Sunday, September 25, 2011

El Avatar Chuto

En materia de resultados y desarrollo económico hemos vuelto a los años 30. Se ha consolidado nuestra vocación primaria exportadora. El 84% de nuestras ventas afuera siguen siendo minerales, energía y productos agrícolas. El péndulo de la historia ha vuelto a depositar su confianza en la acción del Estado adiposo e ineficiente en la economía. Todos esperábamos y apoyábamos acciones estatales de calidad, especialmente en el sector productivo, pero el viejo paquidermo gubernamental está de vuelta.

Como de costumbre, la pantomima de la ideología populista busca re-empaquetar, con el celofán de la propaganda, el viejo desarrollismo. Poses neorrevolucionarias, mitos recién lustrados por las consignas, eslóganes, retórica estridente y coquetos puños en alto anuncian un cambio con las mismas prácticas del pasado. Dos ejemplos: ¡Muerte a la microeconomía! se corea desde Comibol. Aquel que denuncia que el costo de producción del estaño, en una empresa estatal, está por encima de los precios internacionales, a la calle. La matemática de costos es neoliberal.

Además vuelve el desarrollo de arriba hacia abajo, impuesto por la tecnocracia. Caminos para llevar civilización a los “buenos salvajes”, sacrificio del medio ambiente y la biodiversidad. El progreso y orden debe llegar de mano del sector económico más globalizado y competitivo: la coca.

A lo largo de los últimos 50 años los objetivos del desarrollo se han multiplicado. Para las primeras teorías del desarrollo de los años 50, la meta principal era aumentar el ingreso per cápita de la población, incrementando la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB). Las políticas públicas debían focalizarse en obras de infraestructura. Posteriormente, se ampliaron los objetivos incorporando criterios como la reducción de la pobreza y la equidad. Fue la época de los índices de desarrollo humano como medidas del bienestar.

En la actualidad, el concepto del desarrollo es mucho más amplio y sofisticado; éste debe ser integral y sostenible, con participación ciudadana, respetuoso de los ecosistemas sobre la base de los modelos de desarrollo local. Más aún, ahora se entiende, gracias a Amartya Sen, que desarrollo es la ampliación de las libertades de elección. Varios de estos conceptos están en la nueva Constitución, pero las acciones desarrollista y pragmática de los dueños de poder vuelven a las propuestas de hace 50 años. Pasaron los tiempos del enamoramiento con los movimientos sociales. Lo que se hizo con la mano se borra con el codo. La revolución del modelo de desarrollo quedó en el papel y en las competencias de poesía jurídica que organizan los nuevos doctorcitos.

En el campo político, las antes gloriosas marchas organizadas por los pueblos originarios, donde participaban masiva y militantemente la gente que ahora está en el Gobierno, se han convertido en manifestaciones de marionetas digitadas por constelaciones de conspiradores: Usaid, las Naciones Unidas, la derecha, los traidores-resentidos con el proceso de cambio, organizaciones no gubernamentales y Sánchez de Lozada. Sólo falta un conspirador que en breve será descubierto con pruebas contundentes, la FIFA. Me imagino las reuniones de coordinación entre los compañeros del CEJIS, los gringos, los cascos azules, los gonistas, los medioambientalistas y los ex masistas para hacer pasar agua y comida frente al bloqueo policial, por ejemplo.

Así están las cosas en el paraíso de la revolución. Pero, ¿qué se puede aprender de todo esto? Pues, la importancia de la coherencia en la acción de las personas. Los principios no se transan ni se acomodan a la lógica del poder. No todo vale para imponer acciones. En estos casos, los medios no justifican los fines. Las máscaras ideológicas no son para siempre. La acción política no puede ser administrada por el cuchillo del frío pragmatismo y la venganza. Las causas justas, como el derecho al desarrollo con respeto a la naturaleza, que están en la agenda de las políticas públicas, merecen mejores ideas, proyectos y acciones coherentes y no la cachaña política, el lodo de la intriga, el sistemático desprestigio del oponente y la imposición.

El país está perdiendo, en el caso del TIPNIS, una enorme oportunidad de colocar en práctica un verdadero nuevo modelo de desarrollo en equilibrio con la naturaleza y el medio ambiente. Parte de la solución es que el camino bordee el parque, pero más importante que esto es proponer y discutir con sus habitantes una estrategia de desarrollo integral para la zona que abarque cultura, economía, sociedad, turismo ecológico, biodiversidad, parques de biotecnología. Esto se lo debemos a las nuevas generaciones para evitar que Bolivia sea conocida en el mundo como la tierra del Avatar chuto.

Thursday, September 22, 2011

El "Doc" Morales

Conozco al Dr. Juan Antonio Morales desde siempre. Sin duda alguna es uno de los pocos economistas bolivianos que juega, con solvencia y enorme capacidad técnica, en las ligas mayores de la profesión en los últimos 30 años. Tiene libros que son referencia en el pensamiento social boliviano y ha publicado varios artículos en revistas arbitradas de prestigio internacional. ¿Qué significa esto último? Pues revistas, como el American Economic Review o el Trimestre Económico, que solamente publican artículos que pasan por rigurosas evaluaciones técnicas de comités editoriales. Juan Antonio publicó varios artículos en este tipo de revistas porque una de sus virtudes es la investigación sofisticada.

Al inicio de su carrera se concentra más en temas econométricos, un trabajo pionero es por ejemplo: Bayesian Full Information Analysis, publicado en Alemania. Entre los años 80 y 90, es uno de los economistas que más estudió y publicó sobre las causas de la hiperinflación boliviana y los fundamentos de la estabilidad. Un trabajo clásico, escrito con Jeffrey Sachs, es: Bolivia's Economic Crisis, publicado por el prestigioso National Bureau of Economic Research. Otras investigaciones relevantes sobre el temas son: Creación de dinero y demanda por dinero durante la alta inflación boliviana, de 1982 a 1985. Y Estabilización y Nueva Política Económica en Bolivia.

Posteriormente, las preocupaciones de investigación de Morales se centran en cómo la economía boliviana podía recuperar el crecimiento económico sostenido. Entre los trabajos más importantes podemos señalar: Bolivia’ s Post Stabilization Problems y The Transition from Stabilization to Sustained Growth in Bolivia. Ningún estudioso de este periodo de la historia económica de Bolivia podría dejar de revisar la obra de Juan Antonio. Todos estos artículos se encuentran en la página del Instituto de Investigaciones Socio-Económicas de la Universidad Católica Boliviana San Pablo. http://www.iisec.ucb.edu.bo/papers/1981-1990.htm.

A finales de los años 90 e inicios del nuevo siglo, el interés investigativo de Morales adquiere una visión más de largo plazo y se preocupa con los temas más estructurales y sectoriales de la economía boliviana. Entre los trabajos más destacables están: Economic Policy and the Transition to Democracy. The Latin American Experience escrito con G. McMahon. La Minería y los Hidrocarburos en Bolivia con la coautoría de Justo Espejo. Y Bolivia’s Economic Vulnerability: Crisis and Social Exclusion. Todos estos artículos fueron publicados en revistas internacionales o compilaciones de libros.

Una otra virtud de Juan Antonio a lo largo de todos estos años es de haber aproximado la teoría económica a la gente, ha escrito centenas de artículos en la prensa boliviana que se caracterizan por ser sencillos, llenos de metáforas y alusiones tanto a películas como a personajes de la literatura universal. Muchos de estos artículos se recopilaron en el libro del 2002 Informe escrito de un economista. Este trabajo no está dirigido a sus pares profesionales, sino a las personas comunes que todos los días maximizan sus utilidades haciendo coincidir sus restricciones presupuestarias con sus curvas de preferencias de consumo. El libro contiene artículos polémicos en materia de política económica y que reflejan paradojas que unen la vivencia personal del autor con la historia económica del país. Por ejemplo Canastón de Golosinas, un ensayo muy crítico del DS 21060, publicado en septiembre de 1985, le costó el trabajo a Juan Antonio. Años después su autor se convertiría en el guardián de la estabilidad financiera, como presidente del Banco Central, que justamente el referido decreto ayudó a crear.

El “Doc” Morales, como es conocido entre sus alumnos, también es un profesor de pura cepa: riguroso, didáctico y distraído. Es frecuente encontrarlo por los pasillos de la universidad bañado en tiza de los pies a la cabeza. Sus clases preferidas son: Econometría, materia con la cual varias generaciones de economistas de La Paz perdieron largas noches de sueño, y Macroeconomía, clase que durante años fue el semillero de discípulos que después se convirtieron en muy buenos economistas, que inclusive ahora trabajan en altos puestos del Gobierno Morales.

El profesor Morales enseñó en varias universidades del mundo. Entre las más importantes están: Boston University; Instituto Torcuato di Telli, en Argentina; Universidad de La Haban; Pontificia Universidad Católica del Perú, y la Facultad de Notre Dame de la Paix, en Bélgica.

En Bolivia, existe el criterio equivocado de que si se responde una idea o crítica se hace crecer al oponente circunstancial, somos campeones para empequeñecer el sano debate. Al contrario de esta tendencia, Juan Antonio es un elegante militante de la polémica. El “Doc” Morales no deja de responder e iniciar discusiones, independiente del tamaño del contrincante. A lo largo de varios años de amistad he tenido el privilegio de no estar de acuerdo con él. Debatir con Juan Antonio además de enriquecer mis análisis me han confirmado que es un hombre íntegro y leal, aún en la diferencia. Por ejemplo, una asignatura pendiente que tenemos es sobre la apreciación del tipo de cambio real y su impacto en la economía boliviana. Espero ansioso retomar la discusión.

Esta una breve semblanza e historia de Juan Antonio, que con absoluta certeza no fue mellada por el artero cuchillo de la revancha y la baja política. Ciertamente, el investigador, profesor y brillante polemista seguirá enseñando economía a las futuras generaciones y le dará lecciones de vida y honestidad a los carceleros de la inteligencia, la esperanza y la libertad.

Thursday, September 8, 2011

SOLIDARIDAD CON JUAN ANTONIO MORALES

SOLIDARIDAD CON EL DR. JUAN ANTONIO MORALES

La noche del 7 de septiembre de 2011 se ha cometido un atropello contra el Dr. Juan Antonio Morales por la fiscalía quienes, vulnerando sus derechos civiles y humanos e ignorando las normas del debido proceso, ha dispuesto su detención preventiva.

JAM es un brillante economista boliviano de exitosa carrera profesional y que ha prestado invalorables servicios al Estado Boliviano, como Presidente del Banco Central de Bolivia por más de 10 años y destacado académico dentro y fuera de Bolivia.

En el pasado, el Estado cubría suplementos salariales en el Poder Ejecutivo a través de recursos de diversas fuentes que eran aprobadas por el Presupuesto General de la Nación anualmente y por Ley que aseguraba su legalidad. En 2010, el gobierno del Presidente Evo Morales aprobó una Ley Anticorrupción que crea nuevos tipos penales de aplicación retroactiva, que hoy se pretende invocar para acomodar una acusación contra Juan Antonio Morales, por los orígenes de los fondos de su remuneración laboral. Esta es una aberración jurídica pues no cabe una aplicación retroactiva de la ley y menos en perjuicio de quien no cometió delito alguno. Se trata de un abuso a sus derechos, a las garantías del debido proceso y a la propia Constitución que garantiza la presunción de inocencia y la vigencia plena de los Tratados Internacionales en materia de Derechos Humanos.

En estos momentos difíciles para Juan Antonio Morales y su familia, expresamos nuestro apoyo y solidaridad y exigimos su inmediata libertad.



También los invito a leer la carta del hijo de Juan Antonio Morales

http://estebanmoralesb.wordpress.com/2011/09/08/liberen-a-juan-antonio-morales/

No es un problema diferencias ideológicas, sino de coeficiente intelectual

Con frecuencia y con mucha razón la gente me dice que debemos pasar de la problemática a la solucionática. Del diagnóstico o de la  crítica ...