relaciones internacionales ratificará o descartará algunas de las conjeturas o descubrirá otras. Solo el tiempo, el implacable, lo dirá.  Ahora tenemos la trama de una novela de suspenso internacional. Cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia.

Sunday, August 25, 2013

El arte de besar sapos imperialistas

Desde el 2006, el gobierno se vanagloria de sistemáticos superávit fiscales que registran las cuentas nacionales. El Estado boliviano gasta e invierte menos de lo que recibe por ingresos de impuestos. En el periodo 2006 – 2012, el resultado positivo del sector público no financiero gobierno (incluye departamentos y municipios), en promedio, fue de 2% del producto interno bruto (PIB), algo como 400 millones de verdes por año. De igual manera, el Tesoro General de la Nación (TGN), (solo el gobierno central) también tuvo superávit, aunque menor. En los últimos siete años, se ahorro el 0.47% del producto por año.  Así mismo, el Banco Central de Bolivia registra reservas internacionales de 14,000 millones de dólares, similar cifra existe en el sistema bancario privado. En suma, existe ahorro público y privado suficiente para encarar las necesidades de financiamiento de la economía boliviana. En este contexto, ¿si hay plata en el bolsillo, porqué el gobierno se endeuda, a través de la colocación de bonos en el mercado internacional, para conseguir financiamiento externo? Hace algunos días atrás el gobierno emitió otros 500 millones de dólares de bonos a una tasa de 6.5%.  La deuda soberana ahora es de 1,000 millones de dólares.Existen dos explicaciones que podrían estar por detrás de la venta de bonos bolivianos. Es una estrategia para señalizar los radares de inversionistas. Se busca la aprobación de las políticas económicas del gobierno por parte de los mercados capitalistas tan criticados en los discursos. Es el arte neo revolucionario de besar los sapos más feos del imperialismo financiero para recibir la palmada de la aprobación, y así obtener más inversiones externas. También es posible que estemos frente a un problema de medición en las cuentas pública. En realidad existe un déficit público en Bolivia y se necesita ahorro externo para financiar proyectos. Cualquiera que sea la razón, Joseph Stiglitz alerta que el camino “de endeudarse en los mercados financieros internacionales es una estrategia que entraña enormes riesgos… y solo posibilidades limitadas de éxito, excepto para los bancos, que cobran sus derechos de antemano”. De la lectura del artículo del premio Nobel de economía titulado: Los Endeudados de Riesgo del África Subsahariana, se concluye que seguimos los pasos de países como Ghana, Gabón, Costa de Marfil, Angola, Tanzania y otros que hasta febrero del 2013 recaudaron 8,100 millones de dólares por la venta de bonos soberanos a una tasa de interés muy parecida a la ofrecida por los papeles bolivianos, 6,2%. ¿Pero, por qué los prestatarios internacionales han volcado sus ojos hacia países pobres? ¿Será que los buitres financieros descubrieron que tiene corazón o en el caso boliviano, súbitamente se convirtieron a la revolución y decidieron apoyarla? No guagüitas de pecho, las cosas son más complicadas. El profesor de la Universidad de Columbia sostiene que las políticas monetarias de las economías desarrollados han reducido los tipos de interés a unos niveles mínimos, hecho a impulsado a los fondos de pensiones y los banqueros a buscar mejores rendimientos para su dinero en otras latitudes. Además, como en las instituciones multilaterales hay menos dinero para prestamos asistenciales y los pocos recursos que existen tienen condicionalidades duras y una estrecha supervisión, ambos hechos han promovido que los interese de los políticos y banqueros privados converjan.  Stigliz se pregunta “¿Qué político no preferiría un dinero que le da más libertad para hacer lo que le plazca?” Y yo añadiría: ¿ a qué banquero internacional no le interesa que un país, que circunstancialmente tiene un poco más de dinero en el bolsillo, entre a su casino financiero? Se junto el hambre con las ganas de comer. La emisión de deuda soberana es un buen negocios tanto desde el punto de vista financiero y político, pero puede tener consecuencias complejas.Según Stiglitz en Africa se está gestando otra crisis de deuda, países sobre endeudados, que no tienen los recursos para pagar sus prestamos. “De hecho, exceptuada Namibia, todos esos emisores subsaharianos de bonos soberanos tienen calificaciones crediticias ‘especulativas’, lo que sitúa sus emisiones en la categoría de ‘bonos basura’ e indica un riesgo importante de suspensión de pagos”.Es importante señalar, que una vez emitidos los bonos, estos entran al carrusel del mercado financiero, donde la implacable especulación y el anónimo mercado pueden convertirlos en papel higénico. Sino pregunten cuánto cuestan los bonos griegos, españoles o argentinos en el mercado bursátil mundial. En otras palabras, la emisión de los bonos implica aceptar las reglas de juego del casino financiero, donde el martillo de la especulación puede golpear en cualquier momento. Termino con una recomendación del premio Nobel : “Los países que estén pensando en subirse al carro de los emisores de bonos soberanos harían bien en tener en cuenta las enseñanzas que se desprenden de las demasiado frecuentes crisis de deuda de los tres últimos decenios.” Esta claro que nadie besa impunemente a los sapos imperialistas.

Wednesday, August 21, 2013

Nuevos escenarios de la globalización



                                                                                  
El orden internacional creado después de la Segunda Guerra mundial está cambiado debido a tres eventos contemporáneos. La caída de del muro de Berlin en 1989, el ataque a las Torres Gemelas (World Trade Center) en el año 2001 y la caída de Wall Street en el 2008.
Los nuevos escenarios de la globalización económica, diplomática y estratégica militar aún están en transición, pero se puede vislumbrar lo que Christopher Layne llama: el fin de la Pax Americana. Cabe recordar que este orden internacional permitió a Estados Unidos emplear su poder para crear una institucionalidad planetaria y dirigir los principales eventos mundiales. Hoy estamos frente a una erosión de la hegemonía estadounidense, que duró más de 50 años. El desmoronamiento de Wall Street y la posterior crisis económica de Estados Unidos, Europa y Japón es apenas la punta del iceberg de la decadencia de los capitalismos del primer mundo.
A finales de los años 80, el historiador Paul Kennedy publicó un libro titulado: La ascensión y caída de las grandes potencias”. Tomando el período histórico que va de 1500 a 2000, el profesor de la Universidad de Yale muestra cómo diferentes poderes hegemónicos e imperios, como la China de los Ming, el dominio de los Hansburgos, el predominio francés y el imperio británico entraron en decadencia debido al elevado costo que implica mantener la supremacía militar y estratégica como potencia.
Con el transcurso del tiempo mantenerse en el zenit del poder mundial tiende a deteriorar las bases económicas del país poderoso. Las grandes potencias, para mantenerse en la cima del sistema internacional, deben gastar mucho dinero en defensa propia, protección de aliados y expansión estratégica; de esta manera, inician un proceso de debilitamiento porque desvían recursos valiosos, que deberían ir a nuevas inversiones, desarrollo productivo y cambio tecnológico. Este fue el caso de todos los ejemplos arriba mencionados, y sería el camino que también está recorriendo Estados Unidos en nuestros tiempos.
Argumento parecido desarrolla Emy Chua, quien en su libro Day of Empire, muestra cómo, a lo largo de la historia, las superpotencias nacen, alcanzan la cima y caen. Ella habla del imperio persa, romano y también del chino, mongol, holandés y británico. La investigadora argumenta que, en un primer momento, todas estas potencias que dominaban el mundo eran extraordinariamente tolerantes en el sentido que permitían la coexistencia de diferentes grupos religiosos, étnicos, lingüísticos y de otra índole, que ayudaban a que la sociedad avance. Esta tolerancia no implicaba que no hubiera violencia, pero sí dinamismo económico y social. Entretanto, al momento de la caída, estas sociedades multiculturales iniciaban un proceso de intolerancia, xenofobia e intenso conflicto. En las palabras de Chua: “La intolerancia es la semilla del declive”, porque en la búsqueda del poder total cierto grupo querrá imponerse sobre el otro. Al igual que Kennedy, Chua sostiene que Estados Unidos estaría en proceso de pérdida de hegemonía debido a sus problemas internos.
Una línea parecida de raciocinio también la realiza Joseph Nye, de la Universidad de Harvard, quien reconoce que la hegemonía de Estados Unidos está en erosión no tanto por el debilitamiento del país, sino más bien debido al crecimiento de las demás naciones. Además, cree que el poder mundial siempre depende del contexto y que en realidad, desde hace mucho tiempo, el sistema internacional se asemeja a un complejo juego de ajedrez de múltiples dimensiones. En el tablero de arriba, el poder estratégico militar es unipolar. En esta instancia, Estados Unidos es y seguirá siendo potencia de primer nivel, sin competencia en el mediano plazo. En el tablero del medio, que representa el nivel económico, ya se ha producido una fragmentación del poder. El juego ya es, y será más aún, multipolar, con actores importantes como Europa, Japón, China, Brasil, India, Sudafrica y otras economías que van cobrando paulatina importancia. Parag Khanna coincide con esta idea y sostiene que es tiempo de las potencias intermedias, es el momento del Segundo Mundo, título de su mejor libro.
Para Nye, en el tablero de ajedrez de abajo, las relaciones transnacionales cruzan fronteras al margen del control de los estados. Incluye banqueros inescrupulosos, terroristas, contrabandistas, narcotraficantes y hackers. En este nivel, el poder sería muy disperso y habría muy poco control de parte de los gobiernos. Este lado oscuro de las relaciones internacionales podría interferir mucho en los otros dos juegos de ajedrez.
Ante lo expuesto, para terminar una sólo pregunta desde la óptica nacional: ¿En una visión estratégica, no sólo en el código de los circunstanciales apoyos internos, es adecuado que una de las líneas de la política exterior boliviana se apoye en una lectura del contexto internacional que aún supone que existe la Pax Americana?  


Monday, August 12, 2013

LOS REVOLUCIONARIOS QUE NO SABIAN CONTAR

    En este domingo que inicia el mes de los vientos, algunos comentarios preliminares sobre los resultados del censo 2012 y sus implicaciones de políticas públicas. Si los datos son correctos, se han producido avances importantes en varios ámbitos. En temas educativos, el año 1950, el 70% de la población no sabía leer ni escribir; en 2012 sólo el 5% es analfabeto. Asimismo, se constata que en la actualidad la tasa de asistencia escolar alcanza al 83,54%. Con base en estos datos, el desafío de la política pública es mejorar la calidad educativa y repensar qué se hará con el bono Juancito Pinto, porque, como se recordará, éste tenía como objetivo aumentar la asistencia escolar y con los datos de cobertura elevados registrados por el censo, esta política pierde una de sus razones de ser.

    Otros indicadores sociales que han mejorado son la cobertura de electricidad, agua y saneamiento, pero en proporciones no muy elevadas. En el censo de 2001, el 62,27% de las viviendas tenía agua potable por cañería. El año 2012, el 66,09% de las casas dispone del líquido elemento. La energía eléctrica habría aumentado en un 14% en el mismo periodo intercensal. Además, hogares que tienen servicio sanitario pasaron del 62,27% en 2001 al 69,92% el año 2012. La lección de política pública es que las inversiones públicas en estos sectores, que aumentaron mucho en los últimos ocho años, no fueron a la velocidad del crecimiento de las necesidades de la población, hecho que estaría confirmando la falta de efectividad y calidad de las inversiones en servicios básicos en los departamentos y regiones más pobres. El reto es gastar mejor en servicios públicos, especialmente en las ciudades intermedias.

    Si bien algunas brechas de pobreza están disminuyendo, el censo 2012 muestra que la brecha digital es muy elevada: tan sólo el 9,45% de las viviendas cuenta con conexión de internet. Tenemos un enorme atraso en lo que refiere a la difusión y uso de las tecnologías de la información, y si a esto añadimos la mala calidad del servicio, tanto público como privado, vemos que estamos lejos de contar con una base para crear territorios inteligentes o ciudades creativas. La esperanza es que con el satélite Katari se avance en la dotación de internet, pero con aplicaciones a la salud y educación.

    Otro dato muy relevante es que el 70% de la población boliviana cuenta con vivienda propia; valor que aumentó en un 39% respecto de 2001. Éste es sin duda un indicador positivo, pero también debería alertarnos sobre los que está pasando en el sector de la construcción. En los últimos diez años, el déficit habitacional está bajando muy rápidamente, por lo que es posible que la demanda por nuevas viviendas, a futuro, tenga piernas cortas y en breve tengamos una sobreoferta de casas y departamentos especialmente para las clases medias de las ciudades. Este dato del censo, junto a otros indicadores de coyuntura (créditos a la vivienda, por ejemplo), debería ayudarnos a despejar la duda si en el sector de la construcción, que crece a más del 10% al año, estamos frente a una burbuja o boom inmobiliario.

    Como se puede ver, un censo es muy valioso para el análisis económico y el diseño de políticas publicas, pero ahora usted se estará preguntado si los datos que le comenté son correctos. Éste es un problema de desconfianza muy grave.

    Un censo es el evento más importante de la medición estadística de un país. Es una especie de solsticio de los datos que ilumina la realidad poblacional, económica y social. Es una de las bases sobre la que se construye un sistema de información y es fundamental para el diseño e implementación de las políticas públicas. Un país sin un sistema estadístico serio y confiable está condenado a los laberintos de la ignorancia, por eso es tan importante que nuestros centros de producción de datos sean independientes de los vaivenes políticos, porque cuando nuestros políticos -en su mayoría pre-pitagóricos en matemáticas- se ponen a contar, les aparecen seis dedos en la mano.

    Ya se ha escrito bastante sobre los errores y horrores cometidos en la planificación, implementación y levantamiento del censo. Urge salvar esta información, si aún es posible, y restaurar la credibilidad del INE. Una auditoría postcensal o cualquier otro instrumento técnico que se aplique debería ser hecho por una comisión especial, conformada por técnicos de los partidos de la oposición y de los gobiernos regionales, universidades, estadísticos, cientistas sociales de reconocida capacidad, organismos internacionales y otros. Caso contrario, una negra nube de dudas se levantará sobre nuestro sistema estadístico, y análisis como el que usted acaba de leer siempre estarán sobre sospecha y sujetos a confirmación. Incluso los tan publicitados logros económicos y sociales del proceso de cambio, también en duda. Al parecer, existen algunos neorrevolucionarios que no saben contar y le están dando la razón a Mark Twain, que decía que había tres tipos de inverdades (¿qué elegante, verdad?): mentiras, mentiras disfrazadas y estadísticas.

Monday, August 5, 2013

El virus de las ideas

Cuentan que en cierta ocasión un estudiante impetuoso y repleto de verdades, como neorevolucionario del proceso de cambio, se acercó a Albert Einstein y le dijo con el coqueto puño en alto: Estoy repleto de nuevas ideas, compañero. Y el genio de la teoría de la relatividad le contestó: Qué suerte la suya, porque yo sólo tuve una. 

Las ideas, y mejor si son nuevas, transforman la vida de personas, familias, empresas, sociedades y países. Las nuevas ideas revolucionan el mundo, las malas, de las cuales hay muchas, destruyen la vida de la gente.

En economía, las ideas creativas son la base de los cambios tecnológicos, de los saltos en la productividad y de la sostenibilidad del crecimiento económico. Un país más desarrollado tiene un mayor stock de ideas y las administra mejor. El atraso y la pobreza están vinculados a una carencia de ideas creativas y a la repetición de las peores iniciativas del pasado presentadas como recién salidas del horno.

Las ideas y el crecimiento económico están vinculadas a través de una función de producción, es decir, de la relación que se establece entre capital y trabajo. Una nueva idea reagrupa la conexión entre máquinas y trabajadores, por ejemplo, para obtener más y mejor producción, tanto de un bien como de un servicio, pero no es un asunto meramente de ingenieros.

Una innovación puede estar en un programa de salud, en una nueva forma de vender al por menor, en un cine de múltiples salas, en un refresco dieta, en una nueva política pública, en un software o en la organización de una clase. Las ideas son poderosas y virales: nada surge de la nada, se alimentan del pasado y su mejor ecosistema son las redes de otras ideas; en estos contextos tienden a expandirse de manera contagiosa.

Al contrario de los idolatrados recursos naturales, las ideas son recursos absolutamente renovables. Las nuevas ideas llevan a la innovación, que es la gasolina de las economías creativas y los territorios inteligentes.

Desde el punto de la teoría del crecimiento económico, las ideas tienen una doble característica: son bienes no rivales, pero pueden ser o no excluyentes. La no rivalidad de las ideas se explica porque una vez que ésta se ha convertido en un invento, una o mil personas pueden utilizarlo sin costo adicional alguno. Ejemplos sencillos: un transistor, los principios de la combustión interna, un nuevo diseño de la estructura organizacional de una empresa... podrían ser utilizados por cualquier persona, pero también el invento puede estar patentado, por lo que se convierte en un bien excluible.

En cambio el capital humano es un bien rival y excluible. Un científico pensando en nuevos inventos sólo puede estar en un solo lugar y su capacidad de investigación es excluyente. Ahora bien, una nueva idea sin patente tiene rendimientos crecientes de escala y ésta es la base del crecimiento sostenible. Cuando más se usa la idea, más y mejor se produce. Las ideas se crean y diseminan a través de la investigación, la socialización y la enseñanza.

En la era de la información una de las formas más novedosas de difundir y contagiar ideas como bienes no rivales es la red social que se llama TED (Tecnología, Entretenimiento, Diseño) cuya consigna es: “Ideas dignas de difundir”. TED es una forma poderosa de fomentar la creatividad y el crecimiento económico. Las mejores cabezas del planeta socializan temas que incluyen ciencias, arte y diseño, política, educación, cultura, negocios, asuntos globales, tecnología y desarrollo, y entretenimiento. Es el conocimiento, las ideas, la tecnología y la inspiración como un bien público mundial que puede acelerar el crecimiento económico. Todos pueden acceder al sitio web de TED y ver lo que está pensando y haciendo el liderazgo innovador en el mundo desde múltiples perspectivas. TED promueve la difusión de pensamiento libre y tiene una gran difusión a través de las redes sociales.

La semana pasada, varios alumnos de la Universidad Católica Boliviana (UCB) organizaron el primer TED en Bolivia con el tema de emprendimiento. Fue éxito total por la calidad de las intervenciones y la masiva participación de estudiantes. Un verdadero balneario para el cerebro, cuyas intervenciones en breve estarán en la red. Son estos tipos de eventos que muestran el potencial de ideas y proyectos que debe convertirse en un virus de creatividad y cambio productivo. Las ideas son el primer paso, pero requieren de ecosistemas académicos, empresariales y públicos mucho más amigables para que se conviertan en grandes negocios inclusivos o cambios sociales verdaderos, en suma, para generar un crecimiento económico de calidad.

Monday, July 29, 2013

¿Bolivia se desacopló de América Latina?

La semana que termina, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) presentó su informe anual. En 2013, la región crecerá tan sólo al 3%, mostrando que el producto avanza, pero con freno de mano. Cabe recordar que antes de la crisis de 2008, el crecimiento promedio del producto interno bruto (PIB), entre 2004 y 2007, fue del 5,3%. En el año que transcurre, el desempeño boliviano será muy superior al promedio latinoamericano, se estima un crecimiento del 5,5%. Este artículo tiene un doble objetivo: 1) Entender las causas del desaceleramiento de la economía de los vecinos; y 2) analizar si el buen desempeño boliviano tiene vida propia o en algún momento seguirá la tendencia latinoamericana a la baja.

El frenazo de la región se explica por bajo dinamismo de Brasil y México, pero su origen último está en el languidecimiento económico de los países desarrollados y el menor crecimiento de las economías emergentes como China e India. Europa, excepto la prima rica Alemania, aún no sale del pozo recesivo. Las políticas macroeconómicas restrictivas, patrocinadas por el FMI y el Gobierno de Angela Merkel, intentan resolver, sin éxito, problemas fiscales y de endeudamiento. La Eurozona registrará un decrecimiento del -0,4% en 2013. La recuperación económica de EEUU es débil y no parece sostenible. Además, persiste el peligro del abismo fiscal. En 2013, la economía estadounidense no pasará del 1,8%. Finalmente y no por eso menos importante, la economía china ha perdido su velocidad de crucero. Este año, el crecimiento del producto, con suerte, llegará al 7%. 

Pero, los problemas no están tan sólo en el cambio del contexto externo: la CEPAL apunta también a temas más de fondo que explican la vuelta a un crecimiento lento y bajo, como: 1) la excesiva vulnerabilidad del sector externo de la región por la dependencia de los recursos naturales (minerales y energía sobre todo). A los primeros atisbos de un deterioro de los términos de intercambio (reducción de precios de las exportaciones), el producto se desacelera; 2) un crecimiento económico con pies de barro, demasiado dependiente de una burbuja de consumo de corto plazo vinculada a la renta de los recursos naturales; 3) una inversión procíclica al crecimiento, es decir, se invierte solamente en los sectores que crecen; por ejemplo, minerales; entonces, si se derrumba el sector, el flujo financiero de inversión a la minería también se detiene bruscamente; 4) baja inversión en diversificación productiva. En los tiempo de bonanza no se creó un colchón estructural vía industrialización; 5) si bien la inversión pública ha aumentado en América Latina, es insuficiente y no apostó a la infraestructura de calidad; 6) un viejo problema de la región es la inadecuada capacitación de la mano de obra y la baja productividad de los factores de producción. En suma, según la CEPAL, la menor tasa de crecimiento para la región se explica por el deterioro del contexto externo y tanto por los viejos como por los nuevos problemas estructurales de América Latina. 

Como se señaló, en 2013, Bolivia crecerá al 5,5%, valor muy por encima de las tendencias de la región. ¿Esto significa que hay desacoplamiento de la economía nacional de los vecinos? ¿Encontramos una nueva fórmula de desarrollo? Lamento contrariar al narcisismo macroeconómico del poder, pero la respuesta es negativa. No hay nada nuevo bajo el luminoso sol del proceso de cambio. El buen desempeño económico no es sostenible, porque depende demasiado de las exportaciones de gas natural, cuyos precios aún se mantienen elevados. Entre tanto, ya se avizoran nubarrones negros en las ventas de los minerales al mercado mundial. Los precios de la plata y estaño han bajado significativamente. Y si bien las inversiones extranjeras directas han aumentado, están muy lejos de los patrones latinoamericanos y no podrían compensar la caída de los precios de las materias primas. Ahora bien, si se hace un chequeo de los seis puntos que explican el deterioro estructural de la tasa de crecimiento en América Latina, se constatará que todos los cuellos de botella señalados por la CEPAL se aplican, al caso boliviano, como anillo al dedo pero agravados, por el hecho de ser una economía pequeña. 

A donde va América Latina, Bolivia la seguirá, es sólo cuestión de tiempo porque nuestro perfil externo y estructura productiva es similar e incluso más vulnerable. Somos una economía primaria exportadora de libro texto y esto no ha cambiado. Ahora bien, frente a la inexorabilidad del deterioro externo y sus consecuencias, desde el árbol del poder se aduce que ahora será diferente porque el motor de la demanda interna estaría activado, lo cual es cierto, pero cabe recodar que la gasolina que mueve al consumo público y privado también proviene, en gran medida, de los ingresos que vienen del exterior. Así que con calma no más con la sacada del pechito sobre el desempeño económico de este año, que los santos de este milagro de corto plazo son fletados.

Tuesday, July 23, 2013

Consejos-conejos para corazones financieros

Vía Facebook o mi blog con frecuencia recibo varias preguntas que buscan consejos económicos, reproduzco algunas de ellas: “Distinguido analista, tengo unos pesitos, que son el ahorro de toda mi vida. ¿Qué hago para que mi riqueza no se vuelva papel?”. “Estimado Lic.: Tengo mi dinero en dólares en el Colchón Bank, en las noches no puedo dormir y mis pesadillas se han vuelto psicodélicas, la plata parece que tuviera vida, todas las madrugadas los billetes hacen bulla bajo la cama, y encima, mi marido ronca como sacristán de pueblo y ahora duerme sólo con un ojo, cuidando los morlacos. ¿Usted que todo lo sabe, qué hago con mis ahorritos? ¿Cómo recupero la paz y el amor en mi lecho? ¿Pongo mi platitia en el banco, intento comprarme un departamentito, me inscribo al MAS para las próximas elecciones y así tener una pega segura?”.

Queridas amiga (os), y demás corazones financieros amartelados, es tiempo de no obsesionarse con los verdes, que seguramente ya les trajeron deleite y felicidad. Pero, hay que sacudirse del karma de Washington y pensar en otras aplicaciones financieras. Recuerde que son tiempos de anti-imperialismo.

En el corto plazo quien esté manteniendo su riqueza en dólares está perdiendo como en la guerra, especialmente, si quiere convertir su dinero en bolivianos, porque además de perder con la apreciación cambiaria de los últimos años, existe el cuchillazo del impuesto a las transacciones financieras que sólo se aplica a las operaciones en dólares.

Pero, la pregunta que se estará haciendo, apreciado lector, es si el dólar seguirá siendo una mala inversión por mucho tiempo. No será que, como ya se anuncia, una crisis internacional (Argentina ya tiene problemas con el tipo de cambio, por ejemplo), los verdes escaseen y como dice doña Hortensia -una vecina que hizo mucha plata en la época de la UDP – “el boliviano se devaluará”.

Éste es un temor legítimo que se alimenta del pasado de inestabilidad que vivimos en Bolivia, y de ciertos datos de la coyuntura como la caída de los precios de los minerales. “Ya los conozco a estos perlas de los políticos, la van a tarrear”, me dice la Soros del Choqueyapu. Lo que la especuladora nacional quiere decirnos es que si pensamos en el largo plazo, digamos 15 años, tal vez sea prudente mantener parte de los ahorros en dólares, siguiendo el adagio popular que dice: “Más vale plumífero volador en fosa metacarpiana, que segunda potencia de diez ululando por el espacio”. (Más vale pájaro en mano en dólares que cientos de bolivianos volando).

¿Y ahorrar en bolivianos está mejor que guardar la plata en dólares? Lamentablemente, no. En la actualidad, en el mundo y en Bolivia la frase de Bertold Brecht: “mejor que asaltar un banco, es fundar uno”, se ha hecho carne. Las tasas de interés pasivas, la que a uno le pagan por los depósitos como gran cosa, no pasan del 3% al año. Siendo que la inflación está en torno del 5%, los depositantes estamos recibiendo tasas de interés negativas, es decir estamos perdiendo plata. Por esta brecha en los últimos años se está produciendo una transferencia de activos de los ciudadanos hacia los bancos. Claro que existen algunas opciones de inversión mejores, como son los bonos del Banco Central de Bolivia que ofrecen rendimiento que varían entre el 4 y 5% al año, tasas que por lo menos compensan mejor la inflación, pero esta ventana de inversión es para montos pequeños. Entre tanto las tasas activas, aquellas que el banco cobra por los créditos (comerciales, de consumo o productivos), son elevadas y varían entre el 9% y 24%. Ahora bien, los créditos que tienen una tasa interesante son los de vivienda. Esta tasa de interés comienza con el 5% para los dos primeros años y después puede subir 2 o 4 puntos porcentuales.

¿Y el sueño dorado de la casa propia? ¿Puede hacerse realidad en la luminosa época del proceso de cambio? Sin duda, éste es un tiempo donde es mejor invertir en ladrillos, como he mencionado: los préstamos para la vivienda están competitivos. El problema está en los precios de la tierra urbana y el metro construido, que han subido de manera importante en los últimos años. Por ejemplo, el valor de los departamentos en las principales ciudades de Bolivia, para las clases medias, varía entre 800 y 1.200 dólares por metro construido. A pesar del precio elevado, éste parece ser un buen momento para adquirir el departamento o casita de los sueños y mejor si está en el rango de precios que serán controlados por el Gobierno, con la nueva ley; en concreto: 100 mil dólares para departamentos y 120 mil verdes para casas. Aquí, lo que hay que ver con cuidado es si el flujo de ingreso de la familia alcanza y es lo suficientemente estable para cubrir los pagos al banco, por lo menos para 15 años.

Bueno, estimados y amartelados lectores. Tres consejos-conejos de cierre. 1) No se debe colocar todos los huevos en la misma canasta. Es decir diversifique sus inversiones. 2) Cambie de colchón y al nuevo sométalo a una milluchada financiada por una ONG. 3) Finalmente, en materia de consejos sabemos que “a equino objeto de un obsequio no se le aquilatan las piezas odontológicas”. (A caballo regalado no se le miran los dientes)

Anatomía de una crisis múltiple y hoja de ruta para un gobierno asediado

2. Gramsci lo dijo con precisión quirúrgica: “Lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer. En ese claroscuro surgen los monstruo...