Friday, December 13, 2013

El poder del perdón

Gonzalo Chavez A..- Murió un mito, un símbolo de la libertad. Hizo el paso a la historia Madiba, el gran padre, como lo llamaba su gente en África. Océanos de palabras en todos los idiomas se gastarán en merecidos homenajes a Mandela. Se escribieron y escribirán muchos artículos y libros sobre su legado, pero al final del día, la marca más importante que un gran hombre puede dejar a la humanidad no está solamente escrita en las grandes letras de la historia; a veces se mide por la influencia en el corazón de una persona.
Y eso es suficiente. Hace muchos años, escuché una entrevista con el Presidente de África del Sur, que giraba en torno de lo que significa el poder, el perdón y la reconciliación para alguien que pasó buena parte de su vida injustamente encarcelado por sus ideas. Quien en 27 años de sombra tuvo todo el tiempo del mundo para acumular rencores y preparar un arsenal de venganzas por buenas y malas razones; tuvo todos los justificativos y dolores para convertir su alma en una máquina de ajuste de cuentas. Su pueblo había sufrido las atrocidades de la discriminación racial, económica y social. Las minorías blancas de Sud África en el poder habían mostrado cuán lejos puede llegar la estupidez de los privilegios. El caldo de cultivo para escalar la violencia estaba servido en la mesa; dependía de la palabra de un hombre, felizmente de un gran ser humano. Esto confirma que la historia también la hacen los individuos, en especial, en los momentos de las grandes decisiones, cuando cerebro y corazón deben pensar juntos. Mandela, en largos años de encierro, no cultivó el odio, más bien lo exorcizó de su alma y lo que es más importante, de su pueblo. Esto le permitió pasar de preso a estadista, de símbolo de la resistencia contra la opresión a líder de la paz mundial. Y ahora a leyenda de la historia.
En la referida entrevista, Mandela decía que cuando se convirtió en el líder de su país tuvo la oportunidad de descubrir que el poder no está en el dinero, las armas o el control la vida de los otros, sino en el perdón. Vivió perseguido y encerrado por sus ideales de justicia, igualdad y su inquebrantable lucha contra el racismo, buena parte de su vida. Pero cuando recuperó la libertad lo primero que hizo fue promover el más inspirador proceso de reconciliación en una sociedad que durante años se había preparado para una guerra civil sangrienta. Con la maestría que otorgan la firmeza de los ideales y la experiencia, desarmó todas las bombas que el injusto apartheid había instalado durante años en la sociedad sudafricana. Sembró la semilla del poder del perdón en cada ciudadano de su país y cosechó paz a raudales y mejores días para la gente. La esperanza nunca estuvo mejor administrada con su dosis de futuro, pero también con su toque de realidad. Para este humilde escribidor de Domingo, el entendimiento de lo que significa el poder del perdón es el principal legado de Mandela, por la sencilla razón de que se instaló en mis sueños y estoy seguro, en los de mucha gente.
Estoy muy feliz de terminar este año con una columna de homenaje a Mandela, saquen Ustedes las lecciones que podemos aprender de este líder y de la historia de África del Sur.
Pero para finalizar la larga jornada del año que ya se pierde en el horizonte del cansancio, un comentario sobre cocina estadística nacional. Un pie de página sobre la inflación de noviembre que, según el Instituto Nacional de Estadísticas, fue negativa en 0,03 por ciento. ¡Oh sorpresa! Estos datos se los ve muy bien masajeados y cocinados. No quisiera pensar que las estadísticas se pusieron al servicio del proceso de cambio. En el momento que se anuncia una fuerte inyección de liquidez a través del segundo aguinaldo y en el mes que hace varios años registra siempre subida de precios, la navidad neorevolucionaria produce la magia de la inflación negativa. Vendrán los reclamos de los amos de casa, se producirán cuestionamientos técnicos y políticos. Pero al final del día, como en el caso de los serios problemas con los datos del Censo, el tiempo y la propaganda oficial cubrirán con su manto de hermetismo lo que realmente pasó en los mercados. ¿Será que una vez la estadística se pone al servicio de la política a costa de la institucionalidad? Espero que esto no sea así. País que no cuenta con información estadística creíble, está condenado a la oscuridad. Encarcela su futuro. Me voy de vacaciones, de hecho ya estoy en la Universidad de Harvard de cuya biblioteca escribo esta columna. Vuelvo a la militancia del análisis en enero, y al país, en unos días. Felices fiestas. Le deseo un final de año inspirado en los ideales de Mandela, justicia, liberta y paz para todos.

Monday, December 2, 2013

La inflación la causan los opinadores, reptiles ponzoñosos y otras malas hierbas . ?Será ?




Según algunos de los dueños del poder, la aceleración de la inflación es provocada por los comentaristas, opinadores, librepensantes y otras hierbas venenosas, y no así por las políticas públicas, como el segundo aguinaldo (2A), ahora convertido en bono carnavalero (BC) para el sector privado, y otras medidas económicas contradictorias. Partamos de algunos hechos: hasta octubre la inflación medida por el INE llegó a  6,43% y el Gobierno ha previsto que a fin de año este indicador podría llegar a 7,5%. Es decir, este valor es casi el doble de lo que el Banco Central había proyectado, 4,8%.
Al mes pasado, la inflación de alimentos fue de 12,75%, y no es difícil prever que al cierre de este periodo esté entre 14 y 15%. Entonces, estamos frente a una aceleración de la llama del fuego inflacionaria que ya hizo desaparecer 30 marraquetas de la mesa de los bolivianos que ganan 1.000 bolivianos, por ejemplo.

Pero alguien dirá: ¡no tan de prisa, vulgo opinador! Esta pérdida del salario real será compensada por tres panetones comprados  por el 2A navideño y 20 bolsas de globitos adquirida con el BC. Obviamente esto para el 20% de los que trabajan en el sector formal de la economía, pero, ¿qué pasará con el restante 80% de almas que sobreviven de la vorágine de la informalidad?  Para ellos no hay los dulces del neopopulismo, pero sí la vieja ruleta rusa neoliberal, el revólver del mercado, donde a muchos les tocará la bala y no precisamente de plata. En un contexto de aceleración de la inflación, economía sobrecalentada (este año creceremos al 6,5%) e inventarios comerciales llenos, el 2A, que se pagará en diciembre para el sector público,  y el BC, que se hará efectivo en febrero para el sector privado,  actúan como propagadores de las llamas inflacionarias, cambian expectativas y provocan pugnas distributivas.  

En los próximos seis meses habrá una fuerte inyección de liquidez. El 2A, el BC, el reajuste de salarios correspondiente al 2013 y otros bonos que conquistarán algunos grupos, como los jubilados, meterán dinero a la economía, a contrapelo de la política monetaria contractiva del Banco Central de los últimos meses que, vía el aumento de tasas de interés de sus bonos e incrementos del encaje legal, están retirando liquidez del sistema. Sólo en el próximo semestre se verá si la política fiscal pirómana será controlada por los bomberos de manguera corta de la política monetaria. Además, la inflación en curso no es fenómeno simplemente monetario, el tema psicológico es importante.
En los últimos años, el Gobierno usa la técnica "inflación objetivo” (inflation targeting)  para anclar expectativas de las personas y de las empresas. Se anuncia, a inicios del año, de 2013, por ejemplo, una inflación de 4,8%, y a base de las políticas macroeconómicas consistentes y creíbles se busca alcanzar esta meta.

Como vimos más arriba este objetivo de inflación no se cumplió y ahora las políticas fiscales son más expansionistas. No olvidemos que se avecinan tiempos electorales y en Bolivia las elecciones se las gana gastando platita.

Además, la tasa de interés está subiendo y este indicador es leído, por las empresas y las personas, como un predictor de la inflación futura. Los agentes económicos no son tontos y no siguen a los opinadores, sienten el mercado  y saben leer las inconsistencias de las políticas públicas. Así que  hacia adelante las expectativas de los agentes económicos podrán predecir más inflación y reajustar sus precios en esa dirección.

Asimismo, el 2A y el BC han resucitado las pugnas distributivas por las rentas del Estado. Ahora jubilados, panaderos, campesinos, transportistas y otros grupos corporativos también quieren aguinaldos. Pero el conflicto distributivo también se da entre actores privados, a través de la corrida y aumento de precios, salarios y  costos y, otra vez, el incremento de precios.
Es de esperar: las empresas que tienen algún poder de mercado, ahora que pueden pagar el 2A en febrero, buscarán mejorar sus flujos de caja incrementando sus precios. Otras, simplemente, convertirán la prima del 2014 en el BC. El Gobierno abrió la posibilidad de facilitar créditos, pero esto también es aumento de costo financiero, que no lo paga el empresario, sino el consumidor con precios más elevados.

Pero no todas las empresas tienen esta flexibilidad y el anterior razonamiento se aplica más para el sector formal; los que están en la cruel competencia, sobre todo en la informalidad, se someten a las reglas duras del mercado.

Volver a cierta normalidad en la estructura de precios relativos es costoso y toma tiempo. El populismo económico desordena la economía e impulsa el juego defensivo de los precios, salarios y costos. La sociedad entra al cachascán de las rentas y no al círculo virtuoso de la innovación y la productividad.  Así que la inflación en curso no es obra de los opinadores, sino de políticas equivocadas que desencadenan procesos económicos complejos, como los descritos en párrafos anteriores, porque, honestamente, no creo tener mucha influencia sobre los actores económicos.
Según mis cálculos, esta columna sólo la lee mi mamá, unos funcionarios junior del Ministerio de Finanzas que tienen en sus términos de referencia esta tarea y usted amable lector. O sea, cuatro gatos locos, aunque todos de angora, si me permiten el piropo y el agradecimiento.

Como está de moda los regalos, aquí le va un bonito académico sobre lo que significa populismo económico, concepto muy debatido en las últimas semanas.  La mejor forma de definirlo es a través de una vieja historia cuya veracidad no puedo garantizar, pero avalo por su precisión explicativa. En el recordado programa La Tribuna del Pueblo, una señora se quejó al Compadre y le dijo: "No veo a mi marido hace tres días”. Y éste le contestó: "¡Lentes para la señora!”.

Sunday, November 24, 2013

Evo Noel y el espejismo populista


Evo Noel y el espejismo populista
Gonzalo Chávez A.
Papá Noel se vino del Polo Norte a Bolivia y se unió al proceso de cambio. Analicemos el impacto económico de Decreto Supremo (DS) 1802 que establece el segundo aguinaldo (2G).
1) El DS establece que el 2G se pagará toda vez que el Producto Interno Bruto (PIB) anual esté por encima del 4,5%. Esta justificación para gatillar el aguinaldazo adolece de problemas técnicos y es discriminatoria.
El PIB es el promedio de crecimiento de todos los sectores de la economía. En  2012, hidrocarburos creció al 14,7%, servicios financieros al 9% y construcción al 9,2%, valores por encima del periodo que fue de 5,2 %.
Entretanto, sectores como minería (-7,2%), comercio (3,8%) y transporte (2,9%) registraron tasas de crecimiento negativas y/o muy por debajo del promedio. En el primer semestre de 2013 ocurrió algo parecido, agricultura, minería y comercio crecieron por debajo del 6,5%.  En suma, no todos los sectores generaron la misma riqueza.
El parámetro del PIB tampoco distingue entre el desempeño del gigante ENTEL y la pequeña empresa Tortas Dolly. Tampoco es lo mismo vender gas natural al exterior, bajo un contrato que garantiza precio y cantidades, que comercializar muebles al mercado interno y externo con precios que están sometidos a una intensa competencia. En este contexto no es justo que a todos se los meta en una misma bolsa.
2) También se afirma que el aguinaldazo sería un incentivo a la producción en las empresas, pero vale recordar,  por ejemplo, que  buena parte de las ganancias de compañías grandes ha crecido en los últimos años, piense en YPFB, gracias a la subida espectacular de los precios de los recursos naturales (gas). El grueso del aumento del valor de la producción se debe al efecto precio  y casi nada al incremento de la productividad. Entonces, cuando el Gobierno propone el 2G está premiando la suerte de tener precios elevados del mercado externo y no el esfuerzo productivo.
 3) El aguinaldazo  tendrá un impacto sobre la inflación, que ya está elevada. Hasta fin de año será superior al 7,5% y la inflación de alimentos podría llegar al 15%. En este contexto, la gigantesca inyección de liquidez, que significa el 2G, ciertamente acelerará la inflación por el impulso de la demanda agregada y también por el lado de la oferta en las empresas fijadoras de precios.
Cabe recordar que la economía boliviana está sobrecalentada, crece al 6,5%. Las empresas están cerca de la plena capacidad y los comerciantes ya tienen sus inventarios para fin de año. Por lo tanto, el estímulo de demanda, a estas alturas del campeonato, no tendrá un efecto multiplicador sobre cantidades, pero sí sobre los precios.
Además, por el lado de la oferta, el sector informal (comercio y servicios sobre todo) buscará su aguinaldo con el incremento de precios que, a su vez, es costo para otras empresas. Así, la espiral inflacionaria se propaga alimentada por las expectativas y la especulación. Habrá una inflación por costos.
El Gobierno puede buscar controlar la aceleración inflacionaria, pero afronta el dilema entre el pirómano (la política fiscal expansiva), que debe ayudar a ganar las elecciones en  2014, y el bombero de manguera corta (la política monetaria contractiva), que debe evitar la inflación.
De hecho, en las últimas semanas el Banco Central ha retirado 2.000 millones de bolivianos, aumentando la tasa de interés y el encaje legal, pero el aguinaldazo metió más gasolina al fuego de la inflación. Políticas monetarias restrictivas elevan las tasas de interés que encarecen el dinero y frenan la inversión.
También, para controlar la inflación, el Gobierno abarató las importaciones legales e ilegales vía apreciación del tipo real. Esta política seguirá, pero es otra puñalada a la industria nacional. Ciertamente seguirán los controles de precios y otras medidas administrativas, con resultados poco efectivos, como en el pasado. 
Con la inflación en alta, el 2G es un espejismo populista. Lo que entró por el bolsillo derecho saldrá por el izquierdo, comido por el impuesto-inflación.
4) El Gobierno sostiene que las empresas (pequeñas, medianas y grandes) están ganando dinero. Es torpe equipararlas. Desde el árbol de poder se reconoce que, en lo que va del año, las empresas privadas pagaron 7.194 millones de bolivianos por impuestos a las utilidades, lo que representa un aumento de 260% con respecto a 2005. Las empresas ya están haciendo una contribución al fisco.
Desde el punto de vista contable, el aguinaldazo es similar a otro impuesto, porque resta recursos a la empresa para reinversión y nuevos proyectos, especialmente a las PyME formales.
5) El Gobierno argumenta que el 2G fomentará la industria nacional. Ésta es otra "inverdad”. La economía boliviana, a pesar del discurso antineoliberal, es muy abierta al comercio mundial. Por cada dólar que recibimos de exportaciones, gastamos aproximadamente 80 centavos en importaciones. El bono navideño Evo Noel impulsará las importaciones legales e ilegales, que son competencia desleal para la producción nacional.
6) El aguinaldazo es como un impuesto a la formalidad y, por lo tanto, incentiva a que las empresas terciaricen el trabajo y, lo que es más grave, se refugien en el sector informal, donde todo vale y no hay Estado que sobrerregule. Piense en el sector cocalero.
El Gobierno presenta el 2G como una socialización de ganancias, pero, como fue visto, los impactos más estructurales van en la dirección contraria. La medida perjudica el desarrollo del sector privado, especialmente pequeño; fomenta la informalidad, provoca inflación, impulsa las importaciones legales e ilegales, matando la industria nacional y poniendo en peligro el empleo. Es fuego de paja populista que desorganiza la economía.
No hay duda de que el país necesita políticas públicas para mejorar los ingresos de toda la población, y no sólo del 20% que tiene un empleo formal. Un camino que se debe recorrer es una revolución productiva, pero esto, obviamente, no da votos.

Gonzalo Chavez A. es economista.

Monday, November 11, 2013

¡DISFRUTE LA VIDA¡ ¡CRIE UN ADOSCENTE¡

Disfruto de una vida entretenida y salvaje. Tengo hijas(o) y sobrinas(o) adolescentes que cada día me echan en cara, sin medida ni clemencia, su juventud y, lo que es mejor, me contagian  su alegría desenfrenada. A continuación presento un testimonio. No pretendo hacer ninguna interpretación, menos aún ser prescriptivo. Esto es simplemente imposible. Cada caso es un caso. Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra cosa.  Y una cosa lleva a otra cosa. En todo caso, no hay peor cosa que no hacer caso a un púber.

El pueblo adolescente es esencialmente populista. Está absolutamente convencido de que agua, luz o teléfono tienen una oferta infinita y son servicios gratuitos gracias al proceso de cambio desde tiempos inmemoriales. Como los adolescentes son el centro del universo, todas la luces de la casa deben prenderse a su paso y no apagarse nunca más; además su cotidiano necesita de una eterna banda sonora, por lo que en cada cuarto de la casa debe tener encendido, a todo volumen,  una radio, iPod, tocadiscos, televisor y cualquier aparato que haga mucho ruido. Luz, sonido, acción es la consigna. Inclusive, recordando un viejo chiste sobre argentinos, si hay una tempestad con rayos, es porque la naturaleza le está sacando fotos con flash.  Un adolescente es como un argentino-porteño a tiempo completo.

Un adolescente que se respeta, deja correr el agua caliente por lo menos media hora antes de entrar a la ducha, hasta que el cuarto se convierta en sauna a vapor. Los baños pueden prolongarse por horas. Sospecho que estos jóvenes actuales son como las víboras, se sacan la piel, la jabonan  hasta sacarle brillo y se la vuelven a poner.

¿Y las llamadas telefónicas? Éstas pueden durar noches enteras. Los asuntos son infinitos e insondables. En una oportunidad, una de mis hijas habló a Alemania por seis horas, creyendo que era llamada local. Pagué un ojo de la cara, encima tuve que poner cara de tuerto feliz. Contrariamente a la total fluidez comunicacional entre jóvenes, que un adolescente responda a una llamada de celular de sus progenitores, especialmente si está en una fiesta, es una tarea simplemente imposible. Conjeturo que cuentan con la complicidad de las empresas telefónicas, sean éstas privadas o públicas. Los pretextos son espectaculares: un árbol cayó en la antena de la empresa telefónica justo en el barrio de la pachanga, el servicio es malo porque nacionalizaron la empresa, el timbre se confundió con la música electrónica, la batería se acabó porque se cayó al inodoro, la señal era pésima porque la empresa es una transnacional chupasangre de los jóvenes, el celular se lo tragó el perro, lo tenía una amiga que es sordita. Al final, la culpa la tienen siempre los padres por darle un celular viejo que no suena bien y no agarra ni las señales de tránsito.

Las masas adolescentes reinventan el tiempo y son como los políticos: tienen memoria corta. El día no se divide en horas o minutos, sino en cachitos y ahorititas.  Si su hijo le dice: "en un cachito salgo de la fiesta”, prepárese para una eternidad. En una oportunidad, en la puerta de una disco espere cinco cachitos hasta que me dormí y encima me desperté con un reclamo por no ser más paciente.  Y "el ahoritita voy a estudiar” significa un largo preámbulo de vueltas sin sentido o de lo que los gringos llaman procastination, cuya traducción libre sería hueveo al fósforo. Y encima viene la afrenta a la memoria: mi papá nunca me recoge a tiempo y frente a la media naranja uno pasa de chofer abnegado a sospechoso número uno de estar viviendo una segunda adolescencia a costa del vástago. La tardanza del mozalbete es, en realidad, una coartada para encubrir andanzas al filo del Código Penal del progenitor.

La tribu adolescente es nativa de internet y ha sustituido el espejo por la foto digital. En mis épocas las máquinas fotográficas tenían, con suerte, un rollo de 36 tomas. Cada disparo, cada toma, debía ser cuidadosamente seleccionada y la calidad de foto, la sonrisa y el paisaje debían pasar por el sagrado proceso de la revelación. No había sensación más dulce y misteriosa que ir a recoger las fotos del viaje o la fiesta. La gente y las montañas salían más bonitas porque no se desperdiciaba la mágica oportunidad del click. No digo que eran mejor, pero era otro gustito. Ahora, en la era del iPad, nuestros jóvenes se sacan fotos compulsivamente, tienen ametralladoras digitales que pueden albergar miles de fotos. Los adolescentes pasan sus reuniones posando y no charlando.  Colocando todo en el Facebook, retratando la anatomía de los instantes. Infelizmente la deliciosa adolescencia es un estado que se cura con el tiempo  y uno se olvida rápidamente, nada como que a uno le recuerden las nuevas generaciones. Dedico este artículo a mi adolescente preferida: mi hija menor, que la está pasando bomba, como corresponde.

Monday, November 4, 2013

Globalización = sudamericanización




Para Bolivia el proceso de globalización contemporáneo significa básicamente, aunque no exclusivamente, sudamericanización.  Esta es una de hipótesis de un trabajo que vengo explorando, conjuntamente dos colegas, en un estudio sobre el impacto de la globalización en Bolivia.
La globalización es un fenómeno político, económico, financiero, migratorio, cultural, diplomático, artístico y entre otros.  Debido a la  multidimensionalidad del proceso, su definición es amplia y ambigua, pero en esta oportunidad nos concentraremos en los temas económicos y financieros de la globalización aplicados al caso nacional.

En el 2011, último dato que sale en el INE, el 55% de las exportaciones de Bolivia se concentran en la región sudamericana. A Brasil le vendemos un 33% del total, mayoritariamente gas natural y el mercado argentino representa el 11.5 de nuestras ventas internacionales también con supremacía de energéticos.  Asia compra el 14% de nuestras exportaciones. Japón se lleva la flor en esta región con 5.9% y el gigante China solo consume el 3.6% de nuestras ventas, aunque ha crecido mucho en los últimos años.  El odiado imperialismo solo recibe el 9% de nuestros productos y servicios.  Estas tres regiones: Sudamérica, Asia y Estados Unidos representan el 88% de nuestras exportaciones, obviamente el resto es Europa y otros países más chicos. 

En las importaciones ocurre un fenómeno parecido, el 51% de nuestras compras provienen de Latinoamérica, destaque para Brasil y Argentina; el 22% de nuestro abastecimiento de bienes y servicios se originan en Asia e importamos el 11% de los Estados Unidos. Todo ello representa el 84%, el restante viene de Europa y otros países.

En los flujos financieros nuestra participación es mínima y también se circunscribe a la región del cono sur.

La sudamericanización económica y comercial es un hecho de la realidad que debe orientar la política exterior boliviana y también las estrategias de desarrollo.  En el horizonte del deseo, obviamente que se debe buscar agrandar las fronteras y los alcances de las oportunidades económicas, pero por el momento nuestros desafíos de desarrollo están ligados a procesos de integración energéticos, comerciales y productivos regionales. En especial, ahora que vivimos un boom económico vinculado al espectacular precio de las materias primas.

¿Cuáles serían las oportunidades que se abren, para un modelo de desarrollo económico que tome en cuenta este tipo de globalización? En primer lugar, una estrategia de industrialización que busque la complementariedad productiva con nuestros vecinos, en particular con Brasil, pero también con Perú y Argentina.

Esta idea se sustenta en tres marcos analíticos: 1) La teoría que relaciona comercio y crecimiento, (Renato Baumann) divide a los países en hubs o centros de distribución (Brasil) y spokes o  nodos (Bolivia) que se conectan al hub.  Por ejemplo, los países spoke exportan componente electrónicos, bienes de producción,  a los países hub que hacen el ipad, bienes finales. Este es el caso de Vietnam (país spoke) y China (país hub), y es una muestra de un tipo de integración  productiva. 2) Según la teoría de cadenas de valor o clusters (Michel Porter), Bolivia podría ser parte de cluster regionales como el turismo gastronómico en el Perú o como lo es, en los hechos, parte de la cadena de la soya brasileña, pero aprovechando mejor las sinergias económicas y tecnológicas tanto de los actores de privados como públicos a nivel regional. Aquí nuevamente el tema de la integración económica regional virtuosa es fundamental, donde tan importante como el know how es el know where, el conocimiento y la ubicación.  3) La complejidad económica basada en teoría de redes (Ricardo Hausmann) que también sustenta la integración productiva. En sencillo, países que tienen selvas (redes) productivas más densas (Brasil) tienden a generar más riqueza que aquellas sociedades que tienen pocos árboles productivos (Bolivia). En este marco conceptual los productos son vehículos de conocimiento conducidos por personas o empresas en autopistas de redes. Éstas pueden ser los mercados y las instituciones, públicas y privadas. La cantidad de conocimiento en una sociedad no depende del saber de un individuo, más bien está relacionado con la diversidad de complejas redes de interacción entre las personas y empresas. Las redes de la región latinoamericana son mayores que la boliviana, una integración productiva sería muy útil para nuestra economía, porque nos permitiría arrancar con una industrialización complementaria que después puede adquirir vida propia.

Que la globalización signifique sudamericanización para Bolivia es una gran oportunidad para una economía pequeña como la nuestra, así lo muestran las teorías mencionadas. 

Monday, October 21, 2013

EXTRACTIVISMO BENEFACTOR

Con frecuencia desde el árbol del poder, se vanaglorian del nuevo modelo económico que estarían implementando en Bolivia. En las últimas semanas, los rosarios de autoelogios se han incrementado impulsados por el inicio de la campaña electoral, pero más allá de los discursos, ¿qué hay de nuevo en el modelo económico implementado desde el 2006? Hagamos un recuento desde múltiples perspectivas.
¿Existe una macroeconomía del proceso de cambio? Veamos la política fiscal. Ésta, si bien se ha beneficiado de la espectacular bonanza externa, no tiene nada de novedosa. Por el lado de los ingresos, el fisco recauda mucho más que en el pasado debido al incremento substancial de los precios de los recursos naturales (especialmente el gas natural), el aumento de los impuestos de la Ley de Hidrocarburos, la nacionalización, medida que va en su tercera versión desde 1938 y el mayor dinamismo del mercado interno impulsado por el boom externo. ¿Aumentó el universo de contribuyentes que pagan impuestos? No. Se sigue apretando el cuello a los de siempre. Comerciantes, cocaleros, gremiales, cooperativistas mineros, para mencionar a los más importantes, continúan pagando bajos tributos. Si bien la inversión y gasto público se multiplicó por cinco, este es tan solo un efecto riqueza; en los años setenta, cuando también se produjo un boom financiero, el Estado también gastó más. El tema de la calidad del gasto público y su pertinencia en el marco de un modelo de desarrollo local por ejemplo, no existe ni en el debate. Lo que importa es gastar para mantenerse en el poder. Aquí se sigue una vieja receta de populismo económico y del desarrollismo nacionalista, obras de infraestructura como satélites, caminos, teleféricos y otros, y obras pequeñas desconectadas (escuelas sin profesores, coliseos sobredimensionados, hospitales sin médicos y ni presupuesto) construidas con el intuito de generar lealtades políticas antes que desarrollo social. El otro camino seguido son los bonos como la Renta Dignidad, que en realidad nace en 1994 con el nombre de Bonosol y las transferencias condicionadas como Juancito Pinto y Juana Azurduy de Padilla; políticas recomendadas e implementadas por el Banco Mundial en toda América Latina hace mucho tiempo. Nada nuevo bajo el sol, es el extractivismo benefactor con más dinero que antes haciendo lo mismo del pasado.
En términos de la política monetaria, también se siguen acciones tradicionales para mantener la estabilidad del Boliviano. Por un lado, controlando la inflación con políticas monetarias restrictivas que dispararon las tasas reales de interés, especialmente en los primeros cuatro años del gobierno, permitiendo grandes ganancias a los bancos privados, y ahora, con una política monetaria que permite tasas de interés en Bolivianos negativas (tasa de interés pagada por los bancos menos la inflación) para los ahorristas nacionales, provocando una transferencia de patrimonio de las personas a los bancos privados. Asimismo, el Banco Central volvió a ser la caja del gobierno de turno y ha comenzado a prestar dinero a empresas estatales como YPFB o ENDE. Aquí, también, más de lo mismo. Es el capitalismo de Estado reempaquetado. En materia cambiaria, el Bolsín, instrumento creado por el neoliberalismo, sigue operando de manera eficiente, ahora dizque al servicio del proceso de cambio. Como resultado de ellos en los últimos años, el tipo de cambio real se ha apreciado haciendo de Bolivia una economía cada vez más abierta y neoliberal. Por cada dólar de exportación que entra al país, vuelven a salir 90 centavos en importaciones.
Si adoptamos una mirada de largo plazo para evaluar un nuevo modelo económico, veamos que la estructura de la economía no ha cambiado nada, en realidad Bolivia ha vuelto a los años 30. En la actualidad, el 80% de las exportaciones son de recursos naturales, a saber, gas natural, minerales y soya. No se producido ninguna diversificación productiva.
La re-primarización de la economía ha sido acompañada de la re-estatización de varias empresas en sectores estratégicos. El boom de las materias primas muestra claros síntomas de enfermedad holandesa. La economía boliviana registra una burbuja de consumo y prosperidad prestada en el comercio legal e ilegal, y los diversos servicios, sobre todo construcción. Además, el grueso de estas actividades impulsó una enorme economía informal que da un empleo precario al 80% de la población. El apoyo integral a las pequeñas empresas, al sector privado productivo o al área agrícola se ha quedado en el papel y en los discursos grandilocuentes. En realidad, la idea de presentar el modelo económico como un gran divisor de aguas sólo es un instrumento político que no soporta el test de la realidad. Es el viejo extractivismo benefactor, la vuelta del capitalismo de Estado y la ideología del nacionalismo desarrollista de los años cincuenta, todo reempaquetado en un discurso antiimperialista. El nuevo modelo de desarrollo es “un museo repleto de grandes novedades” en términos de políticas e instrumentos.

Sunday, September 29, 2013

El Nobel y los vinos

El Nobel y los vinos
Gonzalo Chávez A.
Era amigo de un premio Nobel de Economía y no lo sabía. Sin duda ésta es una confesión dura, tratándose de mi persona -que hace más de 20 años se gana la vida ejerciendo la profesión de economista-. En mi descargo debo mencionar que esta amistad académica ignorada ocurrió cuando era aún un imberbe estudiante.
En la Universidad de Columbia, en Nueva York, se contaba la leyenda urbana de que existía un profesor octogenario que se resistía a no dar clases a pesar de que era jubilado. Todas las mañanas llegaba a la universidad, tiza en mano, a trabajar aunque ya no tenía ninguna clase asignada. Entraba a cualquier aula y sin ninguna ceremonia interrumpía a quemarropa al profesor argumentando, en tono amable, que no se estaba impartiendo la materia adecuadamente. Sus principales víctimas eran los catedráticos jóvenes, a quienes no les quedaba más remedio que atornillarse en el pupitre de la resignación junto  a los alumnos y escuchar al doctor William Vickrey, quien podía dictar una clase de econometría avanzada o macroeconomía con igual competencia. Me tocó vivir esta experiencia en una clase de historia económica, en la que Vickrey hizo gala de conocimiento y tablas de maestro al hablar sobre la importancia de Potosí en la economía mundial en el siglo XIX. Terminada la clase, me acerqué y me identifiqué como potosino de Villazón y para mi sorpresa la clase continuó en su oficina por dos largas y deliciosas horas.  Congeniamos inmediatamente y en toda reunión social del departamento de economía, junto a otros alumnos, entablábamos largas discusiones sobre diversos temas económicos y sociales.  Como es de praxis entre los norteamericanos, los eventos sociales de diversa índole (entrega de libros, seminarios y otros) incluían un vino de honor, pero con horas claramente establecidas, generalmente de 18:00 a 19:00.  Y rigurosamente al filo del periodo marcado, los bocaditos y los vinos desaparecían indefectiblemente, excepto cuando estaba el profesor Vickrey, quien con un solo ademán prolongaba las degustaciones vinícolas hasta su partida. Por supuesto, sus amigos y discípulos no podíamos dejar solo al maestro, ni con la palabra ni menos con el vinito, que además de bueno era gratis. Y gracias al hábito de los memorables encuentros ya habíamos formado una cofradía secreta que seguía el viejo adagio argentino que reza sin pudor: "Si usted vino al mundo y no toma vino, ¿a qué vino?”.  Terminadas las tertulias, acompañábamos al profesor Vickrey a su casa debidamente templados por las conversaciones y los humores de las uvas convertidas en líquido santo.
En una oportunidad llegué al departamento de economía y se sentía una algarabía inédita; flotaba en el aire un orgullo académico que no dejaba respirar. Un profesor de la casa había ganado el premio Nobel. Mi ignorancia y despiste me hizo pensar que R. Mundell, E. Phelps -algunas de las estrellas del pensamiento económico de la Universidad de Columbia- habían sido galardonados por el premio sueco. Pero estaba vergonzosamente equivocado: Vickrey era el feliz ganador del Nobel de Economía por sus contribuciones a la teoría de la subastas.
El memorable acontecimiento fue celebrado a lo grande y con vino. Los amigos de  Vickrey estuvimos a su lado firmes como un queso, disfrutando de los reflectores ajenos y los escasos cinco minutos de fama. El profesor no sucumbió al poder de los halagos merecidos ni a las reverencias de circunstancia, se mantuvo a nuestro lado movido por la amistad que había cultivado en la retirada de la vida y la hermandad de los buenos vinos. Como en otras oportunidades, escoltamos al profesor Vickrey a su casa; pero, ahora, no caminábamos, sino flotábamos, repletos de orgullo y un amago de angustia y vergüenza. No sabíamos que éramos amigos del candidato al Nobel de Economía.
Al día siguiente desperté curiosamente tarde, y lo hice con el chillido antipático de mi timbre que había perdido la voz y las buenas maneras hace mucho tiempo. Era la policía de la universidad que me traía una puñalada sin anestesia. El maestro Vickrey había fallecido en la madrugada de un inoportuno ataque cardiaco. Se me congeló el alma y quedé mudo el resto del día. Por supuesto, asistimos al velorio con una inmensa tristeza, pero como no podía ser de otra manera, el profesor Vickrey había preparado su transición. Su último adiós estaba poblado de buenos vinos, incluida una tímida botella de un tempranillo tarijeño que le había regalado. Si bien el velorio establecía un fúnebre horario, de 17:00 a 19:30, nos quedamos hasta la medianoche y esta vez tanto sus colegas como otros amigos gringos nos acompañaron. No faltaron los profesores jóvenes de economía de Columbia quienes exhibían una sospechosa nostalgia: nunca más serían interrumpidos en sus clases, por lo menos en esta vida.

Tuesday, September 17, 2013

BRICS. ?Futuros PIGS?


Cuando hace varios años atrás se acuño el acrónimo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sud Africa ), para llamar la atención  del potencial de crecimiento de estas economías emergentes, en el mundo se desencadenó una gran expectativa y entusiasmo. Estos países hasta el 2020 configurarían en nuevo paraíso económico comandados por China. Desde esta columna en varias ocasiones resaltamos el tema, puntualizando que la economía boliviana debía aprovechar el hecho que estaba al lado la  primera letra de la abreviación, Brasil. En las s alarmistas sostienen que s , increementos en varias ocaciones
a ser publicado en Cambio y La Razara informacidico oficiualistúltimas semanas gruesos nubarrones negros han aparecido en los cielos del Edén. Reducción del crecimiento económico, serios desajuste cambiarios, incrementos de los déficits públicos y comerciales son algunos de los problemas que se han presentado en éstas economías. Los análisis más alarmistas sostienen que los BRICS van camino ha convertirse en PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y Spain-España) debido a la explosión de burbujas económico-financieras. Cabe recordar que los PIGS son economías en recesión, con altos niveles de desempleo, sobre endeudadas y con complejas crisis fiscales. Las preguntas que intentaremos responder en este domingo son: ¿ Qué pasó en el paraíso de los BRICS? ¿Qué tipo de problemas enfrentan las economías emergentes?
En el análisis internacional, sobre los BRICS, existen el conceso de que se acabó la bonanza económica aunque hay un gran debate sobre las causas de la desaceleración del crecimiento  y su profundidad.
Ricardo Hausmann de la Universidad de Harvard, desde una perspectiva estructural,  sostiene que  la mayoría de las economías emergentes sufrieron un espejismo,  el crecimiento del PIB nominal en dólares excedió por mucho lo que cabría de esperar como consecuencia del crecimiento real”. El aumento del PIB nominal fue resultado de espectaculares precios de exportación, especialmente materias primas, un ingreso masivo de capitales (inversión extranjera directa y prestamos) y una apreciación de los tipos de cambio real de estos países. Si ahora, los precios internacionales bajan y existe menos flujo de dinero frescos a las economías, se desacelerará o se desinflará el PIB en dólares y el tipo de cambio tenderá a depreciase. Resultado: Los ladrillos (BRICS) se resquebrajarán poniendo en riesgo el crecimiento económico. Si Usted está tentado aplicar este mismo razonamiento al caso boliviano, está en el camino correcto para concluir que en Bolivia la fiesta de la lluvia de dólares también puede estar acabando y las consecuencias sobre el desempeño económico podrían ser similares.

Desde una perspectiva más coyuntural, según Nouriel Roubini, profesor de la Universidad de Nueva York,  el deterioro de las condiciones de los BRICS se explica por el contagio de los problemas de la economías avanzadas. La recesión sicos. ﷽﷽﷽ecios de los productos bñasixos recupetacion estadounidense. La pulmonia esi para concluir que en Bolivia la fietsa ta en Europa se profundizó, Inglaterra y Japón han desacelerado sus aparatos productivos y la recuperación estadounidense es más lenta de la que se esperaba. La pulmonía en las economías avanzadas tuvo su efecto en los nuevos querubines de la economía mundial, más aún si se consolida el fin del  superciclo de los precios de los productos básicos en el mercado mundial.
Así mismo, el riesgo de que la inflación se dispare en la economías emergentes, por el sobre calentamiento de las economías, habría llevado a estos países ha adoptar políticas monetarias restrictivas lo que también está contribuyendo a la reducción del crecimiento del producto.  Otro elemento de corto plazo que afecta el desempeño de los BRICS es que, Estados Unidos ha anunciado que la era de las tasas de interés cero está por terminar, por lo que se espera que mucho del capital que estaba en búsqueda de mejores rendimientos en las economías emergentes, comience a volver a los países desarrollados, restando gasolina financiera a las economías emergentes.

Desde una perspectiva más estructural, Roubini sostiene que la mayoría de los BRICS y otros mercados emergentes han adoptado alguna variante del capitalismo de estado. Esto implica una desaceleración en las reformas que aumentan la productividad y participación en la economía del sector privado, junto con un mayor peso de las empresas estatales (y de los bancos estatales en la asignación del crédito y el ahorro), así como el nacionalismo de recursos, el proteccionismo comercial, las políticas de sustitución de importaciones industriales y la imposición de controles al capital. Este enfoque puede haber funcionado en las etapas tempranas del desarrollo y cuando la crisis financiera mundial produjo una caída del gasto privado; pero ahora distorsiona la actividad económica y deprime el crecimiento potencial.”

Los BRICS generaron crecimiento y esperanza en el mundo e impulsaron a varías economías pequeñas como la boliviana. Ahora se anuncia tiempo difíciles, que deberían preocuparnos. Es momento de evaluar las implicaciones tendría un mundo donde los BRICS podrían convertirse en PIGS.

Monday, September 9, 2013

Un comentario del Dr. Juan Antonio Morales

El artículo El arte de besar sapos imperialistas ha provocado polémica.  El Sr. Octavio Machicao comento el artículo (La miopia de algunos pro-imperialistas) con más adjetivos que ideas.   El Dr. Juan Antonio Morales entro al debate. A continuación publico su interesante artículo, una verdadera  aula de Macroeconomía con un ejercicio incluido.



Práctica II de macroeconomía

Juan Antonio Morales

En su artículo de opinión del pasado lunes 2 de septiembre de este año, el señor Octavio Machicao se estrelló contra el profesor Gonzalo Chávez y lo trató de proimperialista. Conociendo el sentido del humor de Gonzalo, seguro que ese denominativo le provocó una fina sonrisa. Así, en medio de todo, yo me acordé de la deliciosa frase atribuida a Domitila Chungara: “Sólo los proimperialistas hablan con números”. Y corriendo el riesgo de ser tratado de proimperialista o de batracio neoliberal, emplearé algunos numeritos para referirme a la segunda emisión de bonos soberanos del TGN de Bolivia en el mercado internacional.

Comienzo.

Lo que interesa en una colocación de bonos es la tasa de rendimiento y no el cupón. El cupón es sólo un indicador de referencia del costo del crédito. Lo que importa es el rendimiento, así si la tasa de rendimiento (6,5%) es superior a la del cupón (5,95%) los bonos se colocaron bajo la par, es decir, con descuento, y eso lo deberían conocer los financistas del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

A pesar de los 14.000 millones de dólares de Reservas Internacionales, que podían ser percibidas como un seguro de repago, los acreedores siguen viendo riesgos a un gran negocio que paga más interés, 3,5% por encima de un bono del Tesoro Americano.

Por otra parte, algo que no entendió el señor Machicao es que no habrá desplazamiento financiero porque el sistema financiero nacional tiene mucha liquidez. Según los últimos datos del Banco Central de Bolivia, se trata de 643 millones de excedente de encaje. En una macroeconomía de economía pequeña y abierta tampoco hay un efecto sobre las tasas de interés (pregunta de la práctica 2 de mi curso de macro e c o n o m í a).

El MEF está pagando a los tenedores de bonos extranjeros bastante más de lo que paga por sus colocaciones en el mercado de valores interno. Esto tendrá un efecto de señalización para nuestro sistema financiero, lo que podría encarecer el crédito, tanto para el Gobierno como para el sector privado, indirectamente. Allí podrá estar paradójicamente el verdadero efecto de desplazamiento o “crowdingout”.

El artículo de Stiglitz, si bien se refiere a los países de África Subsahariana, cae como anillo al dedo al caso boliviano, porque no cabe duda de que la gran liquidez de los mercados internacionales de capital y la desesperada búsqueda de rendimiento hace que países que no eran sujetos de crédito anteriormente, ahora ingresen al radar de los inversionistas.
Del otro lado del mostrador, países que se han beneficiado con los sucesivos perdones de deuda (2 HIPC y un MDRI), como Uganda y Bolivia, volvieron a rehacer su virginidad crediticia.

El seductor (gringo bandolero) ha engatusado a la doncella. Stiglitz califica a los préstamos subsaharianos como préstamos subóptimos (subprime), porque los acreedores prestan a países con un historial crediticio dudoso bajo la apuesta de que podrán trasladar sus riesgos a otros, especialmente a sus gobiernos, como lo hicieron con los créditos hipotecarios a personas sin empleo ni ingresos para pagarlos.

Además, los acreedores no están arriesgando mucho, porque los préstamos son pequeños para los fondos que manejan. El costo de diversificar su cartera de inversiones financieras es muy bajo.
Yo no me referiría tan despectivamente a los países del África Subsahariana, como lo hizo el señor Machicao, pues a muchos de esos países le está yendo tan bien como a Bolivia, y por la misma razón: precios internacionales altos para las materias primas. Algunos países, como Etiopía y Ruanda, alcanzaron tasas de crecimiento similares al del Producto Interno Bruto de nuestro
Estado Plurinacional.

Además de pagar intereses muy interesantes a los tan detestados imperialistas, la pregunta de fondo para nosotros es: ¿para qué se está prestando dinero el Gobierno? Se nos dice que para financiar el gasto en proyectos de inversión en infraestructura, lo que no está mal, pero entonces hay un problema con la contabilidad fiscal. ¿O no hay superávit como se nos dice? Tal vez no se está contabilizando esas inversiones en la cuenta capital.

Juan Antonio Morales es profesor de la Universidad Católica Boliviana y expresidente del Banco Central de Bolivia.

Sunday, September 1, 2013

Sobre la Relaciones Bolivia y Brasil

Suspenso, intriga.. La novela está servida.
Gonzalo Chavez A.
La salida de la Embajada de Brasil en Bolivia, del senador Pinto ha causado un temblor diplomático. Este evento ha sido profusamente analizado desde una perspectiva normativa. Cumplimiento o no de tratados, violación de acuerdos internacionales, el derecho y la cobertura del asilo. Y una inmensidad de condenas, explicaciones y una aparatosa renuncia, con pinta de premio. La presidenta Dilma, muy enojada, envió al canciller Patriota a que sufra en Nueva York, como embajador ante las Naciones Unidas. ¿Donde lo hubiera enviado si no estaba irritada?
En este domingo sin Pinto, quería abordar el tema desde una óptica diferente. Adoptaré en el análisis dos focos analíticos, por una parte,  la teoría realista de las relaciones internacionales,  que sostiene que los países no tienen amigos sino intereses y el marco conceptual que sostiene que son los factores políticos internos y las disputas interburocráticas que determinan la política exterior de un país.
Por supuesto que a estas alturas de los acontecimientos uno solo puede moverse en el ámbito de la hipótesis de trabajo porque aún los hechos, que están detrás de la salida de Pinto, están cubiertos por la densa nube de la política, las pasiones, la coyuntura, los nacionalismos, y la falta de información. Es probable que solo la historia a futuro revele con más precisión las tendencias profundas de las acciones de las personas y los Estados comprometidos con el caso Pinto. Mientras tanto aquí van unas conjeturas que podrían guiar la escritura de una novela de suspenso e intriga internacional.
Desde una perspectiva brasilera, la salida de Pinto fue resultado de la acción del Embajador Eduardo Saboya que habría actuado solo, para algunos, como Quijote del Sur movido por sentimientos humanitarios, y para otros, como un rebelde que rompe la cadena de mando. El Estado Brasileño no sabía nada de la acción, por lo que la considera inadmisible, sujeta a una investigación y posterior punición ejemplificadora. Un hecho fortuito que obligó a Brasil ha entregar la cabeza de Patriota a Morales pero que no devolverá al retirado-huido senador Pinto. Pasada la tormenta, cada país deberá administrar los daños y logros provocados por el evento. Brasil intentando arreglar la tremenda abolladura que la salida de Pinto significa para la otrora inmaculada y profesional diplomacia del Itamaraty. Bolivia electoralizando la huida de los opositores, pero también en la incomoda tarea de explicar el daño que se hizo al honor de la soberanía nacional.

Una segunda hipótesis de trabajo tiene un carácter algo más rocambolesco y conspirativo. Esta fue una acción encubierta del Estado brasileño con participación inclusive de fusileros navales (marines), cuyo objetivo era mostrar el carácter y capacidad de la potencia emergente, que no solo usa el poder suave, sino también el poder duro. Con esta operación, Brasil estaría mostrando que tiene todas las condiciones para sentarse en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, y puede actuar como cualquier potencia cuando sus intereses simbólicos y de prestigio se ven afectados. En esta conjetura, es probable que la Presidenta no fue comunicada de la acción para preservar su imagen. Además jamás se reconocerá que esta operación obedeció a razones de Estado. Muchos de los países que juegan en las ligas mayores del poder mundial también tienen esqueletos en sus roperos y ahora, Brasil tiene lo suyos.
Una tercera hipótesis es que la acción del rescate de Pinto, revela una pugna de poder al interior del Estado brasileño entre Itamaraty o parte de este, el grupo de asesoría en relaciones internacionales de la Presidencia (una especie de diplomacia paralela y sobre ideologizada que irrita al Itamaraty) y el ejercito o sectores de este. En esta teoría conspirativa uno de estos grupos habría impulsado el operativo. El objetivo sería doble, mandar un mensaje duro al vecino, una especie de devolución de favores por ofensas pasadas como la nacionalización Petrobras, el maltrato a OAS, la revisión de los aviones, entre otras y  al mismo tiempo, colocar en evidencia los extravíos y debilidades de la política exterior brasilera de la gestión del PT que da más importancia a la sintonía ideológica con otros países que a los verdaderos intereses del Brasil. En el caso del  canciller Patriota, para exponer su gestión considerada tibia y carente de decisiones. Una diplomacia encima del muro que ni siquiera pudo resolver el caso de Pinto. Estos serían los primeros embates, entre grupos burocráticos vinculados a las relaciones externas dentro del Estado, en el marco de la carrera electoral por la sucesión de la Presidenta Dilma.
El menú de hipótesis está servido. Cabe a Usted, amable lector adoptar la que más le satisfaga y seguramente de aquí a algunos años, algún estudioso de las relaciones internacionales ratificará o descartará algunas de las conjeturas o descubrirá otras. Solo el tiempo, el implacable, lo dirá.  Ahora tenemos la trama de una novela de suspenso internacional. Cualquier similitud con la realidad es mera coincidencia.

Sunday, August 25, 2013

El arte de besar sapos imperialistas

Desde el 2006, el gobierno se vanagloria de sistemáticos superávit fiscales que registran las cuentas nacionales. El Estado boliviano gasta e invierte menos de lo que recibe por ingresos de impuestos. En el periodo 2006 – 2012, el resultado positivo del sector público no financiero gobierno (incluye departamentos y municipios), en promedio, fue de 2% del producto interno bruto (PIB), algo como 400 millones de verdes por año. De igual manera, el Tesoro General de la Nación (TGN), (solo el gobierno central) también tuvo superávit, aunque menor. En los últimos siete años, se ahorro el 0.47% del producto por año.  Así mismo, el Banco Central de Bolivia registra reservas internacionales de 14,000 millones de dólares, similar cifra existe en el sistema bancario privado. En suma, existe ahorro público y privado suficiente para encarar las necesidades de financiamiento de la economía boliviana. En este contexto, ¿si hay plata en el bolsillo, porqué el gobierno se endeuda, a través de la colocación de bonos en el mercado internacional, para conseguir financiamiento externo? Hace algunos días atrás el gobierno emitió otros 500 millones de dólares de bonos a una tasa de 6.5%.  La deuda soberana ahora es de 1,000 millones de dólares.Existen dos explicaciones que podrían estar por detrás de la venta de bonos bolivianos. Es una estrategia para señalizar los radares de inversionistas. Se busca la aprobación de las políticas económicas del gobierno por parte de los mercados capitalistas tan criticados en los discursos. Es el arte neo revolucionario de besar los sapos más feos del imperialismo financiero para recibir la palmada de la aprobación, y así obtener más inversiones externas. También es posible que estemos frente a un problema de medición en las cuentas pública. En realidad existe un déficit público en Bolivia y se necesita ahorro externo para financiar proyectos. Cualquiera que sea la razón, Joseph Stiglitz alerta que el camino “de endeudarse en los mercados financieros internacionales es una estrategia que entraña enormes riesgos… y solo posibilidades limitadas de éxito, excepto para los bancos, que cobran sus derechos de antemano”. De la lectura del artículo del premio Nobel de economía titulado: Los Endeudados de Riesgo del África Subsahariana, se concluye que seguimos los pasos de países como Ghana, Gabón, Costa de Marfil, Angola, Tanzania y otros que hasta febrero del 2013 recaudaron 8,100 millones de dólares por la venta de bonos soberanos a una tasa de interés muy parecida a la ofrecida por los papeles bolivianos, 6,2%. ¿Pero, por qué los prestatarios internacionales han volcado sus ojos hacia países pobres? ¿Será que los buitres financieros descubrieron que tiene corazón o en el caso boliviano, súbitamente se convirtieron a la revolución y decidieron apoyarla? No guagüitas de pecho, las cosas son más complicadas. El profesor de la Universidad de Columbia sostiene que las políticas monetarias de las economías desarrollados han reducido los tipos de interés a unos niveles mínimos, hecho a impulsado a los fondos de pensiones y los banqueros a buscar mejores rendimientos para su dinero en otras latitudes. Además, como en las instituciones multilaterales hay menos dinero para prestamos asistenciales y los pocos recursos que existen tienen condicionalidades duras y una estrecha supervisión, ambos hechos han promovido que los interese de los políticos y banqueros privados converjan.  Stigliz se pregunta “¿Qué político no preferiría un dinero que le da más libertad para hacer lo que le plazca?” Y yo añadiría: ¿ a qué banquero internacional no le interesa que un país, que circunstancialmente tiene un poco más de dinero en el bolsillo, entre a su casino financiero? Se junto el hambre con las ganas de comer. La emisión de deuda soberana es un buen negocios tanto desde el punto de vista financiero y político, pero puede tener consecuencias complejas.Según Stiglitz en Africa se está gestando otra crisis de deuda, países sobre endeudados, que no tienen los recursos para pagar sus prestamos. “De hecho, exceptuada Namibia, todos esos emisores subsaharianos de bonos soberanos tienen calificaciones crediticias ‘especulativas’, lo que sitúa sus emisiones en la categoría de ‘bonos basura’ e indica un riesgo importante de suspensión de pagos”.Es importante señalar, que una vez emitidos los bonos, estos entran al carrusel del mercado financiero, donde la implacable especulación y el anónimo mercado pueden convertirlos en papel higénico. Sino pregunten cuánto cuestan los bonos griegos, españoles o argentinos en el mercado bursátil mundial. En otras palabras, la emisión de los bonos implica aceptar las reglas de juego del casino financiero, donde el martillo de la especulación puede golpear en cualquier momento. Termino con una recomendación del premio Nobel : “Los países que estén pensando en subirse al carro de los emisores de bonos soberanos harían bien en tener en cuenta las enseñanzas que se desprenden de las demasiado frecuentes crisis de deuda de los tres últimos decenios.” Esta claro que nadie besa impunemente a los sapos imperialistas.

Wednesday, August 21, 2013

Nuevos escenarios de la globalización



                                                                                  
El orden internacional creado después de la Segunda Guerra mundial está cambiado debido a tres eventos contemporáneos. La caída de del muro de Berlin en 1989, el ataque a las Torres Gemelas (World Trade Center) en el año 2001 y la caída de Wall Street en el 2008.
Los nuevos escenarios de la globalización económica, diplomática y estratégica militar aún están en transición, pero se puede vislumbrar lo que Christopher Layne llama: el fin de la Pax Americana. Cabe recordar que este orden internacional permitió a Estados Unidos emplear su poder para crear una institucionalidad planetaria y dirigir los principales eventos mundiales. Hoy estamos frente a una erosión de la hegemonía estadounidense, que duró más de 50 años. El desmoronamiento de Wall Street y la posterior crisis económica de Estados Unidos, Europa y Japón es apenas la punta del iceberg de la decadencia de los capitalismos del primer mundo.
A finales de los años 80, el historiador Paul Kennedy publicó un libro titulado: La ascensión y caída de las grandes potencias”. Tomando el período histórico que va de 1500 a 2000, el profesor de la Universidad de Yale muestra cómo diferentes poderes hegemónicos e imperios, como la China de los Ming, el dominio de los Hansburgos, el predominio francés y el imperio británico entraron en decadencia debido al elevado costo que implica mantener la supremacía militar y estratégica como potencia.
Con el transcurso del tiempo mantenerse en el zenit del poder mundial tiende a deteriorar las bases económicas del país poderoso. Las grandes potencias, para mantenerse en la cima del sistema internacional, deben gastar mucho dinero en defensa propia, protección de aliados y expansión estratégica; de esta manera, inician un proceso de debilitamiento porque desvían recursos valiosos, que deberían ir a nuevas inversiones, desarrollo productivo y cambio tecnológico. Este fue el caso de todos los ejemplos arriba mencionados, y sería el camino que también está recorriendo Estados Unidos en nuestros tiempos.
Argumento parecido desarrolla Emy Chua, quien en su libro Day of Empire, muestra cómo, a lo largo de la historia, las superpotencias nacen, alcanzan la cima y caen. Ella habla del imperio persa, romano y también del chino, mongol, holandés y británico. La investigadora argumenta que, en un primer momento, todas estas potencias que dominaban el mundo eran extraordinariamente tolerantes en el sentido que permitían la coexistencia de diferentes grupos religiosos, étnicos, lingüísticos y de otra índole, que ayudaban a que la sociedad avance. Esta tolerancia no implicaba que no hubiera violencia, pero sí dinamismo económico y social. Entretanto, al momento de la caída, estas sociedades multiculturales iniciaban un proceso de intolerancia, xenofobia e intenso conflicto. En las palabras de Chua: “La intolerancia es la semilla del declive”, porque en la búsqueda del poder total cierto grupo querrá imponerse sobre el otro. Al igual que Kennedy, Chua sostiene que Estados Unidos estaría en proceso de pérdida de hegemonía debido a sus problemas internos.
Una línea parecida de raciocinio también la realiza Joseph Nye, de la Universidad de Harvard, quien reconoce que la hegemonía de Estados Unidos está en erosión no tanto por el debilitamiento del país, sino más bien debido al crecimiento de las demás naciones. Además, cree que el poder mundial siempre depende del contexto y que en realidad, desde hace mucho tiempo, el sistema internacional se asemeja a un complejo juego de ajedrez de múltiples dimensiones. En el tablero de arriba, el poder estratégico militar es unipolar. En esta instancia, Estados Unidos es y seguirá siendo potencia de primer nivel, sin competencia en el mediano plazo. En el tablero del medio, que representa el nivel económico, ya se ha producido una fragmentación del poder. El juego ya es, y será más aún, multipolar, con actores importantes como Europa, Japón, China, Brasil, India, Sudafrica y otras economías que van cobrando paulatina importancia. Parag Khanna coincide con esta idea y sostiene que es tiempo de las potencias intermedias, es el momento del Segundo Mundo, título de su mejor libro.
Para Nye, en el tablero de ajedrez de abajo, las relaciones transnacionales cruzan fronteras al margen del control de los estados. Incluye banqueros inescrupulosos, terroristas, contrabandistas, narcotraficantes y hackers. En este nivel, el poder sería muy disperso y habría muy poco control de parte de los gobiernos. Este lado oscuro de las relaciones internacionales podría interferir mucho en los otros dos juegos de ajedrez.
Ante lo expuesto, para terminar una sólo pregunta desde la óptica nacional: ¿En una visión estratégica, no sólo en el código de los circunstanciales apoyos internos, es adecuado que una de las líneas de la política exterior boliviana se apoye en una lectura del contexto internacional que aún supone que existe la Pax Americana?  


¿Cuándo el déficit público debía quitar el sueño a la revolución? Rebautizado como ¿Patria o muerte? !Gastaremos!

Hoy domingo de julio una pregunta a quema ropa. ¿Cuándo debemos preocuparnos por el déficit público? Sin el ánimo de querer arruinar la herm...