Sunday, April 8, 2012

La Republica de la Gavea

Durante los casi nueve años que pasé en Río de Janeiro viví en varios barrios de la ciudad, Ipanema, Jadim Botanico, Leblon, y Santa Teresa, pero sin duda alguna el periodo dorado de mi estadía en la cidade maravillosa fue en el coqueto barrio de la Gávea, donde estaba la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro, centro académico donde estudié economía. Allí al calor de tertulias y de aguardiente pendencieros, las famosas cachacas que cuando uno las bebe se convierte en dragón instantáneo, entre varios amigos latinoamericanos y brasileños fundamos la república independiente de la Gávea. En Brasil se llaman repúblicas a las casas o departamentos donde viven estudiantes. Sus orígenes se remontan al siglo XIV en Coímbra (Portugal), cuando Don Dinis I promovió la construcción de casas que debían ser habitadas por estudiantes. Las repúblicas más famosas y antiguas de Brasil están en el lindo Ouro Preto, ciudad colonial que está dibujada a mano en las verdes montañas del Estado de Mina Gerais. Por supuesto, nuestra república era mucho más modesta que estos pares históricos, pero en su época hizo lo suyo y marco la vida de varias generaciones. Una de las virtudes más sobresalientes de la república de la Gávea es que se situaba frente la universidad, más precisamente en la calle Marques de San Vicente, por lo que se convirtió rápidamente en un apéndice del atrio de la casa superior de estudios, un territorio libre en todos los sentidos que usted se pueda imaginar amable lector. Este es un barrio mediterráneo de Río de Janeiro, hogar ideal para un boliviano para que no se contamine con aires marítimos. Gávea es una versión del Soho de New York, donde viven artistas, intelectuales, muchos jóvenes y otras hierbas, además está lleno de bares y restaurantes simpáticos, entre los que se destacan dos instituciones de la bohemia carioca: el Bajo Gávea, y el Amareliño, cuyo mejor día para frecuentarlo son los lunes sin ley y los fines de semana pero después de las dos de la mañana. Era en esta comunidad que se fundó nuestra república y se convirtió en los años 80 en un centro social. De hecho, durante una época no salí del departamento durante meses, porque la república fue la sede de todas las fiestas de la ciudad, de lunes a domingo, siendo que este último día se convertía en viernes por decreto unánime de la república que no era precisamente de Platón, sino de Baco. Una otra cualidad de la república de la Gávea era la vecindad fantástica que la rodeaba, para muestra tan solo un botón. En el piso superior habitaba una santa señora que para no perturbar los jolgorios escandalosos de sus jóvenes vecinos tomaba una oportuna y religiosa pastillita para dormir todas las noches. Jamás reclamó de las agudas y prolongadas madrugadas ni de las cantadas a gritos de la canción Huayayay de los Kjarkas. Todo lo contrario, al día siguiente se vestía de ángel de las tripas y, al promediar la once la mañana nos ofrecía delicatesens de la culinaria brasileña especializada en chaquis o resacas homéricas. A nuestras temblorosas manos, que se levantaban de los peores tistapis, llegaban coxinhas (la nh se lee como ñ) de gallina, bolitos de papa en forma de pierna de la ave rellenas de sabrosos pollo; risoles de camarón y queso catupiri, unas tímidas empanaditas que se agradan a cada masticada y cuyo queso no compite con el crustáceo, pero sabe que es imprescindible en el sabor; bolinhos de bacalu, puré de papa mezclado con cabellos de pescado de Noruega y fritos en aceite portugués de oliva que producen un viaje inmediato a la ciudad alta en Lisboa; caldinhos de feijao con cheiro verde, una sopita de poroto negro cocida con las partes más innobles de chancho, razón por la cual sabe a néctar de los dioses africanos coronado con colitas verdes de cebolla, las cosas llegan a extremos, no aptos para esta columna, cuando se le pone al caldinho una maliciosa pimienta malagueta; pamonhas frescas, hermanas cercanas de nuestras humintas en horno. Esta geografía alimentaria era un verdadero bálsamo para los castigados espíritus que habitaban en el primer anillo de Dante, como era conocida también nuestra república. Nosotros retribuíamos mal sus gentilezas con exóticos regalos, una vez le lleve un pesado poncho de Tarabuco en pleno verano carioca que rápidamente se convirtió en un lindo centro de mesa, donde ella leía el Tarot y los busios. Alguna vez también le lleve hojas de coca para que amplíe sus conocimiento adivinatorios. En otra oportunidad, un ciudadano de la república de la Gávea le obsequió una cannabis en maseta, que ella lo cuidó como si fuera un bonsái andino. En este domingo de Pascua decidí escribir una ligera crónica, no se cuánto de lo contado es verdadero y cuánto es producto de la forma idealizada con que uno recuerda el pasado, especialmente si fue bueno. El hecho es que por la república de la Gávea pasaron muchos economistas y cuentistas de fin de semana que ahora hacen lo suyo fieles a sus principios que lo que importa es la levedad del ser, como diría Milan Kundera.  Gonzalo Chávez A. es economista. Imprimir Enviar Derechos

6 comments:

Anonymous said...

Como hoy no hay un tema económico especifico, me tomo un par de minutos en el trabajo para contarles una chistoria que lei hace unos dias, no tiene nada que ver con la república de Gavea, pero espero les guste.

En un supermercado un señor estaba en la fila esperando su turno en la caja para pagar. Detrás de él una señora con su hijo y mas atrás habian otras personas en la fila.

El detalle es que el niño era el demonio en persona!! No paraba quieto, empujaba el carro (y la señora nada), hacia caer las cosas de los estantes (Y la señora nada), gritaba y lloraba sin motivo (todo eso ... y la señora nada!!), dejó a todos con los nervios de punta.

Cuando el señor preguntó a la señora porque dejaba que su hijo actue asi? Ella respondió autoritariamente y sin dudar:

- Yo enseñe a mi hijo a vivir con LIBERTAD!!

Todo el supermercado paró luego de tal afirmación. No se escucho ni un sonido .... de repente uno de los hombres que estaba detrás de la señora sacó uno de los huevos que tenia en la caja y se lo plantó en la cabeza a la señora .... la clara corrió por la cabeza de la mujer .... ahora el silencio era sepulcral. Al minuto la mujer grito increpando:
Y A USTED QUE LE PASA???!!! ESTA LOCO?!!

Loco yo? claro que no, es que mi mamá me enseño a vivir con LIBERTAD!!

Andres

diario ceuta said...

tu portal es excelente

diario ceuta said...

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Hugo Bernal said...

El problema con los médicos, no tiene nada que ver con Gavea, pero hay que preguntarse si con los recursos actuales se puede tener un mejor servicio de salud.

La respuesta debería ser que sí. Hay como mil MM de BS sin gastar en la CNSS. Son recursos disponibles.

Se utilizan mal a los médicos y las enfermeras. La mayor parte de las atenciones no son con especialistas. La medicina general atiende casos triviales en gran parte, que es donde las enfermeras calificadas pueden tener un rol importante filtrando casos antes de que lleguen a los galenos.

El sistema de asignación de citas es un soberano desastre. Con un adecuado sistema informático se pueden programar las citas efectiva y organizadamente.

Estamos inundados de medicamentos que vienen de Chile, Paraguay,Colombia,y la India. El gobierno tiene que ayudar a las los laboratorios nacionales a elaborar medicamentos de alta distribución en vez de importarlos.

Todos los médicos recién titulados deberían ser requeridos de prestar servicios de un par de meses en las cajas de salud y luego en áreas peri-urbanas ( otros 4 meses), y rurales.

En vez de hacer cumbres para (no)resolver todos los problemas y desafíos que aquejan al país, los galenos deben organizar una cumbre social para invitar a los sectores más involucrados y recoger análisis, datos, propuestas , ideas etc. Eso de solo recurrir al paro realmente asombra por la poca creatividad y responsabilidad para dar solución a un problema mayúsculo que es la salud en este país.

Estratégicamente, pero no envolventemente, el mejor sistema de salud debe basarse en la prevención. Y con esto hay mucha tela que cortar en nuestros estamentos. Pero esperemos que haya otra Gavea para proponer sobre este desafío.

Anonymous said...

Parabens garoto por relembrar um pedaço da cidade maravilhosa, porem esqueceu o time de futebol da Gávea o Flamengo e falar do futebol paixao do carioca.

quanta saudade.

atenciosamente: Vincente.

Cristian said...

Es difícil elegir un único barrio de esa maravillosa ciudad. Me ha tocado conseguir un Alquiler departamento Rio de
Janeiro
y pude conocer distintos barrios los cuales me han encantado

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