Monday, August 22, 2016

" Al final, o eres diferente, o eres barato”

En el mundo empresarial contemporáneo existe una frase acuñada por Guy  Kawasaki, uno de los gurús de Apple, que define muy bien los desafíos que tienen las organizaciones o instituciones a la hora de competir en mercados cada vez más globalizados. " Al final, o eres diferente, o eres barato”, decía Kawasaki.

En el primer caso, se refiere a empresas que han sido capaces de lanzar un servicio o producto que ninguna otra compañía puede hacerlo. Se encuentra, por lo tanto, navegando en un mercado de mar azul sin competencia cercana. En esta opción, la firma adopta por una estrategia de diferenciación que la hace única. En el segundo caso, las empresas  se encuentran en un mar rojo teñido por una competencia sangrienta, donde mandan los cuchillos pendencieros, que cortan precios y costos, para sobrevivir en el mercado. La única manera de subsistir es siendo más barato.

Existe un gran consenso académico y práctico que dice que para transitar de un mar rojo a uno azul, lo que se requiere es creatividad e innovación en la empresa. La innovación puede darse en el producto, en el servicio o en los procesos, pero el desafío más complejo e interesante es cuando se produce una innovación estratégica en el modelo de negocios. Es decir, cuando se reescribe el ADN de la organización, como sugieren los profesores Peter Skarzynski y Rowan Gibson.

Pero, partamos con las preguntas básicas.  ¿Qué es la creatividad? ¿Qué es la innovación?  ¿Éstas son cualidades que se heredan o más bien se aprenden? ¿Cómo la innovación genera valor para la empresa o su comunidad? ¿Qué metodologías existen para construir una empresa sistémicamente innovadora? ¿Qué rol desempeña el ecosistema y contexto económico para que surja la innovación empresarial?

Creatividad es la capacidad de generar nuevas ideas, o novedosas formas de mirar problemas existentes en todos los campos del saber humano y en todas las artes. También es encontrar nuevas oportunidades, explotando tecnologías emergentes o cambios en el mercado. El proceso innovador implica la creación de nuevos productos, servicios, nuevas formas de dirigir los negocios e incluso nuevas formas de hacer negocios que generan valor económico o social. Por lo tanto, la creatividad es sólo una parte del proceso de innovación. Frecuentemente se confunde innovación con adopción de ciertas tecnologías. Por ejemplo, algunas empresas hablan de innovación cuando en realidad han comprado nuevas computadoras.

Para Peter Druker, la innovación, que puede tener fines comerciales o sociales,  es un acto colectivo en el que intervienen diversos actores.  Una de las características para reconocer una innovación es que ésta es percibida como valiosa, útil y deseable. Una idea creativa puede ser unos zapatos con un pequeño paraguas en las puntas, imaginativo, pero sin valor comercial o social. Una innovación son los calzados Geos, con platillas que respiran, dirigidos a un mercado muy amplio de personas a la cuales les sudan demasiado los pies.

Como se menciona,  la innovación puede ser de productos o procesos, pero uno de los desafíos gerenciales más interesantes es hacer innovaciones en el modelo de negocios. Para ello existen muchas opciones y métodos, pero un camino muy interesante es utilizar el Business Model Generation (Canvas), una herramienta que ayuda a visualizar la empresa en una sola página, focalizándose, por una parte, en la propuesta de valor, el segmento de clientes, la relación y los canales de comunicación con estos.  Y por otra, en el impacto que tienen los asociados, actividades y recursos claves en la empresa. A partir de esta visión integral de la firma se puede promover una innovación estratégica en el modelo de negocios. Un ejemplo de ello fue la plataforma iTunes de Apple. Pero por supuesto que la sola aproximación desde una perspectiva organizacional o empresarial no es suficiente para reescribir el ADN de un organización e impulsar la innovación estratégica. Se depende también del contexto, de la localización y de la calidad del ecosistema que existe para promover la innovación y también el emprendimiento.

En un mundo globalizado todos las empresas u organizaciones -grandes, pequeñas, de servicios, de los diferentes sectores- deben innovar para sobrevivir; el reto es pensar en grande, porque como dice Miguel Angel: "El mayor peligro para la mayoría de nosotros no es que apuntamos muy alto y fracasamos, sino que apuntamos demasiado bajo… y acertamos”.

2 comments:

Reynaldo Javier Garcia said...

Realmente el artículo es muy interesante y certero. Yo tengo el ejemplo con mi publicación Hoja del Sur hace 21 año,el segundo semanario de circulación graftuita a nivel mundial.

Alvaro Vásquez said...

Lic. Chávez:
Mi nombre es Alvaro Vásquez, soy docente universitario, y escribo para comentarle que el año pasado, en mi clase de Marketing Internacional, utilicé este artículo suyo para una discusión en clase (originó gran participación de los alumnos, lo cual no es un detalle menor).
Este año me pidieron dictar la materia de "Emprendimiento internacional", y como concibo un emprendimiento (local o internacional) solamente como fruto de un trabajo creativo e innovador, elegí nuevamente su artículo para promover una discusión en la parte introductoria del curso.
Me pareció correcto hacérselo saber, además de agradecer el texto y felicitarlo por su columna semanal.
Cordiales saludos.

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