Sunday, January 30, 2011

Lo mejor para el gasolinazo. ¡Sopita de Números¡

El informe del Presidente el día 22 de enero fue avalancha de datos para que nadie se queje de falta de información.

Conocimos desde las recaudaciones por peaje, pasando por el número de sedes sindicales construidas, hasta la niña de los ojos del Gobierno, los más de 10.000 millones de dólares de reservas internacionales. Tres horas y media de la economía del power point. ¡Todo lucía fantástico!

En cuanto el país esperaba el mensaje de un estadista, que serene las expectativas inflacionarias provocadas por el gasolinazo de diciembre y dé un golpe de timón a la política económica, fuimos sorprendidos por la aparición de un estadístico de primeras nupcias que arremetió con seguidilla de números sobre todos los temas posibles e inimaginables.

Las carpetas de los diferentes ministerios esperaban ansiosas la hora de su revelación. Eran los datos que se alineaban al proceso de cambio. Bien masajeados, en algunos casos, y en otros, torturados, sin medida ni clemencia, para que revelen sin rubor y con impostada cientificidad, los milagros del nuevo modelo de desarrollo.

Desde la cúspide del poder se sentenció: Las estadísticas no mienten. Son los datos al servicio de la política; incluso aquellos producidos por los antes odiados organismos internacionales, como el PNUD y El BM, entraron en escena. No lo decimos nosotros, sino los cooperantes externos, que pasaron de enemigos a legitimadores condescendientes de las transformaciones.

Entretanto, el coqueto desfile de datos no pudo evitar el bostezo de una población que recuerda que muchas veces le ofrecieron comer cuadros estadísticos. Fue un sobredosis, que tuvo la misión incompresible de ocultar los logros del Gobierno (que sí los hay) en una maraña de datos, muchos de ellos inútiles e incomprensibles. Cuando se esperaban respuestas concretas sobre la inflación, la escasez de alimentos, los problemas del sector hidrocarburos, para mencionar los más apremiantes, vino una sopita de números sin sal.

En términos de estilo, no es la primera vez que se brinda un informe numérico del tipo dieta de reina de belleza. Antes una economía gorda y flatulenta de privilegios neoliberales, de oligarcas chupasangre, y después de la intervención revolucionaria, surge una esbelta y la atlética figura de músculos en línea que mira tiernamente al horizonte del socialismo.

Para el número de magia contable se escogió el periodo 2001 – 2005 y se lo comparó con el quinquenio 2006 – 2010. Es decir, se cotejaron peras con manzanas. Una vieja picardía de estudiante de introducción a la economía que sólo confunde a los pre-pitagóricos en matemáticas. Cabe recordar que entre 2001 y 2005 el contexto económico era muy adverso y el país vivía un profunda crisis política y social. En los siguientes cinco años se inició una bonanza internacional única en medio siglo y gracias a la contundente victoria del MAS, se inició un periodo de gobernabilidad áurea.

Para que la comparación sea más consistente y no tenga el chanchulo del diferente contexto, hubiera sido interesante, por ejemplo, comparar los datos macroeconómicos, del periodo neoliberal exitoso, digamos 1994 – 1998, o agarrar un quinquenio de la década de los años 70, que también se benefició de un choque positivo de ingresos externo.

En el primer caso, la comparación hubiese mostrado que, en ambos periodos, los datos macroeconómicos fueron muy parecidos. En el segundo, los datos neorrevolucionarios se sonrojarían frente al desempeño, en especial de crecimiento económico, del capitalismo de Estado militarista.

La Amazonia de datos presentada en el informe presidencial tampoco contribuyó a devolverle la majestad a la información estadística y reforzar la credibilidad de las instituciones productoras de información estadística como el Instituto Nacional de Estadística. El desfile de la información no se lo realizó para educar a los ciudadanos, sino se lo hizo para elogiar al espejo y brindar mantras a los devotos.

El objetivo no era mostrar tendencias sociales y económicas que, muchas de ellas, vienen del mediano y largo plazo , sino reinventar la historia a partir de un punto de inflexión política, 2006. El antes y el después necesitaba del aval de la ciencia estadística. Ahora bien, ¿eran correctos los datos presentados y estaban bien medidos? Sin duda algunos sí, pero otros, claramente, se pusieron en posición cúbito dorsal ante el trono del cambio. Cuando los datos se ponen al servicio de la causa revolucionaria, a los ciudadanos sólo les resta la fe en la estadística, porque no tenemos una institucionalidad democrática y participativa a la hora de recogerlos, elaborarlos y difundirlos .

En otros países los órganos encargados de la administración de la información también están vinculados a la sociedad civil; cuentan, por ejemplo, con directorios o consejos y otros mecanismos de participación y control donde participan las universidades, productores privados de datos, centros de investigación. Los datos son hecho colectivo y democrático. La información estadística es la savia de las políticas públicas. Cuando se la empaqueta con la ideología del poder, se les apaga su luz orientadora, que es muy necesaria para crear empleos, producir alimentos o salvar vidas.

Sunday, January 23, 2011

Golpe de timon

Este 22 de enero se completan 5 años del Presidente Morales, la evaluación más certera salió del propio Gobierno con el gasolinazo neoliberal y el casi inmediato “va de retro Satanás”.  Apareció la tomografía de la economía boliviana mostrando nuevas y viejas dolencias. La fotografía macroeconómica retocada por la propaganda, el discurso ideológico y la poesía jurídica se borró. Existen serios problemas en los sectores de hidrocarburos y agropecuario, la inversión es insuficiente, no hay políticas industriales, no existe coordinación entre las políticas públicas, para mencionar sólo algunos puntos de un diagnóstico largo. Pero como decía un graffite: “No es tiempo de la problemática, sino de la solucionática”. Las causas justas que están en la agenda nacional -inclusión social, cambio productivo, reducción de la pobreza – merecen mejores ideas y proyectos. Se requiere preservar las ilusiones de la gente y salvar al proceso de cambio del déficit de propuestas y de las deficiencias de gestión del gobierno.

La economía ha perdido su norte. Los objetivos del desarrollo son crecimiento alto y sostenido, miles de empleos dignos y reducción significativa de la pobreza y no así, la existencia de subsidios, la cantidad de reservas internacionales o la salud del fisco. No se debe confundir medios con fines. Para recuperar el horizonte del cambio se requiere de un gran pacto económico que movilice a toda la sociedad, productores, organizaciones sociales, trabajadores, regiones, académicos, empresarios. Se debe activar las energías emprendedoras y productivas de la sociedad civil organizada para ponerse metas de crecimiento económico del 8% y la reducción de la pobreza en 8 puntos en los próximos 4 años, aprovechando el fabuloso contexto externo. Está lloviendo plata en Bolivia.  En estas circunstancias, el crecimiento económico de 4% anunciado por el Gobierno,  para el 2010, es bien chapirulo.  Paraguay creció al 14 por ciento.

El instrumento del pacto debería ser un presupuesto público plurianual. Con objetivos claros e instrumentos concretos. Aquí tres propuestas. Bolivia debe recuperar su calidad de potencia energética para esto se requiere shock de capital humano y financiero para YPFB. i) Concurso público nacional para reclutar los mejores administradores, economistas, ingenieros petroleros. Foco en los 50 puestos claves.  ii) Mil millones de dólares para la empresa, aprovechar la liquidez del sistema mundial y local. Para lo primero, venta de bonosgas y/o titularización de los ingresos futuros de las venta de gas natural. Para lo segundo, emisión de 200 millones de dólares en acciones de YPFB para el mercado nacional.  Bolivia, soberana en líquidos.  Desmontaje gradual y concertado de algunos subsidios a los hidrocarburos. i) Metas específicas de conversión de transporte público a gas natural vehículo (GNV), cada 20 mil autos trasformados, el precio de la gasolina la podría aumentar un porcentaje pactado, digamos un 3 por ciento. ii) Pintar todos los vehículos del transporte público movido a GNV de amarillo. ¡No¡, muy gringo. OK, azul para ver que la revolución avanza. En base a estudios de costo, este transporte inclusive podría rebajar sus tarifas. iii) Crear vales transporte, dejemos que el Gobierno le ponga un nombre sexy y revolucionario, para los niños, jóvenes y ancianos que se pueden repartir usando la base de datos de los bonos ya existentes.

La oportunidad del turismo. Después de los años setenta,  el mundial de fútbol (2014)  vuelve a América del Sur y por primera vez se tendrá las Olimpiadas (2016). En tres años, más de 3 millones de turistas estarán tres horas en Bolivia. Esta es una oportunidad única. Metas: 15% de esta gente debe venir a Bolivia. Mil millones de dólares de inversión pública y privada en infraestructura,  hoteles y capacitación. Turismo de aventura, comunitario, ecológico y cultural.

Inclusive hay espacio para el turismo revolucionario. La agencia de viaje TravelRevolution, que dice que opera en la Vicepresidencia, podría ampliar sus operaciones y traer más gente de la izquierda caviar del mundo a sus seminarios. Estos equivale a miles de empleos, es la oportunidad para jugar en las ligas mayores del turismo.

Salvemos a Túpac Katari, que corre el riesgo de convertirse en el primer elefante blanco en órbita.  Para ello creemos territorios inteligentes donde florezcan las economías creativas y avancemos en los negocios de la nube del Internet.  Bajo estas circunstancias el satélite Katari podría convertirse en un instrumento  para el desarrollo. En concreto, implementemos el Mobile-Money (billetera electrónica) o M-Banking (banco móvil) para apoyar a las pequeñas y medianas empresas. Parques tecnológicos en alianza con universidades nacionales y extranjeras, y en sociedad con la inversión extranjera, para que florezca software, plataformas, procesos, o infraestructura en la nube del Internet hechos y operados desde Bolivia. Proyectos concretos para la telemedicina - teleducación.

Estimados lectoras(es) les convoco a una lluvia de ideas y propuestas cibernéticas a través de mi blog: Villazón Business School (chavezbol.blogspot.com). Las ideas más creativas podemos publicarlas en mis próximas columnas. La economía boliviana necesita un golpe de timón para aprovechar el mejor contexto mundial en 50 años.

Sunday, January 16, 2011

Expectativas, Expectativas....

Un elemento central en economía es el manejo de las expectativas de los agentes económicos, un nombre feo para denominar las reacciones psicológicas de consumidores, productores, comerciantes, empresas, y trabajadores frente a eventos económicos. Hasta el 26 de diciembre, existía una estructura de precios relativos relativamente ordenada que orientaba las compras y las ventas, de personas y empresas, en los diferentes mercados.

A esta geografía de precios relativos correspondía una distribución ingreso. Los precios se reajustaban en función a la abundancia o escasez de servicios y/o productos, o respondiendo a algún choque de oferta (desastres naturales, por ejemplo). Los salarios se recomponían en base a inflación del año anterior más algún aumento real.

En general, precios y salarios se formaban en base a las expectativas adaptativas, es decir, mirando el comportamiento de estas variables en el pasado inmediato, pero también observando el comportamiento a futuro de ciertos precios clave, como la gasolina y el tipo de cambio. A esta forma en que los agentes económicos leen la economía, buscando adelantarse a los aumentos de ciertos costos como la gasolina por ejemplo, se llaman expectativas racionales. Empresas y trabajadores buscan reajustar, precios y salarios mirando a un futuro que se pinta negro.

La gasoli-reculazo rompió con la manera en que se formaban las expectativas y produjo una ruptura en al estructura de precios relativos. En la economía nacional se instauró un conflicto distributivo, donde los agentes económicos reajustan precios de manera defensiva, pensando que pueden adelantarse a la inflación futura, pero si todos hacen lo mismo, el resultado es más inflación, y pérdida de bienestar generalizada.

Los reajustes de precios unilaterales se convierten en un juego no cooperativo entre los diferentes agentes económicos. Yo ajusto mi precio, que es el costo de otro, éste también a su vez, repasa el costo a su precio. La espiral costos – precios está activada. Después del gasoli-reculazo son las expectativas racionales, aquellas que miran hacia delante, las que orientan las decisiones de los agentes económicos y pesan más que las expectativas adaptativas, aquellas que ven la economía por el espejo retrovisor.

Además, la bola de nieve la inflación se alimenta del miedo, la incertidumbre y de las declaraciones poco afortunadas de altos funcionarios del Gobierno, que siguen colocando gasolina al fuego de la espiral de precios diciendo que: “tarde o temprano tendrá que ajustarse los precios de la gasolina o que la nivelación de precios es cuestión de tiempo”. Desde el árbol del poder se pierden excelentes oportunidades para quedarse callados. En este caso, el silencio es salud económica.

La intensidad de los reajustes de precios y su sostenibilidad dependen del tipo de mercados en los que actúan los agentes económicos. En mercados más competitivos, los ajustes defensivos de precios son menores y no perduran en el tiempo. Donde hay muchos ofertantes es más difícil hacerse el vivo.

En los mercados con estructuras monopólicas, donde existe mayor capacidad de fijar precios, éstos tienden a ser más altos e inflexibles a la baja. Frente a la inflación de expectativas, el ajuste realizado sólo por el mercado es lento y perjudica a los más pobres que no tienen mecanismo de defensa en la corrida precios – ingresos.

Una alternativa al ajuste neoliberal sería un pacto económico propiciado por el Gobierno, con la participación de gremios empresarios, sindicatos y otras organizaciones de la sociedad. El primer desafío podría ser la reconstrucción más ordenada de la nueva geografía de precios. Adicionalmente, se requiere de un golpe de timón en el manejo de la política económica y social y la recuperación de la credibilidad de las políticas públicas.

Friday, January 7, 2011

Apuntes sobre la marcha atrás


0.- Se avivo las expectativas inflacionarias desde el Estado, nada será como antes. Se desorganizó el sistema de precios y la economía. Tomara tiempo reconstruir la nueva geografía de precios relativos y la confianza. Se instauró en el sistema un conflicto distributivo. Los agentes económicos reajustan precios de manera defensiva, adelantándose al mini gasolinazo que se anuncia desde el gobierno.
1.- El Gasolinazo como la vuelta atrás muestran que no hay norte en el manejo económico. Existen problemas fiscales y en el sector petrolero que antes estaban maquillados.
2.- Es saludable que se comience el año con el tema económico como prioridad y que se llame al debate. Se pasó demasiado tiempo en un campeonato de poesía jurídica. Decenas de Leyes escritas y descuido de la base económica. La construcción de la nueva hegemonía se olvido de la economía.
3.- El tema de los subsidios debe ser visto sólo como un instrumento y no como un fin en si mismo. Amerita un golpe de timón en la propuesta de un modelo de desarrollo realmente nuevo. Focalizarse en los objetivos, por ejemplo crecer al 8 por ciento. Mecanismo: Un gran pacto social y económico a través de un presupuesto plurianual. Subsidio o no subsidio no es el debate.
4.- La reputación del equipo económico. y de la administración del YPFB esta seriamente dañada. Se requiere reconstruir la credibilidad de las políticas públicas.

Sunday, January 2, 2011

Catedra de economia y politica

En 5 dias el gobierno dio un catedra de economia y analisis politico. !Que sabiduria! de los intelectuales del MAS

En 11 años Bolivia recibió medio Plan Marshall

En 11 años Bolivia recibió medio Plan Marshall