Saturday, November 15, 2008

El que mucho abarca, poco aprieta

El día de ayer 15 de noviembre se ha iniciado la cumbre de los G-20 para discutir el futuro de la economía mundial. A este encuentro se lo ha denominado como el segundo Bretton Woods. El primero se realizó en la ciudad del mismo nombre en New Hampshire en Estados Unidos. En esta conferencia se reunieron 44 naciones y diseñaron tanto la arquitectura comercial como financiera que ahora gobierna el mundo. En efecto, en 1944, se creo el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM). Los acuerdos de Bretton Woods reflejaban la distribución del poder político y económico después de la segunda guerra mundial. Esta arquitectura financiera nació a la imagen y semejanza de los vencedores de la contienda bélica internacional, en especial de los estadounidenses.

La reunión en Washington de este fin de semana busca encontrar soluciones a la grave crisis que se originó en los Estado Unidos. Hay quienes creen que estamos frente a una erosión irreversible de la hegemonía estadounidense que duro más de 50 años. El desmoronamiento de Wall Street sería apenas la punta del iceberg de la decadencia del capitalismo del norte. Serán tiempos de cambios estructurales. A finales de los años 80, el historiador Paul Kennedy publicó un interesante libro titulado “La ascensión y caída de las grandes potencias”. Tomando el período histórico que va de 1500 a 2000, el profesor de la Universidad de Yale muestra como diferentes poderes hegemónicos e imperios, como la China de los Ming, el dominio de los Hansburgos, el predominio francés y el imperio británico entraron en decadencia debido al elevado costo que implica mantener la supremacía militar y estratégica como potencia. Con el transcurso del tiempo mantenerse en el zenit del poder mundial tiende a deteriorar las bases económicas del país poderoso. Las grandes potencias para mantenerse en la cima del sistema internacional deben gastar mucho dinero en defensa propia, protección de aliados y expansión estrategica, de esta manera, inician un proceso de debilitamiento porque desvían recursos valiosos, que deberían ir a nuevas inversiones, desarrollo productivo y cambio tecnológico, para mantenerse como líder mundial. Este fue el caso de todos los ejemplos arriba mencionados, y este sería el camino que también está recorriendo Estados Unidos en nuestros tiempos. Moraleja, el que mucho abarca, poco aprieta, al final del día

2 comments:

vlad_77 said...

Supongo que es la ley natural de la vida, todos tienen sus momentos de gloria y poder pero nunca son para siempre, son los ciclos de subida y bajada, llegas a abarcar tanto poder que se te sale de las manos, y ya no controlas el poder sino el poder te controla a ti, pierdes el control de las cosas y eso lo aprovecha los adversarios.
Estados Unidos talves pierda su liderazgo mundial, no creo que sea rapido, sera un proceso de años hasta que se vea a la nueva potencial mundial, algun dia nos tocara a nosotros y de seguro seremos igual o mas imperialistas que los EEUU de ahora.

Jean Wolf said...

Otro Bretton Woods??

Hace mucho que se izo esa reunión, pero sobre todo que hace mucho que sus políticas fracasaron, no por que no sean buenas sino que eran recetas que no entendían las sutiles pero abismales diferencias entre sistemas económicos.
La diferencia entre un protón y un mesón a nivel macro es mínima pero a nivel cuántico es monumental, lo mismo se aplica a economías, la de Bolivia con la de Singapur, o con la de Suazilandia, por ello esta nueva reunión no debe verse como una restauración del Viejo Orden Mundial. Sino como la restauración de un principio, que todos estamos metidos en la bolsa y que salimos todos o nadie, aunque nuestro país pertenezca al grupo de los JeJe.
Sin mas que decir
Atte
Jean Wolf

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