Monday, October 1, 2007

La sede no se mueve y porque estudiar economia

El gobierno iniciará una campaña internacional para mover la sede de las Naciones Unidas de Nueva York, considerados por muchos el corazón del imperio. La respuesta no se dejo esperar y fue inspirada por La Paz. La sede no se mueve.

¿Por qué estudiar economía? Es es una pregunta que ultimamente muchas personas me han hecho. Les repoduzco un articulo que escribí hace un tiempo. Aúnque ahora también les sugiero que exploren otrs carreras, com las que estamos presentando en la Escuela de la Producción y la Competitvidad de la UCB.


"Estoy sorprendido. Los economistas están en alta. Llevo años en la profesión vinculado al mundo académico y hace un buen rato que no veía tantos jóvenes queriendo ser economistas. Algunos de ellos y muchos padres preocupados con el futuro de sus retoños me abordan en búsqueda de información sobre el porvenir laboral de un economista en la actualidad. Al parecer la epidemia vocacional esta vinculada al hecho que la economía boliviana está viviendo, a pesar de la crisis política, un muy buen momento. ¿Por qué un joven bachiller debería sumergirse en las aguas de la oferta y la demanda?

Sólo puedo responder desde mi experiencia. Creo que decidí estudiar economía para desvendar un profundo misterio que atormentó mi ya lejana infancia y porque quería, como todo buen joven de los años setentas con un 35 por ciento de hippie, cambiar el mundo. Comencemos con la historia menos glamorosa. Pasé una buena parte de mi infancia y primera adolescencia en Villazón, ciudad fronteriza. En mi casa frente a la estación del tren, con cierta frecuencia se producían cambios bruscos en la geografía alimenticia de mi mesa. En ciertas épocas, no faltaban el dulce de leche Sancor, un buen bife de chorizo de carne argentina y el vino Toro, cuya consiga era ¡“si vino al mundo y no toma vino, a qué vino?”, que se me permitía beberlo muy aguado con agua de sifón, era como una chicha morada algo más amarga. Pero de la noche a la mañana, desaparecían estos productos y surgían el dulce de membrillo de doña Hortencia, una carne altiplánica dura, que dio origen al famoso bife a la James Bond, (frío, duro y con nervios de acero) y el vino chapaco, que no estaba nada mal. En mi mocedad estas transformaciones de mi mesa me parecían actos de magia. Mis padres respondían a mis inquietudes con más misterios, son cosas de la economía, me decían. Así que al salir bachiller, decide indagar de que se trataban esas cosas de la economía. En materias como microeconomía y economía internacional descubrí que los cambios intempestivos en el menú de mi hogar eran resultado de las fluctuaciones del tipo de cambio.

El asunto de cambiar el mundo me llevó a la economía inspirado en mis precoces lecturas de Marx, quien sostiene que la política es economía concentrada. Toda esta historia para decir a los jóvenes que quieren enfrentar los caminos de la economía que creo que se requiere inquietud intelectual, casi obsesiva, sobre los recovecos de la profesión y una fuerte convicción de que se puede cambiar el mundo, desde la actividad que realizará en buena parte de la vida.

Una información útil a la hora de decidir si se estudia economía es saber la diferencia entre macroeconomía y microeconomía. No vaya a pensar que macroeconomista es un economista de gran tamaño físico, al quien los periodistas buscan para opinar. Ni tampoco que un microeconomista es un chatito devoto del Ekeko, que es algo aburrido aunque puede ser mas útil a la hora de ayudar a dirigir una empresa o recomendar una inversión. La macroeconomía busca responde a preguntas como: ¿Cuáles son las causas del desempleo? ¿Por qué existe inflación y cómo se la puede controlar? ¿Cuáles son los misterios del crecimiento y la creación de riqueza? ¿Por qué existe concentración de riqueza y como se mejora la distribución del ingreso? Para tener una idea por donde viene las respuestas a estas interrogantes, recomiendo el libro de Macroeconomía de Gregory Mankiw. El campo de trabajo de un macroeconomista está vinculado al gobierno. Ministerio de Hacienda, de Planificación, Banco Central, y otras unidades técnicas de la administración pública. En menor proporción existen macroeconomistas que trabajan en el sector privado, especialmente en los bancos.

La microeconomía busca entender el comportamiento de actores económicos individuales. A saber: consumidores, productores, trabajadores e inversionistas. Cada uno de ellos actúan en un mercado, por lo tanto, también se debe indagar sobre la lógica que explica el funcionamiento de los mercados. Las preguntas más comunes son: ¿Qué es lo que mueve a los consumidores y empresas? ¿cómo se distribuye el excedente económico entre estos diversos actores? ¿Qué rol juega el mercado y/o el estado en la asignación de los recursos escasos de una economía? Un libro muy útil, que puede ayudar a un joven pretendiente de la teoría económica, es la Microeconomía del Amor de David de Ugarte, que se lo puede encontrar en el Internet. El mercado laboral de un microeconomista puede estar tanto en sector empresarial como público.

Para terminar presentemos cinco razones para estudiar economía. 1) Los economistas pueden ser muy peligroso, tanto cuando usan sus manos invisibles como cuando meten la pata del Estado. Son como los gatos, siempre cae bien parados. 2) Cuando un economista está en la fila de los desempleados, por lo menos sabe porque esta haciendo cola. 3) Aunque la ética enseña que la virtud tiene su propia recompensa, la economía enseña que la recompensa tiene su propia virtud. 4) Cuando un economista esta pasado de copas, puede justificar su estado diciendo que apenas esta investigando la ley de la utilidad marginal decreciente. 5) Finalmente, cabe recordar que Mick Jagger y Arnold Schwarzenegger estudiaron economía y vean en que se convirtieron. No pierda la esperanza."

5 comments:

Anonymous said...

Si no me equivoco, Mankiw fue invitado a ensen~ar mi clase de macro, no recuerdo mucho de el mas que se notaba a leguas que estaba en otro nivel. Para ser honesto, su clase me convencio que yo no tenia len~a como para un PhD.

Lo que me parecio curioso de la protesta de Evo, es que segun yo entiendo, la ONU es territorio internacional y no es necesario una visa para ir ahi. Otra cosa seria si su gabinete queria darse una vuelta por NY y Disney. Quien sabe, nunca tuve problemas en Miami, incluso cuando le comente al Sr. de aduana que tenia un paquete con 100 bolsas de mate de coca. La unica vez que tuve lios fue cuando me toco un hispano de agente y no le gusto que le hablara en espan~ol a pesar que su ingles era tan deficiente que pareceia mas efectivo hablarle en espan~ol.

Yo estudie economia porque pense que me ensen~aria algo de negocios. Me da pena darme cuenta despues de an~os, que la mejor manera de aprender de negocios es abriendo uno. La unica ventaja de ser economista es que puedo tener dos opiniones sobre un solo tema.

Gonzalo Chavez said...

Por eso amigo anonimo, si la economia no te ayudo, ahora hay tres carreras nuevas en la UCB BOlivia, Licenciatura en Creción y Desarrollo empresas, Licenciatura en Producción y Desarrollo Empresarial y Licenciatura en Negocios Internacionales, pasen la voz para que no les pase como al al amigo de arriba

Anonymous said...

Para ser empresario muchas veces hace falta algo mas que solo estudios, economia es una opcion , no se si la mejor, pero hay varias administracion de empresas, las carreras que describe el doctor arriba, creo que para ser economista se necesita vocacion de servicio, no tanto de lucro para uno mismo, quien no hace economia me pregunto, segun la definicion de que la economia es la administracion de los recursos eficientemente, mucha gente haria economia indirecta o directamente desde decidir si gasto en trufi o taxi, que carrera me da mas ganancias, si trabajo o me arriesgo ha abrir un empresa, en cierta forma se administra los recursos sin haber estudiado economia.

Gonzalo Chavez said...

DE acuerdo. La economia es muy intuitiva. Toda la gente hace economia todos los dias, desde que negocia con su esposa o enamorada hasta que compra algo en el mercado.

Matt said...

qué buen artículo, especialmente el último párrafo !

No es un problema diferencias ideológicas, sino de coeficiente intelectual

Con frecuencia y con mucha razón la gente me dice que debemos pasar de la problemática a la solucionática. Del diagnóstico o de la  crítica ...