Sunday, October 31, 2010

Elecciones Brasil

Hoy Brasil elige un nuevo Presidente, gracias a un sistema de votación electrónico. Al final de la noche sabremos si Dilma o Serra ganó la elección. En este tipo de análisis sería frecuente usar la muletilla y decir que Brasil hoy elige su futuro, pero gracias a muchos cambios institucionales logrados en democracia, el vecino país eligió por un futuro diferente hace por lo menos 15 años. Con la llegada a la presidencia de Fernando Henrique Cardoso (FHC), en 1995  se inició una etapa  de grandes transformaciones económicas, sociales, políticas y diplomáticas, que fueron mejoradas o reinventadas por el presidente Lula. El punto central es que se construyó una institucionalidad que permitió políticas de Estado de largo plazo, por supuesto con diferencias pero que no cambiaron el curso grande de las transformaciones. Algo diferente de la tradición latinoamericana de reinventar la historia cada cambio de gobierno.
Entre las políticas públicas más destacables que perduraron están: 1) la consolidación de la estabilidad macroeconómica, Brasil había sufrido a lo largo de los años ochenta una inflación crónica y serios desajustes fiscales y monetarios. Tanto Cardoso como Lula no rifaron la estabilidad y realizaron políticas macroeconómicas cuidadosas que, sin duda, se beneficiaron del aumento de los precios de las materias primas. 2) Reformas estructurales para la construcción de una economía mixta competitiva. El gobierno de Cardoso realizó una reforma estatal con foco en la calidad de la gestión pública, abrió la economía a la inversión extranjera directa  y privatizó varias empresas, entre la más importante, la compañía del Vale do Rio Doce. Estas dos últimas medidas aún son sujetas  de intenso debate, pero no fueron revertidas por el gobierno del presidente Lula. En los hechos, este último, reforzó la presencia del Estado, mejoró los mecanismo de control y regulación del gobierno de las empresas transnacionales y dio más iniciativas a las empresas públicas sin desplazar o matar al sector privado. Además, Lula dio un impulso significativo a las pequeñas y medianas empresas a través del Banco Nacional de Desenvolvimiento  (BNDES). 3) Políticas sociales agresivas y exitosas. FHC creó el programa del Bolsa Escola   y otros proyectos destinados a la base de la pirámide social que beneficiaron 4 millones de familias.  El presidente Lula construyó sobre lo avanzado, mejoró y amplió las transferencias de dinero para las poblaciones más pobres, así se creó la Bolsa Familia. Ahora cerca de 20 millones de personas se benefician de estos programas.  Resultado: la pobreza y la desigualdad disminuyó en Brasil. 4) Cambios tecnológicos y revolución en el sector agrobusiness, que convirtió a Brasil en el proveedor más importante de alimentos en el mundo.  Los liderazgos en producción de soya y alcohol, a partir de la caña  de azúcar, son los proyectos más conocidos.  Ambos presidentes, a través de la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (EMBRAPA) impulsaron una revolución tecnológica en la agricultura. 5) Brasil buscó la autosuficiencia energética. Tanto FHC como Lula continuaron con el apoyo a los biocombustibles y reforzaron las acciones de Petrobras en las búsqueda de petróleo y gas natural. Resultado: Brasil es autosuficiente en petróleo y va camino a convertirse en una potencia energética con los descubrimientos de gas natural en el pre-sal. 6)  Hace 15 años, la política externa se tornó más activa hacia América Latina. Brasil redescubrió la región y a partir de ello, se proyectó con más fuerza en el mundo. Lula se convirtió en un líder internacional en un camino preparado por FHC.    
Si el Presidente FHC y Lula coinciden en el grueso curso de la historia, habrá diferencias en entre Serra y Dilma? Obviamente al calor de la elección  de este domingo los candidatos se presentan como agua y vino, pero no es difícil sostener que, en la ruta de largo plazo que Brasil sigue, no habrá grandes mudanzas. Las diferencias más bien son del tipo de liderazgo, estilos de gestión, organización de las prioridades de la agenda pública.  Veamos los temas más importantes. a) Formas de administración de las reservas del pre-sal. Dilma quiere cambiar en régimen de concesiones (el gobierno licita un área, la empresa pública o privada explora los campos y el Estado se queda con las regalías) por uno de división de rentas (el Estado se queda con un parte de la producción en petróleo). Serra quiere mantener  las  concesiones.  b) Papel del Estado. Dilma defiende un Estado activo que induzca y planifique las inversiones. Creará más empresas estatales. Serra apuesta a un Estado más fiscalizador y regulador. Defiende las empresas estatales pero las quiere coordinando más con el sector privado.  c) Combate a la pobreza. Ambos candidatos coinciden en fortalecer el programa social Bolsa Familia, se diferencian en la calidad de la gestión que ofrecen. d)  Política externa. Dilma apuesta a la integración con América Latina, pero también quiere acciones más fuertes con India, China, Rusia. Seguirá sus relaciones con Irán. Serra critica los pocos resultados del Mercosur y es muy crítico de tratamiento condescendiente que Lula tiene con Bolivia en el tema del narcotráfico. Revisaría las relaciones con Irán y Cuba. 

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