Monday, July 8, 2013

Confesiones secretas de un profe



Termina el semestre en la mayoría de las universidades de Bolivia. Ésta es, probablemente, la época más difícil del año para los profesores, como es el caso de su humilde escribidor de domingo. Es la hora de corregir exámenes y calificar, a veces, centenas de pruebas. Queda atrás el trabajo en aula, donde se han tomado controles de lectura, se hicieron presentaciones y se armaron debates que también ayudaron a evaluar a los estudiantes.

Enseñar es un placer y un enorme reto para la emoción. Con razón dicen las malas lenguas que los profesores somos actores frustrados. El aula es un palco donde intentamos dejar parte de la vida representando las ideas e instrumentos ajenos y propios. Cada día es una obra teatral diferente, pero para un mismo público. El desafío es mayúsculo. La calificación del alumno es el acto final, pero, no el más importante. Entonces, ¿de qué dependen unos buenos resultados cuantitativos y cualitativos de un semestre de clases? Ensayaré algunas respuestas desde el campo de mi especialidad, la economía y algo de administración.

La enseñanza-aprendizaje puede ser vista en el marco conceptual de la oferta y la demanda. Para que funcione el acto pedagógico, ambas curvas deben encontrarse en un equilibrio sostenible. Pero en vez de precio, en el eje vertical del gráfico clásico del mercado, imaginemos, valor social y en el eje horizontal, cantidad de esfuerzo y creatividad de profesores y alumnos.

La oferta de un servicio educativo, en concreto una clase por ejemplo, depende de una función de producción, es decir de la manera en que interactuará el capital humano (el catedrático) con los otros factores de producción como la infraestructura (tamaño y calidad de las aulas, bibliotecas, laboratorios, internet) y el equipamiento (libros, plataformas virtuales, tipo de pizarras, retroproyectoras y tubos de ensayo). También es muy relevante la tecnología que se utilizará, por ejemplo las aplicaciones de las tecnologías de la información antes, durante y después de las clases. Una buena clase no es apenas la hora y media de contacto entre profesor y alumnos. En realidad, la calidad del servicio educativo también depende de una enorme cadena de valor que va desde el reclutamiento e inducción del profesor a la misión, los valores y cultura académica de la universidad, pasando por la elaboración del syllabus con base en contenidos mínimos y benchmarking nacional e internacional, hasta la evaluación tanto de los alumnos como de los profesores. Ahora bien, ¿cómo se define un buen syllabus? Obviamente por su contenido, el uso de libros y material pertinente y actualizado.

En esta función de producción, la calidad y la formación del capital humano es central. Talento, formación adecuada, pero, sobre todo, mucho trabajo de preparación son las sabias del éxito en el aula. Por supuesto que los servicios de apoyo de bibliotecas, administración eficiente, espacios de trabajo adecuados y otros servicios de apoyo son también relevantes.

Pero la dialéctica enseñanza-aprendizaje es como un tango, sólo se baila bien si hay acompañamiento de la demanda; es decir, si los alumnos están bien preparados y dispuestos a ser actores activos de su educación. Mis más de 20 años de profesor me permiten establecer las condiciones de un alumno exitoso. Por supuesto que la formación previa, la del colegio, es muy importante, no tanto en los conocimientos específicos, sino más bien en la capacidad de lectura y concentración, en los hábitos de trabajo y los grados de compromiso; pero, tal vez, lo más importante es la actitud del estudiante, que mínimamente debe ser abierta, emprendedora y crítica frente a los conocimientos. Ayuda mucho también un grado de enraizamiento con el entorno político, social cultural y económico. Además, la motivación será el centro que equilibre la inteligencia emocional del estudiante, pero, por supuesto nada de lo anterior es suficiente si no hay una enorme predisposición al trabajo duro. Un equipo de bueno de alumnos debe dormir máximo cuatro horas al día, por lo menos de lunes a viernes. Debe hacer suya la consigna de Nietzsche, que decía que para dormir tendremos la muerte.

Cuando la enseñanza-aprendizaje forman el yin y yang del acto académico, el saber creativo despliega sus alas y el acto de calificar se vuelve apenas un paso más del proceso educativo y no un fin en sí mismo. Aquí no pretendo dar recetas, apenas es un testimonio de simple profesor de economía que está en la cancha hace varios años y que también condena el acto abusivo y prepotente de los países que bloquearon al Presidente.

9 comments:

Anonymous said...

Seguramente también es muy importante la actitud del profesor, su pasion por la enseñanza, su conexión con el alumno, su plena voluntad de cooperación. No basta la fría disertación de un tema, es necesaria una conducción motivadora, que llegue al corazón del alumno, que le llene de optimismo; pero también de ese sentimiento crítico para ver la realidad y vislumbrar el futuro.

Anonymous said...

MAXIMO CUATRO HORAS?
ENTONCES LOS CATES YA ADELANTARON SU MUERTE (NIETZCHE) PORQUE SOLO SE LIMITAN A REPETIR COMO "LOROS" LIBROS DE MACROECONOMIA EXTRANJEROS (DORBUSCH, BARROW, J SACH ETC.)
NO EXISTE PRODUCCION NACIONAL NI EN LAS PUBLICAS NI EN PRIVADAS...DUERMAN MENOS CUIDADO LES SALGA AMPOLLAS EN LA ESPALDA

Anonymous said...

Ojo q una cosa es ser maestro y otra escritor...

Con tanta plata q esta manejando el gobierno... y no invierte nada en apoyar la produccion nacional... libros 'locales' de macroeconomi deben salir de institutos cientificos que tengan un presupuesto asigando para su desarrollo...

Los maestros no pueden donar su tiempo asi nada mas..., la educacion es responsabilidad del gobierno,,, y ojo no es su plata es la de todos los bolivianos

Gonzalo Chavez said...

Ya hay varios libros de profesores bolivianos de macroeconomía, desarrollo y finanzas les recomiendo tres que salieron recientemente. Uno de Rolando Morales, otro de Bonadona y tambien el libro de Claudia NAciff, ademas otro saldra muy pronto de Juan Antonio Morales sobre historia economica.

Anonymous said...

Y EL SUYO PROFE CUANDO ¿EL 28 DE DICIEMBRE?

Anonymous said...

Yo creo que el Bolivar es el mejor equipo de futbol

Anonymous said...

Uno de los problemas que yo observo de la educación, que según yo es un problema, es que no se si es un bien transable?, ¿ Es la educación un bien transable? , ¿ Que tan transable es el bien, o servicio de la educación?, ¿ Como se mide su transabilidad?, digamos yo me leo unos tres, cuatro o cinco libros, puede ser libros de economía, libros de novela, o la colección de J.K. Rowling de Harry Potter, entonces vamos a suponer que obtengo conocimientos, vamos a suponer que obtengo placer, vamos a suponer que obtengo entretenimiento, un aire de frescura y cierto toque de creatividad.

Ahora bien vamos a suponer que soy un mercantilista neto, que lo que me queda del toque de frescura y creatividad, vamos a suponer que quiero vender mis conomientos obtenidos, esos cientos de paginas de lectura lo quiero volver cash, tanto mi creatividad y mi toque de frescura quiero hacerlo efectivo, o sea cash, ¿ Que hago ?, ¿ Donde voy?, ¿ A que mercado?

1ª Opcion.- Acudir al mercado laboral.

2ª Opcion.- Hacer circular en todas las empresas mi curriculum, empresa por empresa, no se, joven se leyo la colección de Harry Potter , y otra ¿ A quién le interesa?

3ª Opcion.- Organizar una obra de teatro de Harry Potter, tipo Broadway.

4ª Opcion .- Organizar mi club de Harry Potter.

5º Opcion .- Vender los libros

6ª Opcion .- Cursos de Harry Potter

7ª Opcion .- Recurrir a la comunidad cibernetica para ver ¿ Que se puede hacer ?

Anonymous said...

A veces la educación es como un arbolito, la semilla puede estar plantada muy profundo, no se ve resultados, hay que tener fe de que va a dar sus frutos, creer en la educación, un acto de fe, regar la plantita todos los dias, y algun dia sin que nos demos cuenta, tal vez despertemos de nuestros sueños de cuatro ,ocho horas o en su defecto 10 horas y estemos frente a un secuoya.

Anonymous said...

La educación para los que no estan muy bien educados tal vez la educación no es un bien transable, para los bien educados mi opinion es que si, o por lo menos produce enriquecimiento espiritual.

Por ejemplo algun hacedor de politica publica, policy maker, o economista despues de haber leido y estudiado esos libros de macro que citan arriba (DORBUSCH, BARROW y SACHS), y despues de haber escuchado a sus profesores loros,se le ocurra rreducir el QE3 o pararlo, todo eso trae consecuencias en el bolsillo y estomagos de la gente.

En 1982 Paul Vocker redujo la inflación elevando tasas y reduciendo los agredados monetarios M1,M2,M3, en E.E.UU. hubo desempleo y recesión, en Bolivia hubo desempleo e hiperinflación.

Imaginense si las politicas del QE3 estan equivocadas, y hubiera una inflación rreprimida o rrezagada, imaginense que hubiera estanflación, como reducirian la hiperinflación o inflación , ¿ Adoptando medidas como Paul Vocker?, los precios de los minerales bajarian, y en Bolivia podria haber hiperinflación.

Imaginense un escenario en que hay recesión y para colmo una inflación elevada , que hacer , elevar las tasas???

Esta bien no mas que la FED pare o reduzca el QE3?

La FED no esta equivocada?

La FED esta en lo correcto?

Los mercados estan locos?

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