Friday, May 22, 2009

Vampiros vegetarianos

En el 2008, el sistema de intermediación financiara, mayormente bancos, ganó 144 millones de dólares. ¡ole! ¡Joder! Insito mejor que “asaltar un banco, es fundar uno”, especialmente en épocas revolucionarias, como decía el compañero, hermano, financista y poeta Bertolt Brecht. Hay que celebrar que alguien gane dinero en un país que dice estar rumbo al socialismo y no lo penalicen por ello, por lo menos no todavía. Pero, más allá de constatar que me equivoque de profesión, debía haber sido banquero, ¿Cómo se explica esta bonanza bancaria nacional en el medio de la tormenta financiera mundial? Una primera respuesta podría ser: tamaño y aislamiento. Nuestros bancos son de Alasitas y no tiene ningún grado de exposición externa. Chiquitos en la cima del Tibet andino, cerca de Dios y lejos de la globalización financiera. No nos tocan ni las crisis ni tampoco las bonanzas. Otros dirán es un problema de desfase, la crisis llegará a Bolivia a finales del año en curso o quizá el 2010, el 2008 fue un buen año en términos de crecimiento económico y eso también debe reflejarse en los balances de los bancos. Otra explicación podría ser: buena regulación prudencial por parte de la ex-neoliberal Superintendencia de de Bancos, que cuida bien a los bancos y estos actúan como finos y educados vampiros vegetarianos que viven de la dieta de los títulos públicos. Exploremos más esta última hipótesis. Los bancos son los instrumentos mediante los cuales los ahorros de las familias y empresas pueden convertirse en inversión, y por ende, en crecimiento económico. Por este servicio de intermediación financiera los bancos ganan su platita. Este es el círculo virtuoso entre financiamiento y desarrollo económico. Entre tanto también los bancos pueden dedicarse a la especulación financiera con los recursos de los ciudadanos, como ocurrió en las economías desarrolladas. Este es el casino sin ley, donde la casa siempre gana. Bolivia esta lejos de este segundo camino, pero igualmente esta lejos del primero. En los últimos años, buena parte de nuestra banca vive de financiar el comercio formal e informal (comercial $us 2.161 millones y microcrédito $us 1.293 millones) y comprar papales del gobierno ($us1745 millones). En el 2008, las inversiones financieras crecieron en un 53% y el 47% del total de estas inversiones estuvieron dirigidas a comprar títulos de regulación monetarias del Banco Central de Bolivia. Su apoyo al sector productivo es modesto. Los datos provienen del Informe de Estabilidad Financiera del Banco Central de 2008.

2 comments:

chasqui said...

creo que la mayoria de las ganancias vienen de la compra-venta de dolares y no del tradicional negocio bancario de intermediacion...

Fiat Lux said...

Dos comentarios:

1.- Estoy de acuerdo que la especulación no es saludable en ningún caso para una institución bancaria, cuando se trata de utilizar para ello el dinero de los ahorristas, ya que ésta es una obligación. Puede contribuir a una mayor rentabilidad si se realiza con capital propio, o capital de riesgo específicamente destinado para dicho fin, y dentro de márgenes bien establecidos y controlados. Sin embargo, eso no significa que las entidades bancarias amplíen sus oportunidades de inversión dentro de un esquema plenamente coberturado, preferiblemente con vehículos on-the-balance, para incrementar su rentabilidad y con ello su competitividad. Si esto se realiza adecuadamente puede generar muchos beneficios para todos los agentes económicos (por ej. mayor liquidez, mayor profundidad en los mercados de capital, desarrollo de técnicas de administración del riesgo más avanzadas, mayor competitividad --> mejores condiciones para los clientes, etc.).

2.- Personalmente no creo que la redenominada(neoliberal) Super de Bancos, haya establecido una regulación sofisticada en el campo de la ingeniería financiera, particularmente en el ámbito de las inversiones internacionales. Por ejemplo, existe alguna normativa sobre cómo los bancos deberían calcular, medir, controlar y administrar el riesgo de operaciones en productos derivados en el mercado financiero internacional? Mi opinión es que si nuestro bancos no se pusieron a jugar con pólvora fue mas bien debido a su ignorancia sobre el tema. Lo cual en todo caso es comendable, ya que constituye una actitud prudencial.

No es un problema diferencias ideológicas, sino de coeficiente intelectual

Con frecuencia y con mucha razón la gente me dice que debemos pasar de la problemática a la solucionática. Del diagnóstico o de la  crítica ...