Sunday, September 26, 2010

Viejos bolcheviques

Con frecuencia algunos funcionarios del Gobierno se autodenominan viejos bolcheviques, pues debemos reconocer que son muy coherentes con este anacronismo.

En efecto hace unos días nos han presentado el nuevo plan de industrialización, una verdadera joya del socialismo real, un Gosplan en pleno siglo XXI, o como diría el gran pensador Cazuza: “un museo de grandes novedades”. Es la segunda vez que se presenta el Plan. En marzo de este año hubo un anuncio parecido donde se ofreció más dinero, 32 mil millones de dólares. Ahora se vuelve a ofrecer un coñichi de varios megaproyectos que refuerzan el desarrollismo económico basado en grandes empresas públicas y en recursos naturales. ¡Que novedad¡ ¿Cómo no se nos ocurrió antes?

El plan promete la construcción de otra refinería de YPFB, plantas separadoras de líquidos. Una planta de construcción de casas prefabricadas con derivados del petróleo. Una empresa de fertilizantes para la producción de Urea, la Planta de GLT y finalmente, petroquímica para producir etileno y polietileno. Los proyectos en la minería son el Mutún (hierro, acero), Huanuni, dos plantas de tratamiento de zinc, Vinto, la empresa de riesgo compartido Coro - Coro, y la planta industrializadora de Litio. En la generación de electricidad se habla de varios proyectos: Entre Ríos, Misicuni, Cachuela Esperanza, San José, Miguillas, Bala, Río Grande, entre otros. En telecomunicaciones se habla del satélite Túpac Katari. En agroindustrial, se impulsa el ingenio azucarero de San Buenaventura. Como un buen plan hecho por viejos bolcheviques, todo esto se lo hará en cinco años para recuperar cinco décadas.

Este modelo de parte de varias ideas equivocadas. 1) Bolivia puede recorrer el camino de la industrialización de mano de mamuts públicos, reproduciendo las etapas de desarrollo de otros países. Con por lo menos cien años de atraso construiremos una industria capital – intensiva. De la explotación del litio pasaremos a la producción de pilas, para así llegar al automóvil eléctrico. 2) En pleno proceso autonómico es el Estado central quien es responsable de todo el desarrollo. 3) Cuando el problema básico de Bolivia es la falta de empleo digno, este modelo de industrialización es capital intensivo y crea pocas fuentes de trabajo. 4) Refuerza el modelo de desarrollo primario exportador, la industrialización se concentrará en los hidrocarburos y minerales, tornando la economía más vulnerable a choques externos negativos (¿que pasará cuando los precios de las materias primas bajen?). 5) Alimentar más aún el rentismo de la sociedad. ¡Pare de sufrir, llegó la industrialización de las tisidas de la Pachamama¡. 6) Este modelo de industrialización crea enclaves económicos sin conexión con otros sectores productivos. 7) La industrialización propuesta también arriesga mucho capital público que podría tener mejores destinos. Buena parte de los proyectos de infraestructura, listado anteriormente, podrían ser desarrollados por asociaciones público privadas, así nos ahorraríamos varios miles de millones dólares. 8) Estos mega proyectos crean burocracias gigantes y grandes oportunidades para captura de rentas, que es la forma elegante de decir negociados y corrupción.

¿Cuál es la alternativa al modelo bolchevique? Pues una revolución productiva local que diversifique el aparato industrial bajo el comando de un Estado inteligente. De manera telegráfica podemos mencionar: a) Desarrollo de infraestructura en base a asociaciones público-privadas, con criterios de rentabilidad y sostenibilidad. b) El desarrollo local en base a políticas públicas concertadas. Los desafíos de la productividad y el empleo que están a nivel regional. c) Apuesta a proyectos productivos generadores de empleo masivo, cada región un producto y/o un servicio.

La Paz, Potosí, Oruro, 1 mil millones en turismo. Turco, la capital mundial de los camélidos, exportado 300 millones de dólares en carne de la llama. 400 millones de dólares en software desde Cochabamba. Varias, cadenas productivas de la madera en Beni, Pando y Santa Cruz que exportan 1000 millones de verdes.

Estos son apenas ejemplos de la revolución global. d) Comunidades productivas, empresas de todo tamaño, e individuos tienen el desafío de transformar ideas innovadoras en proyectos empresariales y sociales rompiendo con el rentismo vinculado a los recursos naturales. Para coadyuvar a ello, el Estado, local y nacional, conjuntamente con el sector privado podrían multiplicar incubadoras de proyectos productivos y aceleradoras de empresas. e) Multiplicación de financiamiento con fondos públicos que atraigan capital privado.

Millones para capitales ángel, semilla, microcrédito productivo, capitales de riesgo. Sangre financiera para los agitadores productivos y no sólo para los mamuts estatales. f) Conversión del capital social en Bolivia hacia actividades productivas y competitivas. En la actualidad, buena parte de este capital está volcado a defenderse de un Estado hostil y/o buscar beneficios corporativos.

El modelo de industrialización bolchevique revive dinosaurios y hecha por la borda toda las ideas de economías privadas, comunitarias, mixtas, cooperativas.

Monday, September 20, 2010

Mercado Justo, Estado inteligente

AMIGAS(OS) EL DIA DE AYER DOMINGO 19 DE SEPTIEMBRE SE PUBLICO EN EL PERIODICO PAGINA SIETE UNA VERSION BORRADOR DE MI COLUMNA CON MUCHOS ERRORES Y PROBLEMAS. ME DISCULPO POR ELLO, A CONTINUACION PUBLICO LA VERSION FINAL Y CORRECTA DEL ARTICULO

Estado versus mercado, tal vez ésta sea la dicotomía más antigua y conocida en el debate económico. Para algunos el mejor asignador de los recursos escasos de una economía es el Estado que planificando, regulando y produciendo defiende, de mejor manera, el interés publico y ayuda a distribuir la riqueza entre la gente. Para otros, el mercado, a través del movimiento de los precios, es el mecanismo descentralizado capaz de generar fortuna y distribuirla de manera eficiente. Se han gastado ríos de tinta para justificar y validar, en diferentes contextos y momentos de la historia, estos dos conceptos. También es archiconocida la idea que países como Bolivia son víctimas de un péndulo. En ciertos momentos de su historia, defienden, con pasión desenfrenada, las virtudes del mercado; en cuanto en otras ocasiones se venera, con igual ímpetu, al Estado. Es sorprendente como es repetitivo el debate que contrapone Estado y mercado a nivel político, en cuanto en la experiencia exitosa del desarrollo económico y social en el mundo, uno encuentra ambas instituciones complementándose de manera compleja pero también virtuosa.

En realidad, como toda creación humana, ambas formas de asignar riqueza son imperfectas, mercado y Estado tienen muchas fallas. En el primer caso son muy conocidos los problemas que se presentan cuando aparecen los monopolios que colocan precios abusivos y de esta manera, restan bienestar a la gente; existen ciertas actividades que no pasan por el mercado beneficiando o perjudican a un tercero, sin que la pérdida/beneficio se contabilice, estas son las famosas externalidades negativas o positivas; otra falla conocida del mercado son las asimetrías de información, cuando el consumidor o vendedor tiene una ventaja informativa lo que enceguece al mercado; tenemos así mismo, las fallas de coordinación entre privados que lleva a desequilibrios entre empresas y a otros problemas macroeconómicos como la inflación o recesión. Para corregir todos estos problemas el Estado debe promover la competencia, regular, fiscalizar, supervisar, incentivar e inclusive intervenir produciendo algún bien o servicios.

El supuesto fuerte aquí es que el Estado en bueno, puro y siempre eficiente para cumplir con las funciones que se le encomienda. En la práctica, el Estado también presenta graves fallas. 1) El aparato estatal tiene serios problemas para conocer la demanda de los ciudadanos, y/o empresas. ¿Cómo conoce, agrega, prioriza y ofrece lo que la población quiere? ¿Cómo interpreta el bien común? Elecciones, consultas, mecanismo de participación, referéndums son algunas de las formas imperfectas de recoger demanda societal, en este contexto, sus decisiones siempre serán incompletas. 2) El Estado, puede estar capturado por intereses burocrático/políticos o por grupos de interés que sólo tendrán el objetivo de capturar las rentas que se generan dentro del gobierno, uno de los males más conocidos es la corrupción. 3) El Estado pude ser muy ineficiente porque no puede evaluar costos y benéficos y se mueve por una lógica de mantención y acumulación de poder. En el plano económico el Estado puede equivocarse por acción y omisión. ¿Cómo se corrigen estas fallas? Pues, con democracia, transparencia, construcción de institucionalidad, supervisión, descentralización de las decisiones, sistemas de peso y contra pesos, excelente capital humano, carreras administrativas y otros mecanismos. Ni el mercado ni Estado se crean solos, tampoco se auto regulan o estabilizan, menos aún se auto legitiman.

De una manera más conceptual, lo público o privado, para que funcionen, depende de reglas de juego formales (legislación) e informales (usos y costumbres), de arreglos institucionales. Para un mejor funcionamiento del mercado se requiere garantizar derechos de propiedad públicos, privados, colectivos, y hacer cumplir los contratos es decir, instituciones creadoras de mercados. También son fundamentales las instituciones reguladoras de los mercados. Con frecuencia los mercados se desequilibra generando perdida de empleo e inflación, para ello se requiere instituciones estabilizadoras de estos, piensen por ejemplo en las política fiscales y monetarias. Finalmente, los mercados pueden ser eficiente pero injustos, para ello requieren de instituciones que los legitimen, a saber: Políticas redistributivas y tanto políticas de seguridad como de asistencia social. (Dani Rodrik)

Entre las reglas de juego (instituciones) que crean, regulan, estabilizan y legitiman la acción del Estado en la economía están aquellas que acercan a la gente del aparato estatal, promueven participación de los ciudadanos en las decisiones, impulsan la división e independencia de poderes, promueven la industrialización, y la buena provisión de servicios, la calidad de la educación pública, apoyan la meritocracia técnica y política en el sector público. Por ejemplo, un estudio detallado sobre como el Estado contribuyó a la implementación de políticas industriales en la región se encuentra: Fernanda Wanderley, “El nuevo desarrollismo en América Latina” Un mercado mas justo y Estado inteligente se construyen con políticas públicas y desarrollo empresarial, y por supuesto no surgen de las ideologías pendulares.

Sunday, September 12, 2010

Nacionalizacion por goteo y una yapa

La nacionalización y/o recuperación de empresas que están en manos del sector privado es uno de los pilares del nuevo modelo de desarrollo económico que se busca implementar en Bolivia.

El 1 de mayo del año 2006 se retomó las empresas vinculadas al sector de hidrocarburos y así todos los años, en la misma fecha, vuelve al regazo del Estado alguna empresa. Fiesta en la patria populista. La nacionalización por goteo es un evento de marketing político que infla los corazones nacionalistas y dispara los índices de aprobación del Presidente. Entretanto, cuando se adopta una perspectiva económica para evaluar esta estrategia, los resultados son poco interesantes.

Si el objetivo final de las nacionalizaciones fuese alinear, de una vez por todas, las fuerzas económicas público-privadas para alcanzar tasas de crecimiento de la economía superiores al 8% al año y generar miles de empleos, lo sensato sería cambiar de propiedad, transferir, y/o expropiar todas las empresas que se consideren fundamentales para alcanzar estas metas en un par de semanas. Dado que estas medidas son instrumentos y no fines en sí mismo, lo apropiado sería retomar todo lo que sea necesario, hacer un buen discurso, una superfiesta, para después hacer lo realmente serio, es decir, trabajar para dar un salto cualitativo en el desarrollo nacional. Por supuesto que esta idea que busca efectividad y eficiencia es ingenua conociendo la lógica de acumulación de poder que guía al gobierno.

Seguir con la nacionalización/reversión en dosis homeopáticas sólo genera acumulación de ansiedad e incertidumbre en el aparato productivo nacional. Además, su efectividad política es cada vez menor. En las últimas semanas, el gobierno ha declarado que revertirá todo lo que fue suyo, alrededor de 60 empresas, entre las cuales están incluidas aserraderos, hoteles fábricas de pollos, leche, helados, y empresas de transporte ferroviario, es decir, la fila es larga. A los empresarios en la cola simplemente les queda rezar y preguntarse ¿“seré yo, señor” el próximo tocado por la varita mágica del cambio? En cuanto no sean los elegidos, la estrategia que adoptan es: mirar y esperar, posponiendo inversiones y mejorar productivas en la empresa, se entiende, estarían locos si embellecen a la novia sabiendo que algún gavilán del Estado se la tomará.

Al ritmo que vamos en las reversiones y nacionalizaciones, dos o tres al año, tenemos entre 20 ó 30 años de espera. Este también puede ser un indicador del tiempo que los gobernantes quieren quedarse en el árbol del poder. Sin embargo, cabe resaltar que este camino también tiende a desgastarse. El impacto político de los cambios de propiedad es cada vez menor. Podría ocurrir que las nacionalizaciones corran la suerte de las películas malas de secuencia. Cuando salió Tiburón fue un éxito taquillero mundial.

La nacionalización del sector hidrocarburos también fue un suceso electoral impresionante, sin embargo con el tiempo Tiburón I, II, III, V, tuvieron menor impacto, y cansaron a la audiencia. Al final, Tiburón VII o el retorno del ishpi apenas ilusiona algunos fanáticos. Este sería el caso de la reversión de las acciones de Soboce, su impacto fue regional y de corto plazo. Tal vez los guionistas y directores del proceso de cambio podrían dar un golpe de timón antes que la película de la nacionalización aburra definitivamente a la gente.
Para terminal artículo una yapa de introducción a las finanzas usando como ejemplo, la expropiación de las acciones de Fancesa. La empresa de Sucre tenía tres socios cada uno con un tercio de las acciones, 33,3% correspondía al Municipio, ahora controlado por el partido gobernante; 33,3% correspondía a la Universidad San Francisco Xavier y 33% correspondía al sector privado, quiere decir que en términos de derecho propietario, el Estado boliviano, a través de su municipio y Universidad, controlaban la empresa.

Según el Código de Comercio con el 50% +1 se puede controlar la gerencia de la empresa. Soboce, a través de un pacto de accionistas con Universidad, gerentaba la compañía. Con la expropiación del tercio privado, el Estado tendrá que pagar a éste una cantidad de dinero que será objeto de una gran batalla jurídica, el valor puede variar entre 80 millones de dólares, que es lo que exige Soboce, y lo que resulte de la auditoria independiente. Un camino alternativo de costo cero, hubiera sido que el Municipio haga un nuevo pacto de accionistas con la Universidad y así tomar el control de la empresa, dejando al sector privado en condición de minoría pero preservando su inversión.

Este hubiera sido un buen negocio para el Estado, pero ciertamente esta acción no habría inspirado sendos discursos populista llenos de perjuicios ideológicos y adjetivos contra el sector privado, ni tampoco hubiera rendidos fotos con la manito revolucionaria levantada en sexy puño. Y tal vez, lo más importante, el pacto accionario entre el Municipio y la Universidad no hubiesen ahorrado a los contribuyentes varios millones de dólares que merecen mejores destinos que expropiar empresas que ya son estatales.

Sunday, September 5, 2010

Nativos digitales

Primera escena: Llega el nuevo computador a la casa, el propietario desempaca el equipo y comienza a leer un grueso manual en letra súper menuda y redactado o traducido por algún un chino que detesta la sintaxis y la ortografía. Con suerte le tomará toda la tarde descubrir cómo encender el ordenador. Segunda escena: Arriba la compu, el joven de la casa abre la caja de la máquina, la instala y comienza a manejar el equipo, naturalmente, en quince minutos. Si Usted pertenece al segundo grupo puede considerarse en un nativo digital. En la primera situación es probable que sea un Neandertal digital. Ahora bien, puede que Usted esté en un punto intermedio en cuyo caso puede considerase un inmigrante digital. Mark Prensky acuñó estos términos para describir a los habitantes de la era de la revolución tecnológica que vivimos.
Los nativos digitales, que generalmente son nuestras niñas(os) y/o adolescentes, ya nacen con chips diferentes que les permiten interactuar con el Internet, los teléfonos móviles, los mp3, mp4 y otras tecnologías de la información con una facilidad envidiable. Para ellos, el mundo es su espacio de juego, socializan y aprenden a través de la red, crecen de otra manera, más aún tienen identidades digitales y formas de entender el mundo muy diferentes de los inmigrantes cibernéticos, para quienes la tecnología es un fastidio y creen que es cool no tener celular. ¿Qué tipo de economía y educación estamos ofreciendo a estas nuevas generaciones? Por estas tierras de Dios, quienes administran el poder están en etapas anteriores porque aún funcionan con el chip de rentismo y de la economía de los recursos naturales. En cuanto en el mundo de cibernético, la generación de riquezas está en la nueve del Internet, por estos parajes revolucionarios, se apuesta a seguir viviendo de las tisidas, siras o supis de la Pachamama. El museo del desarrollismo estatista presenta como una gran novedad las nacionalizaciones y expropiaciones. El Estado recupera todo lo que fue suyo, se pregona a los cuatro vientos. En la lista de la nacionalizaciones están: fábricas de helados, leche, cadenas, terminales de buses, aserraderos, hoteles, fábricas de té. Ya se preparan sendos discursos para recuperar la fábrica de pollos vendida por los gallos neoliberales. Es la modernidad chuta que multiplica empresas sin mercados y construye aeropuertos donde llegarán cuatro aviones al día, siendo uno de ellos: el nuevo juguete del dueño del árbol del poder. El ecosistema que se construye el gobierno nacional, con bombos y platillos, lamentablemente, desde el punto de vista económico, es obsoleto y disfuncional para la nuevas generaciones digitales

¿Cuándo el déficit público debía quitar el sueño a la revolución? Rebautizado como ¿Patria o muerte? !Gastaremos!

Hoy domingo de julio una pregunta a quema ropa. ¿Cuándo debemos preocuparnos por el déficit público? Sin el ánimo de querer arruinar la herm...