Tuesday, August 7, 2018

¿En Bolivia las previsiones de Nostradamus se obedecen?


“La crónica del segundo aguinaldo anunciado” de 2018 es, por decir lo menos, curiosa. El 1 de mayo, el presidente Morales, asumiendo la identidad de Nostradamus, anunció este beneficio, dos meses antes del cumplimiento del periodo de cálculo de la tasa de crecimiento del producto y cinco meses antes de conocerse el dato. Cabe recordar que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) se toma tres meses para recoger y calcular la información del Producto Interno Bruto (PIB). Por ejemplo, la tasa de crecimiento del primer trimestre (enero a marzo) de 2018 la conocimos sólo en agosto. Cabe recordar el resultado del PIB, que debe ser igual o superior 4,5% para activar el pago del segundo aguinaldo y considera un periodo anual que va de julio a junio.

Cuestionados los poderes clarividentes del caudillo, los sacerdotes del proceso de cambio salen en su defensa mostrando su arsenal estadístico y econométrico de proyecciones. La ciencia económica avanzó lo suficiente como para hacer buenas estimaciones, sostienen.

Bueno, dando el beneficio de la duda, este puede ser el caso. Pero “no quisiera pensar”, como frecuentemente dice el líder, que las proyecciones de NostraEvus sobre el PIB en Bolivia... se obedecen y los datos se ponen al servicio de la reelección y revolución.
Cocina estadística es la jerga que utilizan los economistas cuando alteran los números para probar sus hipótesis de trabajo. Ronald Coase, de manera descarnada, decía: “Si torturamos los datos suficientemente, ellos confiesan todo”.

Con esta preocupación en mente, veamos algunos hechos y preguntas sobre el Producto. En el cuadro 1. del documento del INE titulado El PIB trimestral de Bolivia registró una tasa de crecimiento de 4,44% se presentan 13 actividades (agropecuaria, petróleo y gas, construcción, comercio, etcétera) que componen el cálculo del PIB a precios básicos. Estas actividades, para el primer trimestre de 2018 (1T), en promedio crecieron en 4,44% respecto al 1T del 2017. El crecimiento respecto al 2016 en el mismo periodo fue de 3,34%.

Ahora bien, cuando uno observa cada actividad de 2018 en más detalle, se observa que nueve de éstas crecieron a una tasa menor que la del año pasado. Por ejemplo, en el 1T de 2017, la agropecuaria aumentó en 8,6%, en el mismo periodo de 2018, este sector creció tan sólo 6,6%. Es decir, de trimestre a trimestre, en realidad la tasa decreció en 23%. Otras ocho actividades están también desaceleradas; es decir, crecieron menos que en el 1T de 2017.

La tasa de crecimiento del PIB de estas nueve actividades, muchas volcadas al mercado interno, fue solamente de 3,7%, por lo que estos sectores no deberían pagar el segundo aguinaldo. A rigor, sólo tres actividades fueron las que subieron el promedio, a saber: establecimientos financieros (de 4,3% en el 1T de 2017 a 6.4% de 2018), petróleo y gas (de -14,1% a 6%) e industria manufacturera (de 2,4% a 4,3%). Los tres sectores que crecieron tienen elevadas incidencias en el PIB; es decir, pesan mucho en el cálculo. Petróleo 0,33, manufacturas 0,66 y establecimientos financieros 0,84. En suma, la economía continúa desacelerada en la mayoría de sus sectores, habiéndose recuperado sólo tres actividades.

Bueno, algún neorrevolucionario podría decir que el PIB incluye todas las actividades y que separar nueve sectores no es correcto. Pero no tan rápido hermano y compañero. Aquí aplico la misma metodología que usó el Ministerio de Economía y Finanzas en el 1T 2017 para negar la desaceleración de la economía.

Eligió sectores que presentaba un crecimiento positivo vinculados a la generación de empleo y dijo que el crecimiento fue 7,2% y no 3,3% porque este resultado no refleja lo que pasaba en el mercado interno. Usando el mismo razonamiento, podemos afirmar que en el 1T de 2018, la economía de los sectores vinculados al mercado interno sólo creció el 3,7%% y no el 4,44%.

Bueno, pero veamos qué ocurre en los tres sectores líderes de crecimiento del 1T 2018. Me concentraré en el petróleo y gas, y sólo un breve comentario sobre manufacturas y sector financiero. El subíndice manufacturas crece sólo por el aumento de la categoría otras industrias. No pude saber qué incluye esta caja negra. ¡Por favor más información! Aquí una inconsistencia, los alimentos, bebidas y tabaco, el otro componente de manufacturas, en realidad cayó en comparación al 1T 2017. El sector financiero creció en 6,4% en cuanto la cartera del sector subió en un 4%. Esto no hace mucho sentido.

Hidrocarburos dio un gran salto, de - 14,1% a 6%. Aquí tengo muchas preguntas. En el 1T de 2018 los precios del petróleo subieron en sólo 63 dólares por barril, pero el grueso del empuje de los precios se dio en el 2T. Por lo tanto, ¿cuál fue efecto en las cantidades producidas, de la subida de los precios? ¿En qué mes se reajustan precios según contrato con Brasil y Argentina?, ¿cómo se dio este salto en la producción de gas en tres meses? Aquí se necesitan más explicaciones.

Para terminar, la pregunta del millón en términos de la cocina estadística: ¿estamos frente a un platito criollo bien servido, un manjar de la cocina estadística nacional? ¿Pusieron al chancho a los datos y los hicieron cantar “4,5%”? ¿En Bolivia las predicciones de Nostradamus... se obedecen? “No quisiera pensar” que las estadísticas pueden ir al calabozo, como la banda que no tocó la diana ante los goles del Jefazo.
Gonzalo Chávez A. es economista


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