Sunday, February 21, 2010

Territorios inteligentes, economias creativas

Las autonomías son una gran oportunidad para pensar en los desafíos del desarrollo local y la competitividad. En un mundo cada vez más globalizado, las ciudades donde vivimos se convierten en vectores estratégicos del desarrollo. Ya no compiten sólo las naciones, sino también las ciudades. En concreto veamos los casos de La Paz o El Alto, territorios que están perdiendo futuro tanto económico como político. De polos de manufactureros e industriales en los años 60, han pasado a ser recipientes de servicios de baja productividad y comercio informal. De centros del poder político, se han transformado en simples nodos de la gran telaraña institucional que construye el proceso autonómico. Ante este panorama complejo, cabe a nuestras urbes reinventarse, sembrar educación, capital humano y creatividad para convertirse en territorios inteligentes, donde se cosechen los frutos de una economía creativa.

Territorios inteligentes son espacios urbanos que buscan sintonizar competitividad económica, cohesión social y sostenibilidad ambiental. En los territorios inteligentes habitan grupos sociales e instituciones creativas, que son la energía y motores de la economía creativa. Alfonso Vergara y Juan Luis de las Rivas, impulsores de este nuevo marco conceptual en otras ciudades del mundo, sostienen que “los territorios inteligentes son aquellos territorios innovadores capaces de construir sus propias ventajas competitivas en relación con su entorno, en el marco de un mundo complejo, global e interrelacionado. Son espacios urbanos capaces de transformar conocimientos, cualificaciones y talentos, integrando agentes locales e internacionales, en una ventaja competitiva y sostenible que atraiga y retenga recursos estratégicos.” En los territorios inteligentes habitan las sociedades del conocimiento y ésta es una manera innovadora de encarar el desarrollo local, de ver el tema productivo vinculado a la revolución tecnológica.

Además, según Jon Azua, otro de los teóricos de este marco conceptual, los territorios inteligentes y las economías creativas son formas diferentes de encarar los retos de la globalización; cabe recordar que ésta no impacta de igual manera ni en las personas ni en las regiones. La globalización llega a Villazón, La Paz o Turco, pero lo hace de manera diferente y con intensidades heterogéneas. Ya no es posible aislarse de los tentáculos de la mundialización. Éste es un proceso que trae problemas pero también oportunidades para las ciudades. Desde las nuevas urbes es posible hacer una lectura económica, social y política de la globalización, que se traduce en una estrategia de inserción competitiva desde lo local, a esto se denomina la revolución glocal. Es decir, que las ciudades sean raíces y antenas en un nuevo “escenario sin fronteras, invisible, ciberconectado y multivariable”. Ejemplos de territorios inteligentes son Boston (cluster de ciencias de la vida), Bilbao (diseño y arquitectura), Sao Paulo (diseño y moda), San Diego (diseño de software).

Una economía creativa puede estar vinculada a la ciencia, la tecnología, el arte, la historia, los medios de comunicación, la cultura, el turismo, los servicios financieros, la arquitectura, el entretenimiento, el activismo social, etc. La Paz tiene muchas de estas vocaciones que podría desarrollar y convertirlas en ventajas competitivas singulares y sostenibles. Pero para esto debe cambiar su código genético. De una ciudad rentista que vive de las rentas del poder y la informalidad debe convertirse en una ciudad diferenciada (con una nueva identidad productiva y creativa), conectada (puntos de encuentro de varios sectores y servicios), innovadora (que se adelante al futuro) y amable (calidad de vida). Esto no surge de iluminados o caudillos. Los territorios inteligentes son diseñados por la comunidad, son resultado de planificación y acción pública. Apuestan al conocimiento, competencia y conectividad, pero también a inclusión y solidaridad. Esto requiere de un liderazgo visionario que rompa con el rentismo. Y de un capital social que apuesta a la generación de valor agregado tangible e intangible.

¿Podrá La Paz convertirse en una e-city? ¿Alguna vez, veremos productos que tiene la siguiente inscripción: Diseñado en La Paz, y manufacturado en la China? ¿Software hecho en El Alto? ¿Semana mundial de la moda andina en Chijini? ¿Centro mundial del pensamiento en microfinanzas? ¿La Paz eco-ciudad? ¿Podremos convertirnos en un territorio inteligente? Estas preguntas y otras debían guiar un debate para reinventar La Paz y otras ciudades en el país ahora que lo local entró en la moda de la mano del proceso autonómico.

3 comments:

David Navarro said...

Para llegar a "territorios inteligentes" es através de un proceso de desarrollo integral. Los polos de desarrollo de la computación-informática- tecnología digital por Boston y Stanford no se dieron de la noche a la mañana. No es causalidad que se hayan dado donde centros de investigación y educación de orden mundial han estado por décadas ejerciendo un dominio de generación y propagación del conocimiento y tecnologia digital; especíicamente el M.I.T., Universidades de Stanford, de California (Berkeley) entre las más representativas. Además California, como una de las 10 economías más sólidas y grandes del mundo, proveía el suelo económico fértil del emprendidurismo al igual que Massachusetts. Entonces no es gratuito el surgimiento de Tierras Inteligentes. Para que estas se den debe haber un contexto socioeconómico, educativo y político de primer nivel. India, ha venido exportando y produciendo una cantidad enorme de cientistas y profesionales altamente calificados desde hace muchas décadas. No es casualidad que los extranjeros de mayor proporción en las escualeas de postgrado en centros académicos y de investigación sean de origen hindú y chinos también. No decimos que la idea sea incorrecta, pero debemos pensar en el proceso de desarrollo que lleva a tener esos enclaves inteligentes. No vaya a ser que creamos por decreto Territorios Inteligentes, como hemos creado la Agencia Aeroespacial Boliviana.

Unknown said...

De acuerdo David este es un proceso, pero que deberia comenzar ahora en el pais, la Escuela de la Produccion y la Competitividad de la UCB, tiene un proyecto de incubadors de base tecnologica pequeno, pero por algo se comienza, por lo menos sembrando la idea.

David Navarro said...

Es muy loable y alentador el esfuerzo de la UCATO con la incubadora tecnológica. Con esfuerzos locales y puntuales difícilmente puede fraguarse un política de desarrollo económico. Previo a las condiciones de infraestructura "duras", anteceden aquellas "suaves": educación y voluntad política. Y a estas le anteceden el tejido del capital social; valores y principios fundamentales comunes que son el oxígeno de toda dinámica transformadora. El capital social se engendra de una mancuerna de inteligencia colaborativa proactiva con definición sociopsicológica: liderazgo transformador. Lo tenemos?

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