Sunday, April 22, 2012

El virus del contrapoder

La economía boliviana está al borde del aburrimiento, en cuanto la situación social está al borde de un ataque de nervios. Con renovado entusiasmo la espiral de conflictos ha ampliado sus alas en las últimas semanas. Médicos, maestros, transportistas, regiones y trabajadores de la Central Obrera Boliviana se enfrascan en la tarea de conservar sus privilegios, reivindicaciones justas y/o en la búsqueda de alguna renta que el Estado administra. Todos quieren su pedacito de cielo revolucionario ofrecido por el Gobierno en las épocas del enamoramiento electoral. Ahora todos, con buenas o malas razones, cobran las promesas de felicidad económica instantánea. Toda esta conflictividad social, que se derrama sobre las calles y carreteras, está causando molestia a mucha gente y perjuicios económicos a las empresas, pero apenas le hace costillas al árbol del poder. En otros tiempos, la acción de los movimientos sociales, al articularse en una flecha anti-estatal, colocaba en jaque al poder político. En la historia del país varios gobiernos cayeron por la acción de los grupos corporativos. El gasolinazo (la decepción económica), la marcha del TIPNIS (el desencanto medioambiental) y las elecciones de los jueces (la desilusión electoral, voto pero no decido) han detonado muchas propuestas y cambiado el imaginario de mucha gente. Esto está registrado en la memoria colectiva, en el hardware de largo plazo de la sociedad. Sin embargo, en la actualidad, la intensidad de los conflictos no cuestiona o pone en duda al poder, pero lo desgasta lentamente, como un virus invisible y que el software de la propaganda ya no lo puede controlar. Pero esta energía social que circula por las calles tampoco es canalizada o potencializada por un proyecto de poder alternativo, por lo menos por el momento. Molestia, maltrato, decepción se cultivan a fuego lento en la nube de la protesta social. Las nuevas y viejas clases medias urbanas, que son las protagonistas principales de las protestas sociales actuales, tienen una espina en la garganta, se sienten golpeadas tanto a nivel económico como en su autoestima. Asimismo, grupos indígenas y otras organizaciones populares sienten también que se les vendió espejitos chutos en los últimos seis años y ahora quieren lo suyo; el discurso inflamado no es suficiente para desmovilizarlos. Entre tanto, en la actualidad la mayoría de las reivindicaciones regionales, salariales y rentistas se arreglan con los recursos que por el momento le sobran al Gobierno y no ponen en entre dicho al poder estatal. Pero no hay duda de que el sistema de gobernabilidad mediado por los movimientos sociales ya no es el mismo de antes, entró en una crisis de baja intensidad. Cabe recordar que a mediados de los años 90, la mediación entre sociedad y Estado la hacían los partidos políticos que también entraron en una crisis parecida, que duró varios años. Pero aquí viene la novedad en el escenario político. En la semana que se inicia parte la novena marcha de los indígenas de tierras bajas; esta protesta no es igual a las anteriormente mencionadas. Por su contenido, historia y alcance podría convertirse en un evento político trascendental rumbo al año electoral del 2014. De tener éxito podría crear el germen de proyecto alternativo de poder que le dé voz, sentido, programa y liderazgo a la efervescencia social no atendida por el Gobierno en otros sectores y que espera una nueva geografía de ideas y propuestas. Recordemos que la octava marcha produjo un encuentro muy importante entre los indígenas de las tierras bajas y las clases medias urbanas, cuya apoteosis emocional fue la llegada de la larga caminata a la ciudad de La Paz. En términos sociales, aquí se produjo un click de identificación único, un amor a primera vista peligroso, como son todos los arrebatos del corazón tanto si se dan entre las personas como en las sociedades. Puede ser que el encuentro ahora no termine en nada, pero si éste es abonado por una agenda de debate que vaya más allá de la construcción de la carretera, si es cultivado con propuestas más amplias y, sobre todo, es operativizado con un instrumento organizativo podría crearse una relación de largo plazo entre ambos grupos. La novena marcha podría venir cargada de futuro político y ser la plataforma de lanzamiento de nuevos liderazgos y propuestas. Los estrategas del Gobierno saben de la importancia política de la marcha, por eso están gastando ríos de dinero en propaganda y en prebendas (materiales, motores eléctricos) a ciertos grupos indígena de la región para frenar, dividir o por lo menos deslegitimizar la marcha. Saben que ésta no es otra protesta más, sus alcances tienen códigos de contrapoder, muy parecidos a los que gestaron el proyecto del MAS en los primeros años del siglo XXI. Conocen el potencial de este movimiento social que podría convertir la crisis de baja intensidad en una oportunidad de alta visibilidad y cambiar el escenario de actores políticos rumbo al 2014.

8 comments:

Anonymous said...

Viene al caso el dicho: Dios, si la fortuna es una maldición, castígame fuerte!.
Los ricos tb se aburren por eso le entran las drogas.
Si estar más materia-prima dependiente, tener menos soberanía alimentaria es aburrimiento, que será tener una economía escuálida y sin perspectiva?

Anonymous said...

Espero que este Gobierno sirva de ejemplo para futuras generaciones (o para los futuros líderes) ... ejemplo de lo que NO DEBE HACERSE!!! Aprendan y entiendan de los errores para que no se repita nuevamente.

Por qué los bloqueos son malos? Por qué la inflación es mala? Cuál el impacto de la huelgas? La respuesta que me viene a la mente: Todas estas situaciones disminuyen es CALIDAD de vida de todos bolivianos.

Piensen en eso, CALIDAD DE VIDA ... como por ejemplo llegar al hospital o a una clínica a TIEMPO para ser atendido a tiempo sin tener que dar 20 vueltas porque 'habian estado bloqueado', 'habian estado marchando', o peor aún encontrarse con alumnos desfilando!!! En lugar de desfilar que los colegios se dediquen a otro tipo de actividad. Que los profesores sepan que hay otro tipo de hacer civismo mejor que desfilar. Mejor hacer marchas por la limpieza de la ciudad, levantando a mano la basura acumulada despues de tanto tiempo. Donde? en tu barrio y en lugares turísticos para comenzar. Esa es mi propuesta/idea en lugar de los desfiles.

Nada mas por hoy, aún queda bastante trabajo para hoy.
Saludos!!

Andrés

Anonymous said...

Hola. Recien descubri su blog y me parece que hay analysis muy interesantes de la actualidad boliviana.

Una sola sugerencia sobre la forma : la falta de separacion de paragrafos lo hace poco atractivo para leer en particular los articulos muy largos. Seria bien poner un poco de aire en estos textos muy densos en información.

Gracias por el blog,

Atte, Pedro

Juan carlos mayorga said...

El análisis que realizas gonzalo es desde tu óptica, tu percepción de la realidad nacional. Pero, no es suficiente ni tampoco acertado, es demasiado parcial. Considero que ni siquiera representa al 20% del total.
Pareciera que el comentario está dirigido en criticar al gobierno y al gobierno. Y los ciudadanos que vivimos en este país qué!. En este país existimos ciudadanos que hemos decidido ponerle el hombro al país sin levantar polvo ni hacer bulla. No hemos decidido escaparnos a España, Argentina, EE.UU, etc, dizque para encontrar mejores condiciones que nuestro país no nos puede dar. Las condiciones no solo tiene que generar nuestro país, también nosotros tenemos que generar condiciones, de acuerdo a nuestra realidad, así existan bloqueos, marchas y otras acciones de otros grupos que es posible que tengan razón. En este cometido, no nos detengamos a criticar a los marchistas ni a los opinadores que piensan diferente dizque, porque el tiempo es escaso y no podemos derrochar en cosas sin importancia (bloqueadores, críticos, etc.)

Atte. Un amigo, Juan Carlos Mayorga.

Anonymous said...

No podriamos hacer un referemdum para determinar si se penaliza las marchas y bloqueos q perjudiquen al resto de la poblacion???
(ojo solo los q perjudiquen al resto)
Es justo y necesario, esa cultura del bloqueo nos esta empujando al abismo.....
Es una sugerencia y creo q todos estamos cansados de vivir a punta de bloqueos, con y sin razon
Cosaco

Anonymous said...

Plenamente de acuerdo con el genial comentario de Don Juan Carlos Mayorga. A veces la verdad duele, pero ni modo, hay que aceptarla, la verdad nos hara libres.

Padre Ramon

Anonymous said...

El gobierno es adicto al conflicto, le fascina el conflicto, el gobierno al no tener enemigo politico, ni oposicion, parece que se a inventado un enemigo politico, siguiendo los manuales truchos de Maquiavelo, muy malinterpretados y entendidos por sus esquizofrenicos estrategas e ideologos como el Alvarito y sus compinches, para pena del gobierno ahora el actual enemigo politico como son los profesores, los medicos y los de la COB, sin olvidarnos de los del TIPNIS, se han vuelto en un monstruo de siete cabezas que ha hecho que se le frunza el asterisco al gobierno, tal es el miedo, que el jefe de gobierno no hace mas que decir incoherencias y delirios, tal es el grado de cinismo, locura y necedad que no le basto con la teoria del pollo y las deformidades de ser en el hombre, sino fue mas lejos y dijo que esta lleno de alegria de no haber estudiado en la universidad.

Anonymous said...

En un caso utopico,que este gobierno ya no este (en el gobierno pero si en la opocicion)cual seria la alternativa? quien estaria ahora como gobierno peleando a el MAS en la opocicion?

?????

TIPNIS y DESARROLLO

TIPNIS y DESARROLLO