Sunday, July 31, 2011

Es Usted un revolucionario? Guia revisada y definitiva

En los últimos meses han surgido varios grupos disidentes del otrora monolítico proceso de cambio. Intelectuales y políticos se desencantaron de la revolución y, ahora, le ven muchos defectos a la novia. Desde el árbol del poder los acusan de traidores y otras cosas peores.

Según los sacerdotes oficialistas, los nuevos herejes anidan en sus vigorosos pechos de bronce sentimientos pequeño burgueses que les hacen temblar las rótulas. Se han endurecido pero aún mantienen cierta ternura por los placeres materiales. Inexplicablemente le hacen el juego a la derecha o responden a los intereses ponzoñosos de alguna ONG.

Se dice que en las puertas de todas las reparticiones del sector público se instalarán sofisticados detectores de neoliberales y nuevos extraviados, desarrollados con tecnología venezolana. Estos aparatos de última generación recuerdan a los detectores de metales de los aeropuertos. ¿Cómo funcionan estas maravillas creadas por el ingenio del socialismo del siglo XXI, que amenaza con convertirse en el tercer ítem de exportaciones de Venezuela, después del petróleo y las misses Universo?

Cuando algún fanático del mercado o disidente pasa por estos aparatos se activan fuertes alarmas y altoparlantes poderosos que repiten sin parar improperios como: vende patria, pillo, sarnoso neoliberal, traidor, revisionista y otros adjetivos irreproducibles en este casto periódico.

Ahora bien, si un auténtico revolucionario atraviesa el artefacto, que recuerda una Puerta del Sol metálica, los parlantes sueltan la melodiosa voz de un cantor de protesta de los años 70 cantando “Que la tortilla se vuelva, que los pobres coman pan y los ricos MM”, acompañado por un coro de zampoñas orureñas en do mayor. Pero lo más interesante es que de lo alto del detector se proyecta luces multicolores que dibujan en el suelo la silueta del Comandante Che con su acullicu que señala el glorioso camino del cambio.

La colocación de los detectores causó mucho nerviosismo en las filas oficialistas y los disidentes. Bueno, pero no pierda la calma, este domingo le ofrezco un sencillo cuestionario para comprobar, de manera definitiva, si usted es un revolucionario o si más bien se ha convertido en un opositor.

Así que papel y lápiz, apreciado lector y/o preocupados compañeros. Los resultados sólo serán de su conocimiento. Éste es un cuestionario de múltiple elección, sólo escoja una respuesta. Se recomienda tomar el test agarrado de El Capital, para dar mayor seguridad.

A seguir las preguntas vinculadas a economía: 1) ¿Qué es lo que limita el crecimiento económico? a) La escasez de ahorro. b) La falta de inversión pública, tecnología e instituciones. c) La acción del imperialismo. 2) ¿Cómo aumentar las inversiones en un país? a) Establecer reglas de juego, jurídicas y económicas, claras y fomentar el mercado de capitales. b) Promover políticas públicas que fomenten la acción privada. c) Nacionalizar las peluquerías. 3) ¿Cómo expandir las exportaciones? a) Políticas industriales de todo tipo. b) Apertura de la economía. c) Vender más productos a los países del ALBA. 4) ¿Cómo se debe manejar el equilibrio fiscal? a) El déficit público debe ser administrable y sostenible. b) El objetivo prioritario es el superávit. c) Establecer más impuestos a los ricos formales e informales. 5) Para mejorar la redistribución del ingreso, se debe: a) hacer crecer la economía. b) Focalizar los gastos públicos en los más pobres. c) Aumentar la cantidad de bonos. 6) Los mercados son: a) Eficientes pero injustos; b) Asignan recursos de manera adecuada. c) Son una creación del engendro de Satanás. 7) El sector privado: a) Es el único factor del desarrollo. b) Tiene enormes potenciales pero requiere el complemento del Estado. c) Es el origen y fin de la explotación capitalista.

Ahora algunas preguntas vinculadas a temas socio políticos. 1) El origen de las desigualdades sociales y étnicas se explica por: a) El neoliberalismo y neocolonialismo. b) Las acciones de Estado corrupto e ineficiente. c) Las conspiraciones de la derecha y el imperialismo. 2) La construcción del nuevo Estado integral se basa en las ideas de: a) Grasmci y su concepción de bloque histórico y hegemonía. b) Toni Negri y su idea de multitud. c) Los dos anteriores autores en una relectura pachamámica. 3) La defensa de la Madre Tierra significa: a) Pensar en los hijos de ésta y hacerles entender que las carreteras son sinónimo de progreso. b) Defender a los nativos de las organizaciones no gubernamentales que defienden interese foráneos. c) La victoria del pragmatismo sobre los ideales. 4) La autorización del ingreso de autos chutos es una estrategia a) Leninista de acumulación de fuerzas con los compañeros contrabandistas. b) Que sigue a Maquiavelo, el fin justifica los medios. c) Es el complejo camino del socialismo chuto. Finalmente la pregunta más importante. 5) Cómo votará en las elecciones para jueces y magistrados. a) ¿Caerá en la trampa de elegir aquellos que ya fueron elegidos por el MAS? o b) ¿Les mostrará el dedo anular contrayendo los otros cuatro?

Estimados lectores, sus respuestas pueden ser enviadas a mi blog “Villazón Business School” http://www.chavezbol.blogspot.com/ donde podrán ser cotejadas con las respuestas. ¡Pare de sufrir! Descubra si es usted todavía un revolucionario o se ha pasado al otro bando. Las respuestas serán tratadas con la debida confidencialidad que el caso amerita.

Monday, July 25, 2011

Ser Neo-Estructuralista en la Bolivia de Hoy

El debate nacional en materia económica, en general, es bastante pobre. Desde el árbol del poder se califica como pensamiento neoliberal a todo lo que no se entiende. Se maneja una matriz sobre ideologizada que sólo admite feligreses u opositores al proceso de cambio. Se han perdido los matices y colocado en la misma bolsa a muchas escuelas del pensamiento económico. Todo lo que hace el gobierno en materia económica se etiqueta de revolucionario, inclusive quitar subsidios, por ejemplo. En la perspectiva de la oposición la situación es más desalentadora, sólo se articulan algunas ideas reactivas a la propuesta oficialista sin un norte teórico. Es decir el gobierno establece la agenda económica y la oposición política se encarga de descalificarla sin proponer alternativas. Lamentablemente, el debate académico también cae en la trampa del negro o blanco.

En la actualidad, los indicadores macroeconómicos, como en los años noventa, son la medida y el fin para medir buenos, regulares o malos resultados. La mayoría de los defensores de políticas públicas, los analistas económicos y otras yerbas se inclinan ante el altar de los datos macroeconómicos. Los oficialistas prenden velas e inciensos a los milagros registrados por las cuentas nacionales. Los opositores quieren acuchillar la robusta macroeconomía. En muy pocas oportunidades entra en debate los aspectos microeconómicos del desarrollo, los temas de competitividad y productividad, los desafíos del encadenamiento de la economía, los retos sectoriales del desarrollo, la revolución tecnológica y lo que es más importante, la necesaria integralidad que debería existir, tanto en el nivel microeconómico como macroeconómico, entre las tareas económicas y las necesidades sociales. Es necesario recuperar una aproximación neo heterodoxa de la economía. Esta sería una forma de recuperar una lectura estructural de la economía boliviana. Salir de la trampa autoritaria del pensamiento único. Es decir, es reinvindicar el pensamiento latinoamericano de origen keynesiano que sostiene que los mercados sufren de muchas imperfecciones, que los desafíos del desarrollo son multidimensionales (económicos, sociales, institucionales, políticos) y que el Estado tiene un rol muy importante en el cambio de la economía pero apoyando y coordinando con el sector privado.

Para no ir muy lejos, el pensamiento heterodoxo tuvo una de sus raíces en Raúl Prebisch fundador de la Comisión Económica para América Latina (Cepal), quien realizó una relectura de la realidad latinoamericana a partir del pensamiento de Keynes. Identificó los cuellos de botella estructural de la economía regional y atribuyó al deterioro de los términos de intercambio el origen del subdesarrollo y la pobreza.

En una perspectiva sociológica, un libro clásico, que acompañó a las múltiples caras de la escuela heterodoxa en América Latina, fue “Dependencia y Desarrollo en América Latina” de Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faletto. Con ellos, el subdesarrollo y la relación entre el centro rico y la periferia pobre adquirió una dimensión socio política. Una burguesía nacional debería romper la dependencia económica.

Todos estos pensadores, con diferentes énfasis y dinámicas, apostaron a la creación de un estado nacional y a hacer del desarrollo económico y social el centro de la política pública. A mediados de los años '80, la estrategia de sustitución de importaciones y el desarrollismo entraron en colapso y con ella varios de estos pilares teóricos que los habían sustentado. Surge entonces con mucha fuerza las ideas neoliberales cuyo devenir conceptual no lo describiré en esta oportunidad por falta de espacio. Sin embargo, el pensamiento estructuralista no desapareció. De hecho se intentó dar respuestas a la crisis fiscal e inflacionaria de los años 80 que afectó a toda la región latinoamericana. En la época, esta vertiente del pensamiento heterodoxo se había renovado incorporando ideas post-keynesianas e institucionales. Con esas matrices conceptuales se construyó el plan Inti en Perú y el plan Cruzado en Brasil. Los principales teóricos fueron Persio Arida, André Lara Resente, Edmar Bacha o Roberto Frenkel. Éste fue un verano heterodoxo que duró poco, porque los procesos inflacionarios en la región latinoamericana terminaron destrozando este marco teórico a finales de los ochenta. En los años 90 reinó el neoliberalismo, sin embargo, el pensamiento heterodoxo se volvió a reinventar, esta vez bajo el influjo de la academia norteamericana. Los autores más influyentes son Dani Rodrik, Joseph Stiglitz, Paul Krugman, entre otros.

En suma, ser neo-heterodoxo en Bolivia, implicaría recuperar una memoria larga de las ideas de Keynes y Prebish y volver de manera crítica a los pensadores estructuralistas latinoamericanos y de otras las latitudes. Sería volver a los temas microeconómicos. En el análisis y debate de estas ideas podríamos encontrar muchos insumos para recuperar una saludable visión de la economía y la sociedad como un proceso complejo en diferentes múltiples dimensiones y romper con los credos religiosos.

Sunday, July 17, 2011

Los motores del crecimiento en América Latina

La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) ha publicado su tradicional estudio económico para la región. Las noticias siguen siendo muy alentadoras para la mayoría de los países del continente.

Para 2011 se proyecta un crecimiento promedio de 4,7%. Los países con mayor dinamismo serán Panamá, Argentina y Perú. Para la economía boliviana se vaticina un crecimiento de 5,3%, cifra que nos coloca levemente por encima del promedio y nos coloca en el medio de la tabla de posiciones regional.

Éste es un resultado aceptable y muestra que desde el punto de vista del crecimiento económico nos va mejor que en el fútbol, pero aún estamos lejos de los punteros. El buen desempeño regional se explica por el funcionamiento de tres motores, a saber:

a) El fabuloso contexto internacional. Los precios de las materias primas continúan por los cielos. Ni en los mejores sueños se pensó el gas natural a diez dólares o el estaño por encima de 14 verdes la libra fina.

Según la CEPAL, la mayor parte del aumento de las exportaciones de América del Sur se explica por el efecto precio, que para el año 2011 sería de 23,7%, en cuanto el efecto volumen tan sólo alcanzaría el 10%. En el caso boliviano, el efecto precio sobre nuestras exportaciones sería similar al de la región en cuanto el efecto cantidad alcanzaría tan sólo el 7%.

b) El aumento del gasto y la inversión pública. Después de la crisis de 2008, todos los países de la región se volvieron keynesianos. El gasto primario está en torno del 7% del PIB.

c) El ingreso masivo de ahorro externo a través de la inversión extranjera directa (IED). En el 2010, entraron a la región 110 mil millones de dólares, en especial a Brasil y Chile. Buena parte de estos recursos se dirigió al sector servicios. En el pasado la IED se concentraba en los recursos naturales.

La nave económica boliviana no vuela con este motor, más bien se sustenta en las exportaciones y el gasto público. En Bolivia, la inversión externa, en 2010, apenas sobre pasó los 500 millones de dólares y sigue concentrada en minerales y gas natural.

El buen momento de la economía latinoamericana contrasta con los serios problemas económicos y financieros de Europa y Estados Unidos, de hecho este país corre el riesgo que le bajen su calificación crediticia.

La economía internacional registra resultados positivos gracias a la pujanza de las economías emergentes como Brasil y Chile en América Latina y China e India en otros continentes. En efecto, en 2011, los países desarrollados crecerán al 2%, en cuanto los países en desarrollo registrarán un crecimiento del producto de 6,2%.

El referido informe también señala que existen luces rojas que opacan, parcialmente, el éxito regional. Éste sería el caso del aumento de la tasa de inflación, especialmente de alimentos, que seguiría mermando el salario de los latinoamericanos. En Bolivia, el aumento de precios también nos quita el sueño.

Otra preocupación es la fuerte apreciación del tipo de cambio real. En varios países de América Latina, entre los que se destacan Venezuela Brasil y Colombia, registran apreciaciones de sus monedas que varían entre el 20 y 30%. Esta situación encarece el país y resta competitividad a las exportaciones no tradicionales.

El boliviano también está apreciado aunque en menor escala. Finalmente, a la CEPAL le preocupa el deterioro del saldo en cuenta corriente (que se define como la diferencia las exportaciones y compras de afuera de bienes y servicios), debido al incremento significativo de las importaciones que se explica por el crecimiento del Producto Interno Bruto en la región. Es así que en el Cono Sur en 2011, del comprado en el exterior, 21,6% representaría efecto volumen y 12,9% sería el impacto del precio.

El caso boliviano es similar a Colombia, Ecuador y Venezuela, donde el efecto volumen sobre lo importado alcanzaría al 18,4%, en cuanto el efecto precio sería tan sólo del 11,5%. De una manera más sencilla, antes importábamos máximo unos 2.000 millones de dólares, ahora sobre pasamos los 5.000 millones de verdes.

Las proyecciones de la CEPAL para 2012 son más modestas. América del Sur crecería tan sólo 4,2%, Bolivia estaría muy próxima de este promedio. La desaceleración de la economía regional se debería a los problemas de recuperación de la economía estadounidense, la compleja crisis europea y una pequeña reducción del crecimiento de países como China e India.

El informe económico también presenta otros riesgos y desafíos. Mencionemos solamente los más importantes por cuestión de espacio. Latinoamérica se ha convertido en una región más vulnerable a los movimientos de capitales especulativos especialmente en países grandes como Brasil, Argentina y Chile y a los choques externos vía reducción abrupta de precios de las materias primas.

Ésta es una debilidad de la economía boliviana. Así mismo preocupa que estén surgiendo burbujas especulativas en los mercados inmobiliarios y financieros. En toda la región el metro cuadrado de la vivienda se ha multiplicado por dos o por tres. En Bolivia se registra una fiebre de construcción. También preocupa que la bonanza de los precios internacionales haya llevado a la reprimarización de la economía latinoamericana.

La región nuevamente es un masivo exportador de recursos naturales, lo que se ha cambiado es su destino, antes Estados Unidos y Europa, ahora China y otros países en vías de desarrollo. Bolivia es cada vez más dependiente de Brasil y Argentina en el tema energético.

En suma, se trata de un informe optimista sobre los próximos dos años en la economía latinoamericana, pero enfatiza que la región tiene dos velocidades, la de aquellos países que están creciendo y realizando transformaciones estructurales en dirección de una mayor industrialización y aquellos que sustentan su crecimiento tan sólo en una burbuja de consumo que se origina en mejores precios de las materias primas. Estos últimos deben vivir con el Jesús en la boca.

Monday, July 11, 2011

La Banda Borracha

La Banda Borracha es un super pasadito caliente. Que tire la primera piedra quien no ha bailado esta cumbia cantando a voz en cuello el pegajoso estribillo “lo que pasa es que la banda, esta borracha, esta borracha, lo que pasa es que la banda esta borracha, esta borracha”. El gobierno ha resucitado del panteón de las malas ideas a la banda de precios, un mecanismo burocrático que establece precios máximos y mínimos para ciertos productos, que, les aseguro, muy rápidamente se tomaran los largos tragos del ocultamiento y la especulación en los mercados negros, y saldrán zigzageante por las calles de Bolivia, cantado “lo que pasa es que la banda de precios esta borracha”.

Los controles de precios son tan antiguos como la humanidad y siempre cuentan historias de ineficiencia. Hoy me permito compartir con Ustedes cuatros casos sobre el control de precios y las bandas.

En el año 301 D.C. el emperador romano Diocleciano emitió su "Edicto sobre Precios Máximos" que regulaba prácticamente todo el comercio de bienes y servicios dentro del Imperio Romano, incluyendo tarifas de transporte y salarios de soldados y jornaleros. La banda de precio alcanzaba a 1.500 productos. En la época, la guardia pretoriana recorrían los mercados en búsqueda de comerciantes inescrupulosos que aumentaban los precios y no respetaban la banda. Muchos de ellos eran cogidos in fraganti. Sobre el pucho, se los ajusticiaba. En plazas se hacían hervir gigantescas ollas de bronce con aceite a la espera de especuladores. A todos los comerciantes que no cumplían con el Edicto de precios máximo, se los quemaban en aceite, vivitos y coleando, era una especie de fondue humano. Las filas para comprar alimentos y para quemar a la gente eran gigantes. El emperador Diocleciano tuvo que suspender el control de precios por falta de aceite.


A mediados de los años 80 aparecieron en Brasil los ´fiscales del Sarney´. Una versión tropical del ejército de Brancaleone (L\'armatta brancaleone es un clásico del cine italiano que muestra un ejército medieval de héroes chambones). A éstos, el gobierno de Sarney había delegado el cumplimiento del control de precios. Los fiscales eran entusiastas y bien intencionados ciudadanos que salían a controlar supermercados con las listas de precios que el Gobierno había emitido. Después de los primeros días de acciones exitosas, el Gobierno se dio cuenta de que los precios eran diferentes por regiones y sabiamente, publicó listas de precios por estados: había una para San Pablo y otra para Santa Catarina. Pero no era suficiente, después aparecieron tablas por municipios y, al final, incluso por barrios, supermercados e inclusive tiendas. Los valerosos fiscales del Sarney salían con varias fotocopias de tablas de precios y sin saber cuál aplicar. Dado que el control de precios no funcionaba, se decidió confiscar algunos productos para que el Estado revenda. Por ejemplo, frente al aumento del precio de la carne, se encomendó, a los patriotas fiscales, que salieran por el Brasil rural a la caza de bueyes y vacas con lazo en la mano. La idea era confiscar el ganado. El resultado de la cruzada del Plan Cruzado fue una hiperinflación del tamaño de un buey bien gordo.

En la gloriosa época de la Unidad Democrática y Popular (UDP) se contaba la siguiente historia. Regía un control de precios respaldado por marciales propagandas contra el agio y la especulación. Cuando alguien iba al mercado, evidentemente, en éste se exhibían coquetos cartelitos y pizarritas con los precios de la papa. Severos guardias de la municipalidad, que antes eran azules y ahora visten un lila bien sospechoso, circulaban por los mercados supervisando carteles. Sin embargo, cuando uno se acercaba a una caserita, ocurría la siguiente conversación: Véndeme tus tomatitos. Sí, joven churro revolucionario, estos coloraditos están a seis pesos la libra para ti. -¡Hua!, pero la pizarra dice que cuestan cuatro pesitos. -Ay, esta huahuita de pecho, tan bonito con su puño levantadito, ¿acaso usted le cree a todos los letreros que lee? Por ejemplo, allá al frente dice que Bolivia cambia, a su izquierda otro cartelito dice que si uno toma este refresquito se vuelve feliz. No puede creerle a todos los cartelitos, pues. Bueno, pa\'qué nos vamos pelear en vano, al final, si quieres tomate barato, comprate del letrero, papito. ´¿Y dónde está el guardia?´, grita desesperado el consumidor. Se está sirviendo un ají de toalla, como también se conoce a la “ranga ranga”, donde la Bolita. Ahorita viene.

Hace unos meses atrás el precio del azúcar se fue por los cielos, entraron en acción la policía, la empresa estatal Emapa, los corta palos, entre otras. Se colocaron controles de precios para el endulzante y los resultados fueron los mismos de la época del Imperio Romano. El azúcar desapareció, se formaron largas filas a parecieron los “cuperos” oficialistas, desde Ministros de Estado hasta simples funcionarios que por su vinculación al gobierno tenían el preciado almíbar y lo revendían. El mercado se descontrolo completamente y sólo volvió a su normalidad cuando Adam Smith vino en socorro del proceso de cambio, liberando los mercados. Desaparecieron las colas, Emapa se fue con la cola bajo las piernas y se endulzó nuevamente la relación de la gente con el gobierno.

El control de precios es como el segundo matrimonio, es la victoria de la esperanza ingenua sobre la experiencia tozuda. Así que, caserito revolucionario, una vez más nos bailaremos, “lo que pasa es que la banda de precios esta borracha, esta borracha… “

Monday, July 4, 2011

Visualizando la industrilización

Desde esta columna se ha defendido una revolución productiva como camino para salir de la pobreza. Hemos hecho varias propuestas de políticas públicas. A través de mi blog Villazón Business School varias personas exigen que seamos más concretos aún en los análisis y sugerencias. Proponer diversificación productiva para salir de la cantaleta de los recursos naturales, suena a consiga y parece una faena sencilla, pero en realidad es una tarea muy compleja donde intervienen decenas de actores. Los economistas hemos probado, a lo largo de la historia, la validez de un viejo refrán: el papel aguanta todo. Si la industrialización se pudiera hacer con consignas y planes, Bolivia podría ser la vanguardia mundial de los microchips. En la práctica, el asunto es mucho más complicado, que los buenos deseos. Esto lo saben los emprendedores y empresarios. También conocen del calvario del desarrollo industrial, los gerentes públicos con experiencia en estos menesteres.

En este domingo de julio invernal permítanme responder a una pregunta central del desarrollo y que con toda razón preocupa a mis críticos que creen que estamos en la estratosfera intelectual: En la práctica, ¿cómo se impulsa la industrialización? Veamos el caso de los muebles de madera, un rubro que tiene un enorme potencial en Bolivia.

Producir muebles de madera de calidad, tanto para el mercado interno como externo, requiere de un conjunto de insumos de producción muy específicos que solo van a funcionar en este sector y no en otro. Es decir, si la política de industrialización no le achunta al sector, perdemos plata y tiempo. En este caso partimos del supuesto los espíritus emprendedores están sueltos y que producir muebles despierta una fiebre como la búsqueda de oro. En realidad, el emprendedurismo también requiere de apoyo. Colegios, universidades y el propio Estado, trabajando en conjunto, deben apoyar a la gente que quiere iniciar una empresa a través de incubadoras y aceleradoras de empresas y/o institutos técnicos donde se formen profesiones y técnicos vinculados al rubro de la madera.

En el siguiente paso, se necesitarán hornos secadores de madera, colas, máquinas aserradoras, torneadoras, serruchos, clavos, lijas, para mencionar los principales insumos. Detrás de cada insumo y maquinaria deberá aparecer un ofertante y demandante. El Estado y/o el mercado deberán hacerse cargo de la provisión de estos insumos e instrumentos de trabajo. También se precisarán trabajadores con habilidades particulares. Cepilladores, cortadores, administradores, soldadores, escultores y otros. Es decir, un mercado laboral en acción y algún sistema que entrene continuamente esta gente. Nuevamente deberían entrar en acción universidades e institutos técnicos. Además, se requerirá de infraestructura y logística de transporte tanto de los insumos, madera sobre todo, como de los productos finales, muebles. La infraestructura tendrá que ser provista por los gobiernos municipales o departamentales y también los privados. Así mismo, tendrá que estar establecido un sistema de propiedad sobre bosques y un esquema de contratos que todos los participantes de la cadena respeten. Aquí es fundamental que el sistema judicial funcione para atender a las posibles disputas. El gobierno local o nacional regulará el uso de los insumos y productos. Habrá una legislación laboral detrás de la actividad de carpintería. Proveedores y productores del sector requerirán créditos, algún sistema de financiamiento, público, privado o mixto, deberá estar en funcionamiento.

Lo que acabo de describir de manera muy somera e incompleta, sería algo que podríamos denominar como un proceso de industrialización. Claramente una tarea muy compleja. Y repare que me cuide de no tomar partido sobre quien debe hacer esto, gobierno o sector privado. Tan solo describimos posibles procesos, pero a partir de esto podemos sacar algunas conclusiones.

Primera, los mercados, que generalmente presentan ineficiencias, actúan en redes. La forma en que se organiza el mercado de la madera depende de la manera en que otros mercados se estructuran. Imagínese varias telas de arañas conectadas a través de nodos. Igual razonamiento sería pertinente si se promoviera la industrialización vía Estado. Redes de burocracias trabajando. Varios ministerios coordinando acciones y recursos. Segundo, cada mercado requiere de reglas y normas, muchas de ellas establecidas por el Estado, otras resultarán de acuerdos formales/informales entre actores, que establezcan con claridad roles y responsabilidades. Tercero, las acciones del Estado, para ser eficientes deberán tener una enorme especificidad, en nuestro ejemplo atender a las necesidades del sector de madera/muebles. Cuarto, transar en estos mercados es muy costoso, regularlos desde el gobierno también. Por lo tanto, para que la cadena se conecte, el sistema de precios debe funcionar o debe existir mucha eficiencia en la acción del Estado.

Existe un consenso de que la economía boliviana debe caminar rumbos a un mayor industrialización, pero cabe recordar que es un proceso muy complejo, casi tan largo como un laberinto, con características específicas en cada sector y que como resultado de esto debe tener una alto contenido de política publica local, sea municipal o departamental, pero sobre todo se necesita acciones de cooperación entre todos los actores del desarrollo, liderados por un Estado eficiente.

¿Cómo está la economía boliviana? ¿Desacelerada, frenada, constipada o trancada?

El gran trovador Papirri, creador de la genial Metafísica popular, está recibiendo grandes contribuciones a su larga lista de frases antoló...